Leer Leer
Audio generado con IA
No acabo de enterarme de cuál es el organigrama de la Administración Trump. Como este hombre va cambiando los nombres según le apetece, no le sigo a la suficiente velocidad. Hace poco entendí que el Departamento de Defensa se llamaría Departamento de Guerra y a mí me pareció bien porque el nombre de Defensa siempre me ha parecido una edulcoración de la verdad.
Además, llevo una temporada -y lo que llevaré- intentando entender todo lo referente a la IA, Inteligencia Artificial. El tema me sobrepasa, pero voy avanzando poco a poco y entendiendo también poco a poco todo lo que se habla y se escribe sobre este tema.
Estoy suscrito a Time hace muchos años y en uno de los últimos ejemplares que he recibido me encuentro con un artículo de ocho páginas que me interesa. En la portada habla de «la lucha entre Anthropic y el Pentágono». Avanzo y me encuentro una declaración de Pete Hegseth que, sorprendentemente, firma como Secretario de Defensa. No sé si a este chico le han mantenido el título o se lo han cambiado y no se ha enterado o es que siguen coexistiendo el de Defensa y el de la Guerra. Pete dice: «No emplearemos modelos de IA que no nos permitan hacer guerras».
Al principio no lo entendí muy bien; luego recordé que dos negaciones equivalen a una afirmación, o sea que «emplearemos modelos de inteligencia artificial que nos permitan hacer guerras». Como dicen en mi tierra, más claro, agua. Y yo pienso que si Pete dice eso, es que Trump piensa eso.
Sigo leyendo y encuentro una alusión a la A.G.I., Artificial General Inteligence, «un tipo de IA hipotética que puede igualar o superar la capacidad intelectual humana en cualquier tarea».
Dejo el Time y releo por enésima vez el subtítulo de la encíclica de León XIV, «sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial».
Me va bien la relectura, porque si solo me preocupan Anthropic, el Pentágono y las declaraciones del Secretario de Defensa, actuando claramente como Secretario de Guerra, se me puede olvidar que hay que «custodiar la persona humana».
Actualidad Económica // elmundo
