Atardecer en Rijeka, ocho mil espectadores en el estadio esculpido en la roca, multitud de niños entusiasmados en las gradas con vistas al sol poniente sobre el Adriático y a Harry Kane, espléndido, brillante punto de apoyo de una Inglaterra que hace estragos. La víctima es Croacia. La Croacia de la decadencia. La Croacia de un Modric y un Kovacic agotados, un equipo que los herederos no son capaces de sostener. Cuando el juez señala el descanso el crepúsculo ha dado paso a la noche, brillan las luces del puerto y brilla el marcador con un 0-4. Solo es el preludio del mejor partido de Inglaterra en la era Tuchel. La antesala de la mayor goleada de Croacia en toda su historia.
Agotada por los años, la generación dorada del fútbol croata sufre la peor goleada de su historia ante la pujanza del equipo de Kane
Atardecer en Rijeka, ocho mil espectadores en el estadio esculpido en la roca, multitud de niños entusiasmados en las gradas con vistas al sol poniente sobre el Adriático y a Harry Kane, espléndido, brillante punto de apoyo de una Inglaterra que hace estragos. La víctima es Croacia. La Croacia de la decadencia. La Croacia de un Modric y un Kovacic agotados, un equipo que los herederos no son capaces de sostener. Cuando el juez señala el descanso el crepúsculo ha dado paso a la noche, brillan las luces del puerto y brilla el marcador con un 0-4. Solo es el preludio del mejor partido de Inglaterra en la era Tuchel. La antesala de la mayor goleada de Croacia en toda su historia.
CROCroacia
Dominik Livakovic, Josip Stanisic (Josip Sutalo, min. 75), Luka Vuskovic, Josko Gvardiol, Ivan Perisic, Petar Sucic (Mario Pasalic, min. 45), Mateo Kovacic, Martin Baturina (Nikola Vlasic, min. 45), Franjo Ivanovic, Luka Modric (Kristijan Jakic, min. 56) y Petar Musa (Igor Matanovic, min. 45)
INGInglaterra
7
Jordan Pickford, Ezri Konsa, Marc Guéhi, Lewis Hall (Myles Lewis-Skelly, min. 78), Jarell Quansah, Alex Scott (James Garner, min. 69), Elliot Anderson (Morgan Gibbs-White, min. 78), Bukayo Saka, Anthony Gordon (Eberechi Eze, min. 69), Jude Bellingham y Harry Kane (Morgan Rogers, min. 69)
Goles 0-1 min. 7: Kane. 0-2 min. 20: Bellingham. 0-3 min. 38: Anthony Gordon. 0-4 min. 44: Bukayo Saka. 0-5 min. 52: Kane. 0-6 min. 67: Bukayo Saka. 0-7 min. 86: Morgan Rogers
Arbitro Sven Jablonski
Tarjetas amarillas Kovacic (min. 67)
El contexto es favorable a los visitantes. Cuando el pasado julio, tras el Mundial, Zlatko Dalic decidió dejar su cargo de seleccionador después de una década, lo hizo prevenido. La plantilla que logró los mayores éxitos de la historia de Croacia, desde el subcampeonato mundial en 2018, había traspasado el umbral del ocaso. La sinapsis es tan perfecta como siempre, pero los tendones, los ligamentos, las rodillas, no responden al estímulo. A sus 41 años Modric no logra desplazarse por el campo con la agilidad que exige el mediocentro. A su derecha Sucic prefiere delegar la salida del balón. A su izquierda Kovacic se muestra tan indolente y soñador como es de esperar en un mediapunta vocacional. Perisic, pegado en la banda izquierda, es un mito viviente de 37 años que tampoco puede soslayar el declive biológico. Son ídolos y poco a poco van convirtiéndose en piedra. Llegaron todos tarde a la presión y al apoyo. Contra este dique, Inglaterra fue una marea incontenible.
Inglaterra se parapetó en cuatro defensas intraspasables en Rijeka. Quansah, Konsa, Guehi y Hall no concedieron ni media oportunidad. No perdieron un solo duelo con Musa. Salieron rápido y siempre gozaron de la ayuda dinámica de Duncan Scott y Elliot Anderson, dos mediocampistas de gran valor, en las dos direcciones del juego. Con ese parapeto, y bajo una presión como un coladero, Bellingham recibió siempre libre y Kane jugó como si el campo fuese el salón de su casa. El primer gol, antes de los diez minutos, fue una cadena fluida de pases. Guéhi a Scott, Scott a Bellingham, vigilado por Modric a dos metros inalcanzables, y Bellingham a Kane. El giro, el control y el tiro sobre la salida de Livakovic es un swing implacable.
Croacia no sale de su campo, acorralada. Puede recibir uno, dos, tres goles hasta que Quansah se adueña del lateral de Perisic, habilita a Saka y su centro acaba en el pie de Gordon. El extremo del Barça domina el balón y asiste a Bellingham con un pase sobre la línea de gol que no requiere más que un empujón para anotar el 0-2. El 0-3 se origina en una idea de Kane, que abre para el impetuoso Quansah. El defensa del Leverkusen encuentra a Gordon con un centro de precisión. El extremo del Barça mete la frente en el segundo palo y festeja. El 0-4 es un contragolpe que inician Scott y Kane y finalizan Bellingham y Gordon para disfrute del goleador, Saka. El extremo del Arsenal, que no anda fino, escapa esta vez al control de Baturina.
Slaven Bilic mira al suelo y lanza un escupitajo. El nuevo seleccionador croata repite el ritual con repugnancia, cada vez que recibe un gol. A la vuelta del descanso escupe por quinta vez, pues Anderson progresa desde su campo y coloca el balón en el segundo palo para que Kane anote uno más. Croacia está anímicamente desfondada. Un error de Stanisic, desesperado, se convierte en asistencia del 0-6. Lo convierte Saka en un ambiente de irrealidad, o de partido de entrenamiento. Rogers hace el 0-7 al cabo de una galopada al espacio. Ya en el banquillo, Modric contempla el derrumbe con una mueca de amargura, pero no parece sorprendido. En las gradas los niños de la escuela del Rijeka sonríen y disfrutan de la noche de fútbol. No todos los días se puede ver en vivo al equipo del gran Harry Kane.
| Grupo 3 | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
| 1
|
6 | 2 | 2 | 0 | 0 |
| 2
|
6 | 3 | 2 | 0 | 1 |
| 3
|
3 | 3 | 1 | 0 | 2 |
| 4
|
0 | 2 | 0 | 0 | 2 |
| Grupo 3 | PT | PJ | PG | PE | PP |
|---|---|---|---|---|---|
| 1
|
6 | 2 | 2 | 0 | 0 |
| 2
|
6 | 3 | 2 | 0 | 1 |
| 3
|
3 | 3 | 1 | 0 | 2 |
| 4
|
0 | 2 | 0 | 0 | 2 |
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