La expresión latina in flagranti procede del lenguaje jurídico y significa literalmente «en flagrante delito». La fórmula completa podía aparecer como in flagranti crimine, aunque también se documenta con delicto, y su traducción literal es «en el mismo momento de cometer el delito». Se utilizaba para referirse a quien era sorprendido mientras estaba cometiendo una infracción, antes de que pudiera abandonar el lugar o escapar.
La palabra flagranti está relacionada con el latín flagrāre, que significaba ‘arder’ o ‘resplandecer como el fuego’. De esa misma raíz procede nuestro adjetivo «flagrante», que inicialmente conservaba esa idea de algo que arde y terminó aplicándose a aquello que está sucediendo en ese preciso instante o resulta tan evidente que no necesita demostración.
Del in flagranti latino surgió en castellano la forma in fraganti, resultado de una deformación de la expresión original y plenamente admitida por la RAE. Hoy decimos que alguien ha sido sorprendido in fraganti cuando es descubierto justo mientras realiza un delito o cualquier otra acción censurable. También es válida la grafía unida infraganti.
Conoce el significado de «in fraganti», su procedencia del latín y la curiosa evolución de una expresión que usamos al sorprender a alguien en el acto.
La expresión latina in flagranti procede del lenguaje jurídico y significa literalmente «en flagrante delito». La fórmula completa podía aparecer como in flagranti crimine, aunque también se documenta con delicto, y su traducción literal es «en el mismo momento de cometer el delito». Se utilizaba para referirse a quien era sorprendido mientras estaba cometiendo una infracción, antes de que pudiera abandonar el lugar o escapar.
La palabra flagranti está relacionada con el latín flagrāre, que significaba ‘arder’ o ‘resplandecer como el fuego’. De esa misma raíz procede nuestro adjetivo «flagrante», que inicialmente conservaba esa idea de algo que arde y terminó aplicándose a aquello que está sucediendo en ese preciso instante o resulta tan evidente que no necesita demostración.
Del in flagranti latino surgió en castellano la forma in fraganti, resultado de una deformación de la expresión original y plenamente admitida por la RAE. Hoy decimos que alguien ha sido sorprendido in fraganti cuando es descubierto justo mientras realiza un delito o cualquier otra acción censurable. También es válida la grafía unida infraganti.
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