Se ejecutaría en tres fases empezando por aquellos tenedores con más de mil viviendas, como Blackstone o CaixaBank Leer Se ejecutaría en tres fases empezando por aquellos tenedores con más de mil viviendas, como Blackstone o CaixaBank Leer
La izquierda alternativa agita la precampaña para volver a colocar la vivienda como un eje central de debate y para que sea la gran palanca de movilización del voto. Ada Colau ha presentado este viernes una ley para expropiar viviendas a los grandes fondos de inversión. Una propuesta que el Frente Amplio etiqueta como una de sus «medidas estrella» para las elecciones generales.
Desde Málaga, y junto a un bloque de pisos comprado por un fondo israelí, la líder del Frente Amplio ha detallado que su propuesta para una Ley de Expropiación de Viviendas a Propietarios Corporativos Privados se ejecutaría de «forma progresiva» en «tres fases» sobre el stock residencial de los grandes tenedores.
En la primera de esas fases se expropiaría a los fondos que atesoran más de mil viviendas, como pueden ser Blackstone o CaixaBank. En una segunda, se abordaría con los tenedores de más de 700 viviendas. Y, por último, en una tercera fase se entraría con las empresas propietarias de más de 50 casas.
El objetivo del Frente Amplio es «recuperar» esas viviendas mediante una expropiación a precios inferiores de lo que estarían en el mercado inmobiliario y facilitar después un acceso a ellas de manera asequible. La candidatura ha explicado que la medida afectaría exclusivamente a los «propietarios corporativos» y que dejaría «fuera» a las familias.
«Con este tema no vamos a ser tibios. Vamos a la raíz del problema. Vamos a por los ultrarricos y los especuladores en defensa de la mayoría social trabajadora», ha subrayado Colau en la presentación de la iniciativa, junto al cabeza de lista por Málaga, Rafael Borrego, y el número tres de la lista por Madrid, Toni Valero, ambos de IU.
Frente a un PSOE que ha tachado de «tibio» y «sensible a las presiones del sector inmobiliario», Colau ha reclamado que el Frente Amplio tenga más fuerza en votos para, con medidas como ésta, poder «ir mucho más allá de lo que se ha hecho hasta ahora» en el Gobierno con Pedro Sánchez.
Para la candidata, ciudades como Madrid, Barcelona o Málaga han puesto una «alfombra roja» a los «fondos buitres» para hacer negocio con la vivienda y que eso se tiene que acabar. «Vienen a nuestras ciudades a comprar viviendas a granel, como si fueran manzanas, y lo que hacen es especular y poner precios abusivos», ha denunciado.
Colau ha señalado que las elecciones del 29 de noviembre tienen que ser «un referéndum por el derecho a la vivienda».
El Frente Amplio ha señalado que, además de esta ley de expropiación, se tienen que «adscribir obligatoriamente todas las fincas urbanas y suelos residenciales de la Sareb al parque público de vivienda». La candidatura justifica que esta sociedad se creó para absorber los activos inmobiliarios de la banca rescatada con dinero público y que, por eso ahora, «tiene que volver a todos en forma de vivienda».
Colau lleva unos días desgranando algunas de sus principales medidas económicas y en materia de vivienda. La de hoy ataca la «especulación» y la «acumulación», por donde iba otra ya anunciada de imponer un impuesto anual del 10% del valor de la casa para quienes tuvieran más de cuatro casas.
Ayer ponía el foco en las grandes fortunas. Propuso subir los impuestos al patrimonio de los «ricos y también elevarlos a la banca y las grandes empresas a través de hacer más efectivos los tipos de tributación. Medidas con las que recaudar hasta 10.000 millones al año.
España // elmundo
