Un año y medio después de que la Unión Europea aconsejara a los hogares disponer de un kit de emergencia para al menos 72 horas, esta semana Bruselas ha vuelto a insistir en ello. Incluso ha ido más allá porque ha pedido formar a los niños para que tengan la capacidad de reaccionar ante situaciones de crisis. En aquella ocasión, el anuncio se produjo apenas un mes antes del apagón que dejó a oscuras a la península ibérica y ahora ha ocurrido tras ciberataques a supermercados de varios países europeos y falsas amenazas de bombas en aviones. En Francia, por su parte, también ha sido atacado el banco central de sangre.
Los primeros hackeos a supermercados europeos ocurrieron a mediados de octubre. Los países perjudicados fueron Francia, Bélgica y Países Bajos, aunque el país galo fue el que se llevó la peor parte. Allí, los piratas entraron en el sistema de control a distancia de los sistemas de refrigeración y lanzaron un programa de deshielo rápido, poniéndolos a 50 grados, lo que hizo que se estropearan los productos. Un total de 700 supermercados se vieron afectados y las pérdidas fueron millonarias. En Bélgica y Países Bajos, resultaron afectadas las cajas de autocobro y los servicios de entrega a domicilio.
En los primeros días de noviembre los piratas informáticos volvieron a atacar, pero esta vez a muchos más países. Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Finlandia, Irlanda, Estonia, Italia, Alemania y Portugal reportaron ataques parecidos a los registrados semanas anteriores en Francia. Al igual que en el país galo, los piratas lograron manipular una vez más a distancia los sistemas de refrigeración, activaron el modo de descongelación de los frigoríficos y congeladores y elevaron su temperatura.
El siguiente blanco de los piratas informáticos fueron las instalaciones frigoríficas de tres centros del Establecimiento Francés de la Sangre (EFS), el banco de sangre nacional. El ciberataque, que cambió la temperatura de -30 grados a 110 grados celsius, fue controlado rápidamente y, según el EFS, no se registraron pérdidas ni consecuencias para la salud, informó FranceInfo. Las cámaras frigoríficas albergaban «bolsas de plasma destinadas a transfusiones» o » para la fabricación de medicamentos».
A los ciberataques se han sumado esta semana falsas amenazas de bomba en decenas de vuelos europeos. Solo este viernes 16 vuelos se vieron afectados, cuatro de ellos con destino Madrid; mientras que el jueves un total de 25 aeronaves recibieron falsas alertas de bombas. En Irlanda, la radiotelevisión pública RTE fue evacuada por otra amenaza de bomba.
¿Qué debe contener el kit de emergencia?
Ante esta situación, conviene seguir la sugerencia de Bruselas y preparar un kit de emergencias. Pero ¿qué debe contener?
- Agua potable: reservas suficientes para beber, preparar alimentos y cubrir necesidades básicas de higiene. Como referencia, el instructor de supervivencia Ignacio Ortega recomienda un mínimo de litro y medio por persona y día, para beber.
- Alimentos no perecederos: conservas, frutos secos, chocolate y otros productos energéticos que puedan consumirse sin necesidad de cocinar ni refrigerar.
- Dinero en efectivo: billetes pequeños y monedas por si dejan de funcionar los cajeros o los sistemas de pago electrónico.
- Medicamentos y botiquín: tratamientos habituales, gasas, vendas, desinfectante y otros materiales básicos de primeros auxilios.
- Linterna, radio y baterías: dispositivos que funcionen con pilas o dinamo, además de una batería externa para cargar el móvil.
- Productos de higiene: papel higiénico, jabón, toallitas y otros artículos de uso personal.
- Documentación importante: fotocopias del DNI, pasaporte y tarjeta sanitaria, preferiblemente guardadas en una bolsa impermeable.
- Ropa de abrigo: prendas de recambio, ropa interior y mantas para protegerse del frío.
Por qué Bruselas vuelve a aconsejar un kit de emergencia solo un año y medio después del aviso anterior
Un año y medio después de que la Unión Europea aconsejara a los hogares disponer de un kit de emergencia para al menos 72 horas, esta semana Bruselas ha vuelto a insistir en ello. Incluso ha ido más allá porque ha pedido formar a los niños para que tengan la capacidad de reaccionar ante situaciones de crisis. En aquella ocasión, el anuncio se produjo apenas un mes antes del apagón que dejó a oscuras a la península ibérica y ahora ha ocurrido tras ciberataques a supermercados de varios países europeos y falsas amenazas de bombas en aviones. En Francia, por su parte, también ha sido atacado el banco central de sangre.
Los primeros hackeos a supermercados europeos ocurrieron a mediados de octubre. Los países perjudicados fueron Francia, Bélgica y Países Bajos, aunque el país galo fue el que se llevó la peor parte. Allí, los piratas entraron en el sistema de control a distancia de los sistemas de refrigeración y lanzaron un programa de deshielo rápido, poniéndolos a 50 grados, lo que hizo que se estropearan los productos. Un total de 700 supermercados se vieron afectados y las pérdidas fueron millonarias. En Bélgica y Países Bajos, resultaron afectadas las cajas de autocobro y los servicios de entrega a domicilio.
En los primeros días de noviembre los piratas informáticos volvieron a atacar, pero esta vez a muchos más países. Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Finlandia, Irlanda, Estonia, Italia, Alemania y Portugal reportaron ataques parecidos a los registrados semanas anteriores en Francia. Al igual que en el país galo, los piratas lograron manipular una vez más a distancia los sistemas de refrigeración, activaron el modo de descongelación de los frigoríficos y congeladores y elevaron su temperatura.
El siguiente blanco de los piratas informáticos fueron las instalaciones frigoríficas de tres centros del Establecimiento Francés de la Sangre (EFS), el banco de sangre nacional. El ciberataque, que cambió la temperatura de -30 grados a 110 grados celsius, fue controlado rápidamente y, según el EFS, no se registraron pérdidas ni consecuencias para la salud, informó FranceInfo. Las cámaras frigoríficas albergaban «bolsas de plasma destinadas a transfusiones» o » para la fabricación de medicamentos».
A los ciberataques se han sumado esta semana falsas amenazas de bomba en decenas de vuelos europeos. Solo este viernes 16 vuelos se vieron afectados, cuatro de ellos con destino Madrid; mientras que el jueves un total de 25 aeronaves recibieron falsas alertas de bombas. En Irlanda, la radiotelevisión pública RTE fue evacuada por otra amenaza de bomba.
Ante esta situación, conviene seguir la sugerencia de Bruselas y preparar un kit de emergencias. Pero ¿qué debe contener?
- Agua potable: reservas suficientes para beber, preparar alimentos y cubrir necesidades básicas de higiene. Como referencia, el instructor de supervivencia Ignacio Ortega recomienda un mínimo de litro y medio por persona y día, para beber.
- Alimentos no perecederos: conservas, frutos secos, chocolate y otros productos energéticos que puedan consumirse sin necesidad de cocinar ni refrigerar.
- Dinero en efectivo: billetes pequeños y monedas por si dejan de funcionar los cajeros o los sistemas de pago electrónico.
- Medicamentos y botiquín: tratamientos habituales, gasas, vendas, desinfectante y otros materiales básicos de primeros auxilios.
- Linterna, radio y baterías: dispositivos que funcionen con pilas o dinamo, además de una batería externa para cargar el móvil.
- Productos de higiene: papel higiénico, jabón, toallitas y otros artículos de uso personal.
- Documentación importante: fotocopias del DNI, pasaporte y tarjeta sanitaria, preferiblemente guardadas en una bolsa impermeable.
- Ropa de abrigo: prendas de recambio, ropa interior y mantas para protegerse del frío.
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