Skip to content
Trending
10 de diciembre de 2025Jeison de Jesús Martínez Rodríguez transforma el dolor en conciencia a través de la literatura 29 de abril de 2025Elvira Carreras Torres presentó La obra de arte eres tú en Sant Jordi 2025 de la mano de Editorial Letrame 18 de abril de 2026Cuerpo lanza un ‘Consejo global para una Economía del Bien Común’ con la italiana Mazzucato para reducir la desigualdad 21 de abril de 2026Trump rectifica y extiende el alto el fuego hasta que Irán presente una propuesta de acuerdo 11 de abril de 2026Rescatan a un niño de nueve años que llevaba más de un año encerrado en una furgoneta en Francia 10 de noviembre de 2025J Hasni Ouali: poesía cruda para almas que aún sienten 29 de mayo de 2025María Hernández emociona con El Canalla, una novela sobre heridas, redención y amor propio 5 de mayo de 2025Joaquín Emilio García Martín presenta una obra poética que trasciende el tiempo y las emociones 19 de abril de 2026Telefónica acelera su estrategia para Brasil, su último gran mercado latinoamericano: compras de operadores de fibra y acelerón en nuevos negocios 27 de mayo de 2025Cinta Ramos Rodríguez emociona al público con un viaje al autoconocimiento a través de historias reales
  jueves 23 abril 2026
  • VozNacional
  • VozTecnologico
  • VozCientifica
  • VozEconomica
  • VozDeportiva
  • VozInternacional
  • VozCultural
  • VozSocial
  • VozSanitaria
vozde | Voces de la actualidad
vozde | Voces de la actualidad
vozde | Voces de la actualidad
  • VozNacional
  • VozTecnologico
  • VozCientifica
  • VozEconomica
  • VozDeportiva
  • VozInternacional
  • VozCultural
  • VozSocial
  • VozSanitaria
vozde | Voces de la actualidad
  VozCultural  Cuando fui escritora
VozCultural

Cuando fui escritora

21 de abril de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Aprovecho la semana de Sant Jordi para confesar que tengo una novela publicada con pseudónimo de mujer. Me la encargó una gran editorial hace una década, aunque mis planes como escritor eran otros. Ya tenía novelas juveniles en librerías, había conocido a un par de mandamás que deciden qué libros acaban en las mesas de novedades y quería dar el salto al lector adulto. Presenté una historia y les gustó cómo escribía, aunque mi nombre no sonaba lo suficiente como para arriesgarse. Y eso que llevaba una comedia romántica justo cuando la tendencia editorial eran las historias de treintañeras urbanitas en busca del amor, a lo Bridget Jones. Pero la mía la protagonizaba y firmaba un chico, así que me propusieron aparcarla y escribir una más femenina. Con la condición de que la firmara con nombre de mujer.

No iba a ser el primero, descubrí que era habitual encargar libros a gente con callo y cambiar el género si era necesario. ¿El motivo? Las estadísticas llevan años diciendo que en España leen más las mujeres. Según el Ministerio de Cultura, entre el 65 y el 70% leen libros frente al 50% de hombres. El perfil más habitual es el de mujer, joven, universitaria y urbana, así que para ellas llegó a las librerías mi novela, escrita supuestamente por la redactora de una revista de moda. La prota era del estilo porque los libros funcionan mejor cuando el lector se identifica. Algo parecido ocurre con las autoras, el aura aspiracional es atractivo. Y mejor si son de fuera, los nombres internacionales suelen dominar las ventas, así que me puse un pseudónimo que sonaba igual en inglés que en español; podía ser una escritora de Fuenlabrada o de Nueva York. Toqué tantas teclas del marketing editorial que el libro funcionó.

Tampoco a lo Carmen Mola, pero cumplió lo esperado por la editorial. Ahora, a mí la jugada me salió regular. Por un error en la web, la biografía de mi pseudónimo llevaba directamente a mi nombre real, con foto incluida. Me encontré con el conflicto moral que supone firmar como mujer. Al parecer, estaba siendo de lo más machista robándole a una autora su puesto. El caso es que yo sentía lo contrario, que era a mí a quien le quitaban la posibilidad de publicar con mi nombre porque mi género no era tendencia. Daba igual que dijera que el encargo me lo había hecho una editora. Ni que recordara que, según la Biblioteca Nacional, las mujeres ya firman el 45% de los libros publicados y en géneros como el que me tocó la cifra sube mucho más. Total, que cogí el dinero para pagar el alquiler y no repetí la experiencia.

No fui el primero. Descubrí que era habitual encargar libros a gente con callo y cambiar el género si era necesario

Mas noticias

Gonzalo Celorio deja su legado en el Cervantes: «El español no es la lengua de la conquista, sino de la independencia»

21 de abril de 2026

Emilio del Río hace pequeña la vasta historia de Roma: «Es clave defender los valores de una civilización, si no, desaparecerá»

15 de abril de 2026

La Mari de Chambao: «Estoy en el no a la guerra y en el sí a escucharnos, a respetarnos, a no señalar tan rápido»

9 de abril de 2026

‘Panorama desde el puente’, de Arthur Miller, llega al Teatro Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa

21 de abril de 2026

Con los años conseguí publicar con mi nombre y dejé atrás el atajo de la narrativa femenina, aunque cada Sant Jordi lo recuerdo. Es que fue el único año que me invitaron a firmar en la ciudad condal. Un librero despistado. O igual uno que pensaba que la desigualdad de género no se reparte igual en todos los espacios.

 Firmé una novela con pseudónimo de mujer porque siendo hombre no encajaba en la tendencia editorial.  

Aprovecho la semana de Sant Jordi para confesar que tengo una novela publicada con pseudónimo de mujer. Me la encargó una gran editorial hace una década, aunque mis planes como escritor eran otros. Ya tenía novelas juveniles en librerías, había conocido a un par de mandamás que deciden qué libros acaban en las mesas de novedades y quería dar el salto al lector adulto. Presenté una historia y les gustó cómo escribía, aunque mi nombre no sonaba lo suficiente como para arriesgarse. Y eso que llevaba una comedia romántica justo cuando la tendencia editorial eran las historias de treintañeras urbanitas en busca del amor, a lo Bridget Jones. Pero la mía la protagonizaba y firmaba un chico, así que me propusieron aparcarla y escribir una más femenina. Con la condición de que la firmara con nombre de mujer.

No iba a ser el primero, descubrí que era habitual encargar libros a gente con callo y cambiar el género si era necesario. ¿El motivo? Las estadísticas llevan años diciendo que en España leen más las mujeres. Según el Ministerio de Cultura, entre el 65 y el 70% leen libros frente al 50% de hombres. El perfil más habitual es el de mujer, joven, universitaria y urbana, así que para ellas llegó a las librerías mi novela, escrita supuestamente por la redactora de una revista de moda. La prota era del estilo porque los libros funcionan mejor cuando el lector se identifica. Algo parecido ocurre con las autoras, el aura aspiracional es atractivo. Y mejor si son de fuera, los nombres internacionales suelen dominar las ventas, así que me puse un pseudónimo que sonaba igual en inglés que en español; podía ser una escritora de Fuenlabrada o de Nueva York. Toqué tantas teclas del marketing editorial que el libro funcionó.

Tampoco a lo Carmen Mola, pero cumplió lo esperado por la editorial. Ahora, a mí la jugada me salió regular. Por un error en la web, la biografía de mi pseudónimo llevaba directamente a mi nombre real, con foto incluida. Me encontré con el conflicto moral que supone firmar como mujer. Al parecer, estaba siendo de lo más machista robándole a una autora su puesto. El caso es que yo sentía lo contrario, que era a mí a quien le quitaban la posibilidad de publicar con mi nombre porque mi género no era tendencia. Daba igual que dijera que el encargo me lo había hecho una editora. Ni que recordara que, según la Biblioteca Nacional, las mujeres ya firman el 45% de los libros publicados y en géneros como el que me tocó la cifra sube mucho más. Total, que cogí el dinero para pagar el alquiler y no repetí la experiencia.

No fui el primero. Descubrí que era habitual encargar libros a gente con callo y cambiar el género si era necesario

Con los años conseguí publicar con mi nombre y dejé atrás el atajo de la narrativa femenina, aunque cada Sant Jordi lo recuerdo. Es que fue el único año que me invitaron a firmar en la ciudad condal. Un librero despistado. O igual uno que pensaba que la desigualdad de género no se reparte igual en todos los espacios.

 20MINUTOS.ES – Cultura

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Irán: el día de la marmota
El CEU de Valencia ha utilizado cadáveres con enfermedades infecciosas con sus alumnos de Medicina
Leer también
VozSanitaria

Los entrenadores coinciden: «A partir de los 50 años, hay que caminar, subir escaleras y nadar»

23 de abril de 2026 9945
VozSanitaria

Las carnes con menos colesterol para mejorar la salud cardiovascular

23 de abril de 2026 5117
VozSanitaria

Savia inicia en Xirivella el proyecto pionero MyRobot para fomentar la inclusión social de personas con demencia

23 de abril de 2026 9244
VozDeportiva

Hansi Flick sobre la lesión de Lamine Yamal: “Algo sintió. De hecho, no se iría sin motivo”

23 de abril de 2026 9735
VozEconomica

El nuevo ideario de Bruselas que firma ahora Ribera: «La energía nuclear es importante, limpia, redunda en beneficio de toda la UE»

23 de abril de 2026 2652
VozEconomica

La geopolítica, cal y arena para la industria de la defensa: el 95% de las empresas esperan aumentar ingresos, pero un 80% modifican su estrategia por la incertidumbre

23 de abril de 2026 1568
Cargar más

Qué es el ‘maxxing’, la tendencia en alimentación que arrasa en el supermercado

9 de abril de 2026

Un estudio científico estima que el 98% de los compromisos ambientales de las grandes empresas de carne y lácteos son ecopostureo

22 de abril de 2026
Shimon Edenburg presentó Lugar de lugares en Sant Jordi 2025 de la mano de Editorial Letrame

Shimon Edenburg presentó Lugar de lugares en Sant Jordi 2025 de la mano de Editorial Letrame

25 de abril de 2025
Sant Jordi 2025: Lidia Alcántara firma ejemplares de Conócete antes de morirte en la parada de la Editorial Letrame

Sant Jordi 2025: Lidia Alcántara firma ejemplares de Conócete antes de morirte en la parada de la Editorial Letrame

24 de abril de 2025

Okuda San Miguel celebra 30 años de su arte: «Los modelos establecidos están para romperlos»

13 de abril de 2026
Begoña Moro Rodríguez emociona en Sant Jordi con su libro “Al borde del suicidio. Un libro para quienes han decidido irse, pero aún siguen aquí”

Begoña Moro Rodríguez emociona en Sant Jordi con su libro “Al borde del suicidio. Un libro para quienes han decidido irse, pero aún están aquí”

25 de abril de 2025

Albares critica a María Corina Machado y revela que pidió refugio en la embajada en Caracas: «No se puede pedir ayuda y luego desmerecer a las instituciones españolas»

20 de abril de 2026
Edgar Herreño y Ángela Herreño lanzan una guía para emprender desde la esencia

Edgar Herreño y Ángela Herreño lanzan una guía para emprender desde la esencia

19 de agosto de 2025

Rubén Sierra Fernández presenta ‘Actualiza tu historia interior, transformación y empoderamiento’

23 de octubre de 2024

Sánchez culpa a María Corina Machado de que no se reúnan en Moncloa: «Las puertas están abiertas… Ella no lo ha considerado oportuno»

17 de abril de 2026

    VozDe.es

    © 2025, VozDe, Todos los derechos reservados.
    • About
    • Privacy
    • Contact