Los romanos se asentaron en la actual Gran Bretaña entre los siglos I y V. Era la provincia romana de Britania (en latín: Britannia) y abarcaba dos tercios de la isla, coincidiendo aproximadamente con las actuales Inglaterra y Gales. Una investigación arqueológica ha hecho ahora un gran descubrimiento respecto a esa época; tanto que podría explicar por qué Roma se decidió a invadir la isla.
Verica fue uno de los gobernantes británicos de la Edad del Hierro y desempeñó un papel fundamental en la invasión romana de Britania en el año 43 d. C. Ahora resulta que Verica no era «rey» sino «reina».
Según arqueólogos de la Universidad de Bournemouth, Verica gobernaba a los atrebates, una tribu cuyo territorio abarcaba gran parte de los actuales condados de Hampshire y West Sussex. Alrededor del año 40, Verica fue depuesta y huyó de Britania para buscar ayuda ante el emperador romano Claudio, en Roma.
Verica, de figura esbelta y femenina
Verica fue una gobernante más poderosa e influyente en aquella época. Según el historiador romano Lucio Dion Casio, la invasión de Britania se produjo únicamente porque Verica convenció a Claudio de cruzar el canal de la Mancha. Ahora, con este descubrimiento, se entiende mejor.
«Se ha asumido que Verica era hombre debido a la mentalidad patriarcal de los historiadores clásicos del siglo XIX», explica Miles Russell, director de una investigación que expone en el libro Caratacus: Great King of Britain, que la editorial Bloomsbury publicará en enero. Pero Verica era mujer y Tiberio Claudio César Augusto Germánico, un emperador débil (según escritores romanos sus decisiones políticas fueron dictadas por mujeres y esclavos liberados).
El arqueólogo inglés asegura que «Verica no solo fue fundamental para la relación especial entre Britania y Roma a principios del siglo I d. C., sino que, indudablemente, era mujer«. El uso del título latino rex en las monedas «demuestra que Verica gobernaba con la plena autorización del emperador», afirma.
Para Russell, un indicio evidente es que el nombre Verica termina en la letra ‘a’, una terminación común en los nombres femeninos de la época. Además, señala, «se ha asumido que era un «hombre» debido al término «rex» que aparece en las monedas; sin embargo, «rex» es un título que no especifica género».
Los líderes de la Edad del Hierro británica acuñaban moneda representando a guerreros claramente masculinos. En cambio, «Verica aparece retratada como una figura esbelta y femenina, con el pecho al descubierto, montada a caballo», explica el investigador.
Claudio, un emperador sumiso a la mujer
El romano Dion Casio sugirió en sus escritos que la campaña en Britania se llevó a cabo únicamente por las insinuaciones de una muy convincente mujer bárbara. «La idea de que Claudio se comprometió a algo solo porque una mujer se lo pidió encaja con el estereotipo de este emperador como un hombre sumiso y dominado por una mujer», afirma Russell.
El papel de Verica parece que fue fundamental. Su participación garantizó el éxito de la invasión romana, ya que aportó información táctica y apoyo sobre el terreno. «Verica proporcionó la excusa para un cambio de régimen, y el emperador la aprovechó», señala el arqueólogo. La campaña británica fue el gran triunfo de Claudio, cuarto emperador de la dinastía Julio-Claudia, y la única oportunidad que tuvo de demostrar que era un líder militar eficaz.
«Deberíamos aceptar las pruebas arqueológicas tal como se presentan y recordar a Verica como una ‘reina-rey’, una de las líderes femeninas más antiguas e importantes de Britania«, opina Russell. Según el arqueólogo de la Universidad de Bournemouth, «si no hubiera sido depuesta —lo que la obligó a huir en busca de apoyo militar de Claudio—, es posible que Roma nunca hubiera invadido Britania».
Verica fue uno de los gobernantes británicos de la Edad del Hierro y desempeñó un papel fundamental en la invasión romana de Britania en el año 43 d. C.
Los romanos se asentaron en la actual Gran Bretaña entre los siglos I y V. Era la provincia romana de Britania (en latín: Britannia) y abarcaba dos tercios de la isla, coincidiendo aproximadamente con las actuales Inglaterra y Gales. Una investigación arqueológica ha hecho ahora un gran descubrimiento respecto a esa época; tanto que podría explicar por qué Roma se decidió a invadir la isla.
Verica fue uno de los gobernantes británicos de la Edad del Hierro y desempeñó un papel fundamental en la invasión romana de Britania en el año 43 d. C. Ahora resulta que Verica no era «rey» sino «reina».
Según arqueólogos de la Universidad de Bournemouth, Verica gobernaba a los atrebates, una tribu cuyo territorio abarcaba gran parte de los actuales condados de Hampshire y West Sussex. Alrededor del año 40, Verica fue depuesta y huyó de Britania para buscar ayuda ante el emperador romano Claudio, en Roma.
Verica, de figura esbelta y femenina
Verica fue una gobernante más poderosa e influyente en aquella época. Según el historiador romano Lucio Dion Casio, la invasión de Britania se produjo únicamente porque Verica convenció a Claudio de cruzar el canal de la Mancha. Ahora, con este descubrimiento, se entiende mejor.
«Se ha asumido que Verica era hombre debido a la mentalidad patriarcal de los historiadores clásicos del siglo XIX», explica Miles Russell, director de una investigación que expone en el libro Caratacus: Great King of Britain, que la editorial Bloomsbury publicará en enero. Pero Verica era mujer y Tiberio Claudio César Augusto Germánico, un emperador débil (según escritores romanos sus decisiones políticas fueron dictadas por mujeres y esclavos liberados).
El arqueólogo inglés asegura que «Verica no solo fue fundamental para la relación especial entre Britania y Roma a principios del siglo I d. C., sino que, indudablemente, era mujer«. El uso del título latino rex en las monedas «demuestra que Verica gobernaba con la plena autorización del emperador», afirma.

Para Russell, un indicio evidente es que el nombre Verica termina en la letra ‘a’, una terminación común en los nombres femeninos de la época. Además, señala, «se ha asumido que era un «hombre» debido al término «rex» que aparece en las monedas; sin embargo, «rex» es un título que no especifica género».
Los líderes de la Edad del Hierro británica acuñaban moneda representando a guerreros claramente masculinos. En cambio, «Verica aparece retratada como una figura esbelta y femenina, con el pecho al descubierto, montada a caballo», explica el investigador.
Claudio, un emperador sumiso a la mujer
El romano Dion Casio sugirió en sus escritos que la campaña en Britania se llevó a cabo únicamente por las insinuaciones de una muy convincente mujer bárbara. «La idea de que Claudio se comprometió a algo solo porque una mujer se lo pidió encaja con el estereotipo de este emperador como un hombre sumiso y dominado por una mujer», afirma Russell.
El papel de Verica parece que fue fundamental. Su participación garantizó el éxito de la invasión romana, ya que aportó información táctica y apoyo sobre el terreno. «Verica proporcionó la excusa para un cambio de régimen, y el emperador la aprovechó», señala el arqueólogo. La campaña británica fue el gran triunfo de Claudio, cuarto emperador de la dinastía Julio-Claudia, y la única oportunidad que tuvo de demostrar que era un líder militar eficaz.
«Deberíamos aceptar las pruebas arqueológicas tal como se presentan y recordar a Verica como una ‘reina-rey’, una de las líderes femeninas más antiguas e importantes de Britania«, opina Russell. Según el arqueólogo de la Universidad de Bournemouth, «si no hubiera sido depuesta —lo que la obligó a huir en busca de apoyo militar de Claudio—, es posible que Roma nunca hubiera invadido Britania».
20MINUTOS.ES – Ciencia
