
El presente de Jon Rahm pasa por Valderrama, el laberíntico trazado de los alcornoques en el que compite a partir de este jueves en el torneo de LIV Andalucía. Su futuro ni él mismo es capaz de adivinarlo una vez que el fondo soberano de Arabia Saudí, PIF, cerrará en 2027 el grifo de los petrodólares y dejará de financiar una liga en la que ha invertido más de 5.000 millones de dólares desde 2022. El mecenas se retira por la falta de retorno económico y de repercusión deportiva. Y sin ese maná, la competición que reúne a figuras como Rahm, DeChambeau, Niemann y Sergio García se ha lanzado a una búsqueda contrarreloj de nuevos socios inversores. En el limbo, los golfistas se mueven hoy entre las obligaciones de sus contratos y las dudas sobre qué será de ellos y de LIV cuando acabe esta temporada.
La cuarta edición de un acuerdo por cinco torneos
La vuelta al mundo de LIV. La liga saudí viaja este año por 10 países diferentes: Estados Unidos, Inglaterra, Corea, México, Sudáfrica, Singapur, China, Australia, Arabia y España. Esa internacionalización la destaca Rahm como la gran aportación del circuito saudí al golf mundial desde que en 2022 el tablero saltó por los aires. “Lo que más destaco es el hambre de golf en todo el mundo. En Sudáfrica, en China, en Australia… Es como la fórmula uno y el tenis. Ojalá se puedan ver más torneos grandes”, afirmó este martes el vasco, y valoró el esfuerzo del norirlandés Rory McIlroy, estrella del PGA Tour y del circuito europeo, por competir también en destinos diferentes.
La parada española tiene lugar por cuarto año seguido en Valderrama. El club gaditano firmó un contrato con LIV para acoger cinco torneos en un plazo de siete años a partir de 2023. Sobre la mesa ha estado también la posibilidad de que la cita española de LIV pudiera disputarse en otra ciudad, especialmente Madrid, aunque el fin de la financiación del fondo soberano de Arabia a partir de 2027 ha dejado cogido con pinzas cualquier plan, incluso la misma supervivencia de este torneo en Valderrama la próxima temporada.
Las dudas sobre el futuro de la liga saudí no inquietan sin embargo a sus responsables, al menos públicamente. El contrato firmado entre el club y la liga saudí recoge cláusulas de salida y en la entidad esperan todavía que LIV encuentre financiación para sobrevivir. Y en cualquier caso, resaltan el legado que deja, el de reunir en los últimos años a una parte de los mejores golfistas del mundo.
El vasco busca su primera victoria en el icónico campo andaluz mientras maneja las dudas sobre la supervivencia de LIV
El presente de Jon Rahm pasa por Valderrama, el laberíntico trazado de los alcornoques en el que compite a partir de este jueves en el torneo de LIV Andalucía. Su futuro ni él mismo es capaz de adivinarlo una vez que el fondo soberano de Arabia Saudí, PIF, cerrará en 2027 el grifo de los petrodólares y dejará de financiar una liga en la que ha invertido más de 5.000 millones de dólares desde 2022. El mecenas se retira por la falta de retorno económico y de repercusión deportiva. Y sin ese maná, la competición que reúne a figuras como Rahm, DeChambeau, Niemann y Sergio García se ha lanzado a una búsqueda contrarreloj de nuevos socios inversores. En el limbo, los golfistas se mueven hoy entre las obligaciones de sus contratos y las dudas sobre qué será de ellos y de LIV cuando acabe esta temporada.
“Zapatero a tus zapatos”, expresa Rahm para resumir su postura; “yo no tengo ni idea de cómo funciona el negocio. Si llegamos a un punto de decisiones drásticas, ya se verá. No pienso en el futuro más allá de esta semana en Valderrama y de los grandes. Me dedico a jugar al golf, que es mi trabajo y ya es bastante difícil”.
El jugador vasco de 31 años y ganador de dos grandes firmó recientemente la paz con el circuito europeo: jugará cinco torneos del DP World Tour (su participación en el Open de España en octubre depende del nacimiento de su cuarto hijo) y pagará las multas pendientes a cambio de mantener la membresía y ser elegible para la Ryder. La puerta del circuito americano está sin embargo cerrada. Si LIV desaparece o el español fuerza una salida, no podría disputar ninguna cita del PGA Tour hasta un año después de su última participación en LIV (la liga acaba el próximo 30 de agosto en Michigan) salvo que pactara unas condiciones especiales de regreso como hizo Brooks Koepka.
Rahm cumple su tercera temporada en LIV. Conquistó la clasificación individual los dos primeros cursos y en este marcha también líder con 815 puntos por los 626 de DeChambeau y los 334 de Niemann. Solo en dos ocasiones en este camino de gran dominio ha salido de los 10 primeros en un torneo, un undécimo puesto en Dallas 2025 y un 16º lugar, su peor resultado, la semana pasada en Corea. En marzo rompió la mayor sequía de su carrera, 539 días sin probar bocado, con su victoria en Hong Kong. Y ahora aterriza en Valderrama después de ser segundo en el Campeonato de la PGA, su mejor resultado en un grande desde que cambió de bando, a las puertas del US Open en Shinnecock Hills del 18 al 21 junio y a punto de celebrar sus 10 años como profesional.
En el restaurante de la casa club, una colección de cuadros colgados en dos paredes recuerda a los ganadores en este histórico campo: Tiger Woods, Nick Faldo, Bernhard Langer, Colin Montgomerie, Ian Poulter, Justin Rose… y cuatro marcos para Sergio García, el rey de Valderrama. Ni uno solo de Rahm, que anhela unirse al museo.
“Este es el campo más difícil de la temporada, el mayor reto fuera de los grandes”, analiza el español; “no sé si aquí puedes llegar a estar cómodo. El campo te reta en cada golpe, no hay descanso. Es un puzle que tienes que averiguar cada día porque las condiciones cambian. Hay que jugar muy, muy bien y tomar muchas muy buenas decisiones. Dónde colocas la bola desde el tee y alrededor de green cambia mucho el resultado. Es lo que hace que sea tan entretenido y divertido, y tan icónico. El peligro acecha en cada golpe. Si te despistas, el campo te pilla”.
Es el puzle que trata de encajar Rahm, pero no el único. La mayor estrella de LIV mueve las piezas de su juego y también de su futuro.
La vuelta al mundo de LIV. La liga saudí viaja este año por 10 países diferentes: Estados Unidos, Inglaterra, Corea, México, Sudáfrica, Singapur, China, Australia, Arabia y España. Esa internacionalización la destaca Rahm como la gran aportación del circuito saudí al golf mundial desde que en 2022 el tablero saltó por los aires. “Lo que más destaco es el hambre de golf en todo el mundo. En Sudáfrica, en China, en Australia… Es como la fórmula uno y el tenis. Ojalá se puedan ver más torneos grandes”, afirmó este martes el vasco, y valoró el esfuerzo del norirlandés Rory McIlroy, estrella del PGA Tour y del circuito europeo, por competir también en destinos diferentes.
La parada española tiene lugar por cuarto año seguido en Valderrama. El club gaditano firmó un contrato con LIV para acoger cinco torneos en un plazo de siete años a partir de 2023. Sobre la mesa ha estado también la posibilidad de que la cita española de LIV pudiera disputarse en otra ciudad, especialmente Madrid, aunque el fin de la financiación del fondo soberano de Arabia a partir de 2027 ha dejado cogido con pinzas cualquier plan, incluso la misma supervivencia de este torneo en Valderrama la próxima temporada.
Las dudas sobre el futuro de la liga saudí no inquietan sin embargo a sus responsables, al menos públicamente. El contrato firmado entre el club y la liga saudí recoge cláusulas de salida y en la entidad esperan todavía que LIV encuentre financiación para sobrevivir. Y en cualquier caso, resaltan el legado que deja, el de reunir en los últimos años a una parte de los mejores golfistas del mundo.
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