Tenerife y Gran Canaria sintieron este pasado jueves que la tierra tembló. El Instituto Geográfico Nacional (ING) informó de un terremoto de magnitud 4,1 entre las dos islas. El sismo tuvo lugar a 10 kilómetro de profundidad, según los datos registrado en los sensores del IGN y se sintió a las 12.16 horas en diferentes municipios. Las zonas más afectadas fueron el noroeste y las cumbres de Gran Canarias, así como el sur, este y área metropolitana de Tenerife.
El epicentro se localizó en la zona del volcán de Enmedio, situado a medio camino entre las dos islas capitalinas, un área en la que este tipo de fenómenos son frecuentes.
Así es el volcán de Enmedio
Fue identificado y cartografiado por primera vez en 1994 y su nombre tiene un origen evidente porque está situado justo ente Tenerife y Gran Canaria. Tiene forma cónica y cuenta con un diámetro de 3,5 kilómetros en su basa que se encuentra a una profundidad de entre 2.140 y 2.350 metros.
Se trata de una montaña de gran altura. Según la vertiente considerada mide entre 560 y 730 metros, aunque su cima se encuentra a 1.625 metros bajo el nivel del mar. Su formación comenzó durante el Pleistoceno medio, hace aproximadamente 240.000 años. Aun así, es mucho más joven que cualquiera de las islas actuales del archipiélago canario, cuya edad varía entre 1,1 millones de años en El Hierro y 22 millones de años en Fuerteventura.
El volcán de Enmedio cuenta con una fractura destacada que lo atraviesa en dirección noroeste-sureste, facilitando el flujo de fluidos hidrotermales. A su alrededor se localizan al menos otros 20 conos volcánicos menores, algunos con cráter. Según un estudio publicado en la revista Bulletin of Vulcanology, liderado por el equipo del IEO, su actividad hidrotermal provoca cambios detectables en el mar, como que la columna de agua justo sobre su cima se encuentra medio grado más caliente que el océano circundante.
Los flujos hidrotermales también generan concentraciones elevadas de nutrientes disueltos. En las proximidades del volcán, especialmente en la zona de la fractura, los niveles de amonio superan en un 400 % los habituales en esa parte del Atlántico, mientras que los de silicatos, nitratos, nitritos y fosfatos se sitúan entre un 3 % y un 8 % por encima de lo normal.
Como hemos dicho anteriormente, el volcán y su entorno son responsables de actividad sísmica frecuente. El terremoto de magnitud 4,1 registrado este 26 de febrero en la zona no fue ni el primero ni el más intenso: el 19 de mayo de 1989, Enmedio generó un seísmo de magnitud 5,2, acompañado de cerca de 230 réplicas.
El volcán de Enmedio está ubicado entre Tenerife y Gran Canaria, a una profundidad que oscila entre los 2.140 y los 2.350 metros bajo el nivel del mar.
Tenerife y Gran Canaria sintieron este pasado jueves que la tierra tembló. El Instituto Geográfico Nacional (ING) informó de un terremoto de magnitud 4,1 entre las dos islas. El sismo tuvo lugar a 10 kilómetro de profundidad, según los datos registrado en los sensores del IGN y se sintió a las 12.16 horas en diferentes municipios. Las zonas más afectadas fueron el noroeste y las cumbres de Gran Canarias, así como el sur, este y área metropolitana de Tenerife.
El epicentro se localizó en la zona del volcán de Enmedio, situado a medio camino entre las dos islas capitalinas, un área en la que este tipo de fenómenos son frecuentes.
Fue identificado y cartografiado por primera vez en 1994 y su nombre tiene un origen evidente porque está situado justo ente Tenerife y Gran Canaria. Tiene forma cónica y cuenta con un diámetro de 3,5 kilómetros en su basa que se encuentra a una profundidad de entre 2.140 y 2.350 metros.
Se trata de una montaña de gran altura. Según la vertiente considerada mide entre 560 y 730 metros, aunque su cima se encuentra a 1.625 metros bajo el nivel del mar. Su formación comenzó durante el Pleistoceno medio, hace aproximadamente 240.000 años. Aun así, es mucho más joven que cualquiera de las islas actuales del archipiélago canario, cuya edad varía entre 1,1 millones de años en El Hierro y 22 millones de años en Fuerteventura.
El volcán de Enmedio cuenta con una fractura destacada que lo atraviesa en dirección noroeste-sureste, facilitando el flujo de fluidos hidrotermales. A su alrededor se localizan al menos otros 20 conos volcánicos menores, algunos con cráter. Según un estudio publicado en la revista Bulletin of Vulcanology, liderado por el equipo del IEO, su actividad hidrotermal provoca cambios detectables en el mar, como que la columna de agua justo sobre su cima se encuentra medio grado más caliente que el océano circundante.
Los flujos hidrotermales también generan concentraciones elevadas de nutrientes disueltos. En las proximidades del volcán, especialmente en la zona de la fractura, los niveles de amonio superan en un 400 % los habituales en esa parte del Atlántico, mientras que los de silicatos, nitratos, nitritos y fosfatos se sitúan entre un 3 % y un 8 % por encima de lo normal.
Como hemos dicho anteriormente, el volcán y su entorno son responsables de actividad sísmica frecuente. El terremoto de magnitud 4,1 registrado este 26 de febrero en la zona no fue ni el primero ni el más intenso: el 19 de mayo de 1989, Enmedio generó un seísmo de magnitud 5,2, acompañado de cerca de 230 réplicas.
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