Si te lo cruzaras por la calle un domingo podrías pensar sin más que es solo un señor elegante que viene de misa o del vermut. Pero ver a Hans Zimmer a sus 68 años marcándose un concierto es ver de todo menos a un señor que viene de misa, aunque lo que hace se acerca mucho a una experiencia religiosa.
El compositor alemán, al que por si no lo saben han oído muchas veces porque le ha puesto música a grandes películas, visitó Madrid con su Hans Zimmer Live – The Next Level 2026. En unos tiempos de racaneo con la música en directo, donde en según qué estilos es más fácil ver un unicornio que un músico (el reguetón y derivados, sí) Hans Zimmer se planta con medio centenar de músicos, entre instrumentistas, cantantes, sinfónica y coro.
Si no han podido ver esta gira (lleva con todo vendido mucho tiempo), advertencia: The World Of Hans Zimmer – A New Dimension regresa a Europa en 2027 y la promotora Sold Out ya ha publicado las fechas para España.
En un espectáculo donde la escenografía tiene dos alturas y las luces van creando mundos al son de la música, el concierto en el Movistar Arena comenzó con toda la épica, al ritmo arreglado para la ocasión de The Dark Knight, una fiesta electrónica que enlazó varios de los temas del filme del murciélago justiciero.
Con la llegada de los temas de Dune Zimmer, que toca bajo, guitarra y teclados durante el show acompañado de músicos, además de virtuosos de muy buen ver y de sexo, nacionalidad y perfiles muy diversos, sumerge al público en el mundo arenoso de la película.
Las bandas sonoras de Man of Steel, Sherlock Holmes, Hannibal o The Da Vinci Code se sucedieron a continuación. Hans se pasó el concierto contando anécdotas y bromeando. Él y su bajista, colombiano, que no dudó en trolear al público diciendo que la siguiente canción era de romanos, pero que no era Gladiator. «No le hagáis caso, está mintiendo», dijo Zimmer tras un sonoro «oooooh» de decepción del público. Sí eran los temas de Gladiator, con lo que cerró la primera parte.
Tras el descanso llegó la parte más electrónica, pues si por algo se caracteriza Hans Zimmer es por fusionar como nadie esa disciplina con la música orquestal. Inception sonó a continuación. Justo antes de una banda sonora con anécdota romántica. «Este tema no me gusta mucho… pero le gusta mucho a la mujer a la que amo». Era uno de los temas de Pearl Harbor. Y de ahí a una de las más modernas, uno de los temas de la película F1, para volver de inmediato a Dune y que todo se precipitara hasta llegar a la primera catarsis: Interstellar.
Con anécdota larga incluida: Cuando Christopher Nolan y él se pusieron a planear la música para la película lo hicieron por carta y acabaron hablando de mil cosas más, como de la relación entre padres e hijos, que tan crudamente recoge el filme.
La fiesta llegó con un popurrí de The Lion King y ya en la parte de los bises, Pirates of the Caribbean, para cerrar con calma al ritmo de Time, tema central de Inception.
El Hans Zimmer Live – The Next Level 2026 es un espectáculo único. No son solo bandas sonoras, son viajes a sensaciones. Es la mejor manera de darse cuenta de cómo la música aúpa a una película, cómo nos sumerge en ella y nos lleva justo a donde tenemos que estar: dentro del celuloide.
El compositor de bandas sonoras alemán visitó Madrid con su show Hans Zimmer Live – The Next Level 2026, todo un culto a la música.
Si te lo cruzaras por la calle un domingo podrías pensar sin más que es solo un señor elegante que viene de misa o del vermut. Pero ver a Hans Zimmer a sus 68 años marcándose un concierto es ver de todo menos a un señor que viene de misa, aunque lo que hace se acerca mucho a una experiencia religiosa.
El compositor alemán, al que por si no lo saben han oído muchas veces porque le ha puesto música a grandes películas, visitó Madrid con su Hans Zimmer Live – The Next Level 2026. En unos tiempos de racaneo con la música en directo, donde en según qué estilos es más fácil ver un unicornio que un músico (el reguetón y derivados, sí) Hans Zimmer se planta con medio centenar de músicos, entre instrumentistas, cantantes, sinfónica y coro.
Si no han podido ver esta gira (lleva con todo vendido mucho tiempo), advertencia: The World Of Hans Zimmer – A New Dimension regresa a Europa en 2027 y la promotora Sold Out ya ha publicado las fechas para España.
En un espectáculo donde la escenografía tiene dos alturas y las luces van creando mundos al son de la música, el concierto en el Movistar Arena comenzó con toda la épica, al ritmo arreglado para la ocasión de The Dark Knight, una fiesta electrónica que enlazó varios de los temas del filme del murciélago justiciero.
Con la llegada de los temas de Dune Zimmer, que toca bajo, guitarra y teclados durante el show acompañado de músicos, además de virtuosos de muy buen ver y de sexo, nacionalidad y perfiles muy diversos, sumerge al público en el mundo arenoso de la película.
Las bandas sonoras de Man of Steel, Sherlock Holmes, Hannibal o The Da Vinci Code se sucedieron a continuación. Hans se pasó el concierto contando anécdotas y bromeando. Él y su bajista, colombiano, que no dudó en trolear al público diciendo que la siguiente canción era de romanos, pero que no era Gladiator. «No le hagáis caso, está mintiendo», dijo Zimmer tras un sonoro «oooooh» de decepción del público. Sí eran los temas de Gladiator, con lo que cerró la primera parte.
Tras el descanso llegó la parte más electrónica, pues si por algo se caracteriza Hans Zimmer es por fusionar como nadie esa disciplina con la música orquestal. Inception sonó a continuación. Justo antes de una banda sonora con anécdota romántica. «Este tema no me gusta mucho… pero le gusta mucho a la mujer a la que amo». Era uno de los temas de Pearl Harbor. Y de ahí a una de las más modernas, uno de los temas de la película F1, para volver de inmediato a Dune y que todo se precipitara hasta llegar a la primera catarsis: Interstellar.
Con anécdota larga incluida: Cuando Christopher Nolan y él se pusieron a planear la música para la película lo hicieron por carta y acabaron hablando de mil cosas más, como de la relación entre padres e hijos, que tan crudamente recoge el filme.
La fiesta llegó con un popurrí de The Lion King y ya en la parte de los bises, Pirates of the Caribbean, para cerrar con calma al ritmo de Time, tema central de Inception.
El Hans Zimmer Live – The Next Level 2026 es un espectáculo único. No son solo bandas sonoras, son viajes a sensaciones. Es la mejor manera de darse cuenta de cómo la música aúpa a una película, cómo nos sumerge en ella y nos lleva justo a donde tenemos que estar: dentro del celuloide.
20MINUTOS.ES – Cultura
