El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de la ley del tabaco, que amplía los espacios sin humo para incluir playas y terrazas, entre otros, y endurece la legislación para vapeadores y otros dispositivos. El texto impulsado por el Ministerio de Sanidad será remitido posteriormente a las Cortes para su tramitación parlamentaria, donde dependerá del apoyo que reciba de fuerzas como el PP y Junts.
El Gobierno aprueba el proyecto, que prevé multas de 200 euros para los progenitores sustituibles por trabajos a la comunidad
El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este martes el proyecto de la ley del del tabaco, que amplía los espacios sin humo y endurece la legislación para vapeadores y otros dispositivos. El texto impulsado por el Ministerio de Sanidad será remitido posteriormente a las Cortes para su tramitación parlamentaria.
Entre otras novedades, prohíbe fumar a los menores (ahora ya está vetado para ellos la venta y el suministro) y prevé multas a partir de 200 euros a las que deberán hacer frente los progenitores. Es la mayor reforma de la normativa estatal frente al tabaquismo desde la ley de 2005 que prohibió fumar en bares y restaurantes. El anteproyecto de ley fue aprobado por el Gobierno en septiembre de 2025 y ahora vuelve al Consejo de Ministros con su redacción definitiva. La reforma es parte del desarrollo del Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027.
Este desarrollo se articula entorno a cuatro ejes: la ampliación de los espacios libres de humo, las limitaciones de acceso y consumo a menores, la equiparación de los cigarrillos electrónicos a los tradicionales con tabaco —contengan o no nicotina— y la prohibición de todas las formas de publicidad y promoción, incluida la cartelería en los escaparates.
La futura norma amplía los espacios sin humo a terrazas de bares y restaurantes, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, espectáculos y eventos al aire libre, universidades y también en los vehículos comerciales, salvo cuando tengan un uso exclusivamente particular. El texto también recoge entornos de protección reforzada alrededor de espacios de considerados sensibles como centros educativos y sanitarios.

La ley también da un salto en la protección de los menores, que una vez aprobada la nueva norma tendrán prohibido fumar —hasta ahora tenían prohibida la compra— y consumir productos relacionados con el tabaco como los dispositivos electrónicos y las bolsas con nicotina. La norma también introduce cambios en el régimen sancionador, elevando las multas mínimas, que serán a partir de 200 euros.
La reforma impone asimismo mayores limitaciones a la venta y publicidad de cualquier producto relacionado con el tabaco con el objetivo de acabar con la situación actual, fruto de la falta de regulación, en la que los vapeadores y productos similares pueden adquirirse en tiendas de conveniencia y bazares.
Sanidad ha decidido dar este paso ante los datos de consumo detectados. Según ESTUDES 2025, la encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España, la prevalencia de fumadores diarios entre personas de 14 a 18 años se sitúa en el 4,3%, la cifra más baja de toda la serie histórica desde 1994. Sin embargo, el consumo de tabaco en el último mes en este mismo grupo de edad sigue siendo elevado, con una prevalencia del 15,5%.
La preocupación de los responsables es evitar que las nuevas presentaciones de productos relacionados con el tabaco, aparentemente más inocuas, acaben siendo una nueva vía de entrada de los más jóvenes a la dependencia a la nicotina. La falta de una regulación específica, a la que ahora Sanidad quiere poner fin, ha permitido que estos productos puedan adquirirse en múltiples establecimientos. La nueva norma, al equipararlos con los productos del tabaco tradicional, limita su venta a tiendas especializadas, como los estancos.
La norma que llega hoy al Consejo de Ministros prohíbe toda forma de publicidad en espacios de uso público o colectivo. Esto supone que no podrá haber cartelería, mobiliario u objetos con mensajes de promoción o publicidad en escaparates de tiendas, bares y cualquier establecimiento de ocio.
El Gobierno también tiene previsto aprobar hoy el proyecto de la nueva Ley del medicamento, que contempla como principales medidas que medicamentos iguales puedan tener precios distintos y competir entre ellos en las farmacias, la posibilidad de que que enfermeras y fisioterapeutas puedan prescribir medicamentos dentro de sus competencias y fórmulas para que los medicamentos innovadores puedan llegar a los hospitales públicos de forma acelerada incluso antes de que Sanidad y las farmacéuticas hayan alcanzado un acuerdo sobre su precio para la sanidad pública.
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