Seis días después de los devastadores terremotos en Venezuela, los equipos de rescate trabajan sin descanso para salvar a personas con vida bajo los escombros de los edificios derrumbados durante los temblores en la capital, Caracas, y en el estado costero de La Guaira. El desastre ya se ha cobrado 1.943 vidas, según el último balance oficial, que recoge 10.571 heridos, 15.866 damnificados y 855 inmuebles, de los cuales «189 sufrieron un colapso total». Además, 6.461 personas han sido rescatadas con vida, según el balance oficial ofrecido por el presidente del Parlamento venezolano, el chavista Jorge Rodríguez.
Rodríguez, además, ha destacado que según los cálculos que manejan, en el momento de los terremotos cerca de 30.000 personas se encontraban en las zonas de Caraballeda y Catia La Mar, las más afectadas, de las cuales 13.500 habrían logrado escapar de los derrumbes por su propio pie.
Mientras el país caribeño trata de reponerse de los seísmos —que han dejado más de 680 réplicas, una de ellas de magnitud 4,2 este lunes—, los rescatistas afrontan horas críticas: la agencia humanitaria de Naciones Unidas ha reconocido que las posibilidades de encontrar supervivientes «se están reduciendo», por lo que las misiones internacionales están «plenamente movilizadas». Hay «más de 70 equipos de búsqueda y rescate y otros equipos especializados, y más de 2.300 personas trabajando codo con codo con las autoridades nacionales», reza el comunicado de la ONU.
Pese a la devastación, varias personas han conseguido ser encontradas con vida, como un niño de tres años, rescatado en La Guaira tras seis días bajo los escombros, según han informado este martes las autoridades venezolanas. Muchas otras permanecen localizadas mientras se intenta llegar hasta ellas. Es el caso de Hernán Gil, un vigilante de seguridad de un edificio de La Guaira que permanece atrapado en la garita de vigilancia mientras rescatistas de Estados Unidos, Portugal, Costa Rica Chile y México intentan, en un operativo que ya supera las 24 horas, sacarle de allí. También los miembros españoles de la Unidad Militar de Emergencias (UME) han conseguido salvar a dos personas. Pese a todo, aún quedan muchos desaparecidos, según ha expresado la ministra de Defensa española, Margarita Robles.
En total, ya son 19 los españoles fallecidos, según la actualización difundida por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que ha rebajado los desaparecidos a 131 y ha mantenido en 12 los localizados bajo los escombros. Albares ha confirmado que este miércoles partirá a Venezuela el hospital de campaña de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) con el equipo START que se va a unir a los esfuerzos del personal de ayuda de emergencia de la AECID, sobre el terreno desde hace varios días.
Una grave escasez de alimentos y servicios colapsados
Por su parte, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), que está coordinando la respuesta en cuanto a protección y refugios para los damnificados de los terremotos, alertó este martes de que la situación humanitaria en las zonas afectadas «se ha deteriorado rápidamente». Según la agencia, se observa «una grave escasez de alimentos, el colapso de los servicios básicos y un aumento de los riesgos de protección para la población desplazada».
En este contexto, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha apuntado que «las escenas de devastación en Venezuela son verdaderamente desgarradoras». «Expreso mi más sincera solidaridad con todos los afectados y con el pueblo venezolano», ha puntualizado en un mensaje publicado en redes sociales.
Las imágenes satelitales captadas por la NASA dan cuenta de la devastación: la agencia espacial estadounidense, mediante una primera evaluación experimental, cree que el doble terremoto podría haber dejado unos 58.870 edificios dañados o destruidos en toda la región afectada.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ya ha anunciado que se pondrá en marcha un plan de construcción de viviendas que se desarrollará «en el menor tiempo posible» para poder así «atender a la población afectada por los recientes terremotos», al tiempo que ha explicado que se realizarán trabajos de «planificación y viabilidad urbanística en los sitios donde se construirán las futuras viviendas».
Además, la mandataria chavista ha confirmado que las autoridades ya evalúan las estructuras afectadas en zonas de Caracas, Miranda y La Guaira, donde se desplegará un sistema de «semáforo estructuras» asesorado por expertos: la clasificación verde determinará que el inmueble es completamente habitable; la amarilla indicará daños parciales —como la pérdida de paredes o daños en las mimas—; mientras que la alerta roja se reservará para aquellas viviendas con pérdida total que no presentan opciones de recuperación.
El Ministerio de Exteriores confirma que son 19 los españoles fallecidos y 131 los desaparecidos en los seísmos, que en total se han cobrado la vida de 1.943 personas.
Seis días después de los devastadores terremotos en Venezuela, los equipos de rescate trabajan sin descanso para salvar a personas con vida bajo los escombros de los edificios derrumbados durante los temblores en la capital, Caracas, y en el estado costero de La Guaira. El desastre ya se ha cobrado 1.943 vidas, según el último balance oficial, que recoge 10.571 heridos, 15.866 damnificados y 855 inmuebles, de los cuales «189 sufrieron un colapso total». Además, 6.461 personas han sido rescatadas con vida, según el balance oficial ofrecido por el presidente del Parlamento venezolano, el chavista Jorge Rodríguez.
Rodríguez, además, ha destacado que según los cálculos que manejan, en el momento de los terremotos cerca de 30.000 personas se encontraban en las zonas de Caraballeda y Catia La Mar, las más afectadas, de las cuales 13.500 habrían logrado escapar de los derrumbes por su propio pie.
Mientras el país caribeño trata de reponerse de los seísmos —que han dejado más de 680 réplicas, una de ellas de magnitud 4,2 este lunes—, los rescatistas afrontan horas críticas: la agencia humanitaria de Naciones Unidas ha reconocido que las posibilidades de encontrar supervivientes «se están reduciendo», por lo que las misiones internacionales están «plenamente movilizadas». Hay «más de 70 equipos de búsqueda y rescate y otros equipos especializados, y más de 2.300 personas trabajando codo con codo con las autoridades nacionales», reza el comunicado de la ONU.
Pese a la devastación, varias personas han conseguido ser encontradas con vida, como un niño de tres años, rescatado en La Guaira tras seis días bajo los escombros, según han informado este martes las autoridades venezolanas. Muchas otras permanecen localizadas mientras se intenta llegar hasta ellas. Es el caso de Hernán Gil, un vigilante de seguridad de un edificio de La Guaira que permanece atrapado en la garita de vigilancia mientras rescatistas de Estados Unidos, Portugal, Costa Rica Chile y México intentan, en un operativo que ya supera las 24 horas, sacarle de allí. También los miembros españoles de la Unidad Militar de Emergencias (UME) han conseguido salvar a dos personas. Pese a todo, aún quedan muchos desaparecidos, según ha expresado la ministra de Defensa española, Margarita Robles.
En total, ya son 19 los españoles fallecidos, según la actualización difundida por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, que ha rebajado los desaparecidos a 131 y ha mantenido en 12 los localizados bajo los escombros. Albares ha confirmado que este miércoles partirá a Venezuela el hospital de campaña de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) con el equipo START que se va a unir a los esfuerzos del personal de ayuda de emergencia de la AECID, sobre el terreno desde hace varios días.
Una grave escasez de alimentos y servicios colapsados
Por su parte, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), que está coordinando la respuesta en cuanto a protección y refugios para los damnificados de los terremotos, alertó este martes de que la situación humanitaria en las zonas afectadas «se ha deteriorado rápidamente». Según la agencia, se observa «una grave escasez de alimentos, el colapso de los servicios básicos y un aumento de los riesgos de protección para la población desplazada».
En este contexto, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha apuntado que «las escenas de devastación en Venezuela son verdaderamente desgarradoras». «Expreso mi más sincera solidaridad con todos los afectados y con el pueblo venezolano», ha puntualizado en un mensaje publicado en redes sociales.
Las imágenes satelitales captadas por la NASA dan cuenta de la devastación: la agencia espacial estadounidense, mediante una primera evaluación experimental, cree que el doble terremoto podría haber dejado unos 58.870 edificios dañados o destruidos en toda la región afectada.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ya ha anunciado que se pondrá en marcha un plan de construcción de viviendas que se desarrollará «en el menor tiempo posible» para poder así «atender a la población afectada por los recientes terremotos», al tiempo que ha explicado que se realizarán trabajos de «planificación y viabilidad urbanística en los sitios donde se construirán las futuras viviendas».
Además, la mandataria chavista ha confirmado que las autoridades ya evalúan las estructuras afectadas en zonas de Caracas, Miranda y La Guaira, donde se desplegará un sistema de «semáforo estructuras» asesorado por expertos: la clasificación verde determinará que el inmueble es completamente habitable; la amarilla indicará daños parciales —como la pérdida de paredes o daños en las mimas—; mientras que la alerta roja se reservará para aquellas viviendas con pérdida total que no presentan opciones de recuperación.
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