Unos cuantos de los que cada julio comen y se sientan luego en el sofá con el Tour de Francia puesto en la tele, han podido este jueves ver a sus ídolos pedaleando a pocos metros. En Barcelona, sede este fin de semana de las dos primeras etapas de la competición, el Grand Départ, donde se ha celebrado una espectacular presentación de los 23 equipos participantes con la Sagrada Familia de fondo. Los 184 corredores han llegado al escenario en bici, bajando la avenida de Gaudí desde el Hospital de Sant Pau, una joya del Modernismo. Alguno ha flipado tanto que, en el escenario, en vez de mirar al público, se giraba para ver fachada principal del templo.
La presentación de los equipos ante la Sagrada Familia congrega a 50.000 personas
Unos cuantos de los que cada julio comen y se sientan luego en el sofá con el Tour de Francia puesto en la tele, han podido este jueves ver a sus ídolos pedaleando a pocos metros. En Barcelona, sede este fin de semana de las dos primeras etapas de la competición, el Grand Départ, donde se ha celebrado una espectacular presentación de los 23 equipos participantes con la Sagrada Familia de fondo. Los 184 corredores han llegado al escenario en bici, bajando la avenida de Gaudí desde el Hospital de Sant Pau, una joya del Modernismo. Alguno ha flipado tanto que, en el escenario, en vez de mirar al público, se giraba para ver fachada principal del templo.
Entre los aficionados, se han desplazado a la ciudad seis ciclistas de la Grupeta del Tiburón, de Polinyà (Barcelona), 40 kilómetros: “Que venga el Tour a Barcelona es como ir al mundial de futbol”, celebraba Jordi Torres: “Verlos de cerca es una pasada”. Vestida de calle, sin maillot pero con la inconfundible marca del sol en las piernas, estaba Valèria Piñol Tereschuk, de Vilafranca, campeona de España de contrarreloj en la categoría cadete. “Mis favoritos son Pogacar y Seixas”, decía haciéndose fotos ante una camioneta promocional del Tour. Por cierto, es llamativa la cantidad de vehículos a motor que mueve una carrera ciclista.
En el Tour de 2026 arrancará con la contrarreloj por equipos el sábado. La carrera recorrerá 3.320 kilómetros en 21 etapas, hasta llegar a París el 26 de julio. Los corredores pedalearán para subir 54.000 metros de desnivel positivo en una carrera que marca las retransmisiones televisivas de mediodía y primera hora de la tarde (110 horas de directo) y se retransmite en 190 países, con 500 medios de comunicación y 3.500 periodistas acreditados.
Los favoritos de esta edición y los corredores españoles se han llevado las mayores ovaciones en el escenario ante la Sagrada Familia. El gran aspirante a volver a ganar el Tour es el esloveno Tadej Pogacar (increíble ovación del público y de “incredible” ha calificado él a la gente y la Sagrada Familia, con nuevo look teñido de rubio) que busca su quinta victoria en la prueba. Si lo logra, se pondría a la altura de corredores como Jacques Anquetil, Eddie Merckx, Bertrand Hinault y Miguel Induráin. Los otros grandes nombres de la prueba son del danés Jonas Vingegaard, que este año ha ganado el Giro de Italia; y el belga Remco Evenepoel que suele desplegar su poderío en las etapas contrarreloj. Los españoles en este Tour son 11. Joel Nicolau, Abel Balderstone, José Félix Parra, Ion Izagirre, Alex Aranburu, Juan Ayuso, Carlos Verona, Raúl García Pierna, Pablo Castrillo, Javier Romo y Mikel Azparren. Los corredores se han mostrado en general simpáticos, saludando al público y muchos lanzando sus bidones de agua a la gente.

Durante el desfile por la avenida de Gaudí, a la sombra gracias a los árboles y salpicado de gorras amarillas repartidas por el Ayuntamiento, a cada equipo oficial le han acompañado tres federados de los 13 clubes de Barcelona: hombres y mujeres desde adolescentes a bien veteranos. Cristian Llevadias, de la Agrupación Ciclista Montjuïc, estaba como un flan, “emocionadísimo” antes de rodar junto a ciclistas profesionales. Muchos amateurs también entre los voluntarios del Grand Départ, como Dani, que cree que será “bueno para el ciclismo catalán”, pero no le hace tanta gracia que la promoción aporte más turismo. “Nos hemos ganado la plaza turística a pulso desde los Juegos de 1992, pero ahora la ciudad está saturada”.
La presentación de los equipos se ha trufado de actuaciones musicales (Sílvia Pérez Cruz, Lia Kali, la orquesta OMAC, la banda de vientos Always Drinking Marching Band, Doctor Prats o el Cor de Teatre) e incluso de circo, con la pareja de artistas de circo Jessica Arpin e Yldor Llach, con un número acrobático en bicicletas de piñón fijo. Durante la fiesta también han actuado los Castellers de Barcelona, Sagrada Familia (en el hospital de Sant Pau) y Castellers de Vilafranca (en Sagrada Familia). Por el escenario también han pasado las autoridades, que han hecho el mismo recorrido que los equipos pedaleando en bicicletas del Bicing: el alcalde Jaume Collboni, el concejal David Escudé, el consejero de Deportes, Berni Álvarez, o el director general del Tour, Christian Prudhomme, que se ha mostrado “orgulloso y honorado del Grand Dépard en Barcelona y ha pedido que la ciudad se implique”. De conducir la presentación se han encargado los periodistas Jordi Basté, Carlos de Andrés y Elisenda Pineda.
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