La casualidad, esa materia de la que está hecha el suspense, ha querido que en el hotel madrileño donde se presenta el nuevo trhiller de Manel Loureiro, Antes de que todo cambie (Planeta), haya una cumbre de mandos militares europeos de mucho alcance, visto el parque móvil de camionetas negras con cristales tintados aparcado en la puerta y que no baja de las dos docenas.
De esos vehículos nada discretos bajan oficiales de rango, trajeados con sus uniformes y sus nombres escritos en relucientes placas, que alternan idiomas y maletines camino del sótano del hotel donde tiene lugar el importante encuentro, del que el personal no suelta prenda a pesar de la curiosidad de quien esto firma.
Parece, realmente, una escena de atrezzo, preparada para que de la misma salga Loureiro con su libro en la mano dispuesto a ‘disparar’ de qué va su ambiciosa trama: un hombre que sufrió una tragedia familiar brutal vive en un bucle de autodestrucción, hasta que una mujer enigmática le propone matar a los mandatarios de la Unión Europea mientras están reunidos: un magnicido imposible. A fin de cuentas, esa noche él se va a quitar la vida y no tiene nada qué perder. O quizás sí.
Si los militares que se pasean por el mismo hotel, 30 plantas más abajo de donde está la prensa reunida con Loureiro, supieran que una mente (creativa) es capaz de trazar este plan, podría ser que la ‘película’ fuera otra. Pero afortundamente, la vida es una cosa y la literatura otra, y el novelista gallego podrá detallar cómo se le ocurrió semejante argumento, mientras los periodistas escuchan sentado en mesas adornadas con banderas de los países ‘implicados’ en su mortífero plan, como una mini ONU en torno a un mantel y una buena historia negra.
La editora de Planeta, Belén López, presenta la novela. «Loureiro construye un thriller sobre el poder, la traición, la venganza y, sobre todo, sobre la posibilidad de redención. Los grandes maestros del género en su día nos enseñaron que el thriller tiene que tener mucha tensión, un gran ritmo, pero también tiene que ser un territorio moral, donde los personajes se enfrenten a decisiones límite, donde las certezas queden absolutamente resquebrajadas. Y en ese sentido, este libro también tiene todo eso».
Se dice mucho, es el mejor libro que he escrito hasta el momento. Pero es que en este caso es verdad
Loureiro (Pontevedra, 1975), por su parte, no disimula su propio entusiasmo ante su nuevo trabajo, el décimo y el que le ha convertido en una destacada voz del Noir gallego. Por algo, sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas, como el anterior, Cuando la tormenta pase, que se está abriendo camino en la actualidad en EEUU y ya figura en el cuarto puesto entre los cien más vendidos. Otros títulos suyos están camino de la versión audiovisual.
«Se dice mucho del último que es el mejor libro que uno ha escrito hasta el momento. Pero es que en este caso es verdad. A nivel técnico y de ejecución, no hubiese sido capaz de hacer esto antes. Es un thriller, es una novela que es muy compleja, que tiene que funcionar como como la maquinaria de un reloj. Todo tiene que estar encajado a la perfección. Cada acción tiene que generar una reacción. Cada pregunta tiene que tener una respuesta que, a su vez, genere nuevas preguntas. Y, sobre todo, tiene que tener muchos momentos de tensión y puntos de giro, porque que al final lo que buscas es que tenga el lector sentado en el borde de la silla», explica apasionado.
Es una novela que tiene vocación de entretenimiento, de evasión, de diversión
Para Loureiro, que ambienta el libro en el paisaje que mejor conoce, La Toja, en su océano, el Atlántico, donde la escapatoria es difícil, Antes de que todo cambie es una experiencia que pretende arrastrar al lector. «Es un libro que tiene vocación de entretenimiento, de evasión, de diversión. Para quien lo esté leyendo pase un buen rato y, al terminarlo, tenga esa sensación de pérdida que te queda al acabar un buen libro y decir, qué bien me lo he pasado, ha merecido la pena».
«Más allá de esta aventura, de este proyecto extraordinario que es matar a un montón de presidentes, lo que pretendo es a base de muchos giros, como todo thriller, llevar hasta el final con una una historia de perdón, porque a mí lo que me interesan son las emociones de los protagonistas. Y el perdón a uno mismo es el perdón más difícil de obtener», relata el autor sobre la intencionalidad de su obra.
«Perdonarnos a nosotros mismos es el perdón más difícil. Y resulta que a veces este perdón puede llegar en medio de las circunstancias más improbables. Como, por ejemplo, un intento de magnicidio que puede cambiar la faz de Europa», cuenta sobre el protagonista, un sujeto complejo llamado Samuel Hoyos.
Los magnicidios siempre han sido detonantes de grandes crisis
Loureiro está tan convencido de que ha logrado su objetivo con éxito que plantea un ‘reto’: «Quiero pedir que os leáis las 40 primeras páginas. Nada más. Y si al llegar a esa página número 40 sois capaces de parar de leer, entonces yo estaré equivocado. Pero si no, os garantizo que vais a querer llegar hasta el final de la historia. Yo quiero dejar que el libro hable por sí mismo».
Esta historia surgió de una fijación por parte del autor con los magnicidios, que «siempre han sido detonantes de grandes crisis». Tras analizarlos y estudiarlos descubrió que lo que quería era «contar el magnicidio más grande de la historia». Pero además, esta idea nace también de esa «percepción social» según la cual, y de acuerdo con el escritor, «siempre sentimos que estamos al borde de que va a pasar algo, tenemos una sensación de que todas las estructuras están a punto de colapsar».
Retos y bromas aparte, el libro invita a la reflexión sobre el momento que estamos viviendo. «Quiero que (los lectores) tengan la sensación de que han visto de cerca las tripas de algo que estaban acostumbrados a ver desde fuera, un momento histórico del cual están formando parte aunque todavía no lo sepan», ha concluido.
El autor gallego, uno de los más vendidos en EEUU, publica su última novela, ‘Antes de que todo cambie’, sobre el poder y el perdón.
La casualidad, esa materia de la que está hecha el suspense, ha querido que en el hotel madrileño donde se presenta el nuevo trhiller de Manel Loureiro, Antes de que todo cambie (Planeta), haya una cumbre de mandos militares europeos de mucho alcance, visto el parque móvil de camionetas negras con cristales tintados aparcado en la puerta y que no baja de las dos docenas.
De esos vehículos nada discretos bajan oficiales de rango, trajeados con sus uniformes y sus nombres escritos en relucientes placas, que alternan idiomas y maletines camino del sótano del hotel donde tiene lugar el importante encuentro, del que el personal no suelta prenda a pesar de la curiosidad de quien esto firma.
Parece, realmente, una escena de atrezzo, preparada para que de la misma salga Loureiro con su libro en la mano dispuesto a ‘disparar’ de qué va su ambiciosa trama: un hombre que sufrió una tragedia familiar brutal vive en un bucle de autodestrucción, hasta que una mujer enigmática le propone matar a los mandatarios de la Unión Europea mientras están reunidos: un magnicido imposible. A fin de cuentas, esa noche él se va a quitar la vida y no tiene nada qué perder. O quizás sí.
Si los militares que se pasean por el mismo hotel, 30 plantas más abajo de donde está la prensa reunida con Loureiro, supieran que una mente (creativa) es capaz de trazar este plan, podría ser que la ‘película’ fuera otra. Pero afortundamente, la vida es una cosa y la literatura otra, y el novelista gallego podrá detallar cómo se le ocurrió semejante argumento, mientras los periodistas escuchan sentado en mesas adornadas con banderas de los países ‘implicados’ en su mortífero plan, como una mini ONU en torno a un mantel y una buena historia negra.

La editora de Planeta, Belén López, presenta la novela. «Loureiro construye un thriller sobre el poder, la traición, la venganza y, sobre todo, sobre la posibilidad de redención. Los grandes maestros del género en su día nos enseñaron que el thriller tiene que tener mucha tensión, un gran ritmo, pero también tiene que ser un territorio moral, donde los personajes se enfrenten a decisiones límite, donde las certezas queden absolutamente resquebrajadas. Y en ese sentido, este libro también tiene todo eso».
Se dice mucho, es el mejor libro que he escrito hasta el momento. Pero es que en este caso es verdad
Loureiro (Pontevedra, 1975), por su parte, no disimula su propio entusiasmo ante su nuevo trabajo, el décimo y el que le ha convertido en una destacada voz del Noir gallego. Por algo, sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas, como el anterior, Cuando la tormenta pase, que se está abriendo camino en la actualidad en EEUU y ya figura en el cuarto puesto entre los cien más vendidos. Otros títulos suyos están camino de la versión audiovisual.

«Se dice mucho del último que es el mejor libro que uno ha escrito hasta el momento. Pero es que en este caso es verdad. A nivel técnico y de ejecución, no hubiese sido capaz de hacer esto antes. Es un thriller, es una novela que es muy compleja, que tiene que funcionar como como la maquinaria de un reloj. Todo tiene que estar encajado a la perfección. Cada acción tiene que generar una reacción. Cada pregunta tiene que tener una respuesta que, a su vez, genere nuevas preguntas. Y, sobre todo, tiene que tener muchos momentos de tensión y puntos de giro, porque que al final lo que buscas es que tenga el lector sentado en el borde de la silla», explica apasionado.
Es una novela que tiene vocación de entretenimiento, de evasión, de diversión
Para Loureiro, que ambienta el libro en el paisaje que mejor conoce, La Toja, en su océano, el Atlántico, donde la escapatoria es difícil, Antes de que todo cambie es una experiencia que pretende arrastrar al lector. «Es un libro que tiene vocación de entretenimiento, de evasión, de diversión. Para quien lo esté leyendo pase un buen rato y, al terminarlo, tenga esa sensación de pérdida que te queda al acabar un buen libro y decir, qué bien me lo he pasado, ha merecido la pena».

«Más allá de esta aventura, de este proyecto extraordinario que es matar a un montón de presidentes, lo que pretendo es a base de muchos giros, como todo thriller, llevar hasta el final con una una historia de perdón, porque a mí lo que me interesan son las emociones de los protagonistas. Y el perdón a uno mismo es el perdón más difícil de obtener», relata el autor sobre la intencionalidad de su obra.
«Perdonarnos a nosotros mismos es el perdón más difícil. Y resulta que a veces este perdón puede llegar en medio de las circunstancias más improbables. Como, por ejemplo, un intento de magnicidio que puede cambiar la faz de Europa», cuenta sobre el protagonista, un sujeto complejo llamado Samuel Hoyos.
Los magnicidios siempre han sido detonantes de grandes crisis
Loureiro está tan convencido de que ha logrado su objetivo con éxito que plantea un ‘reto’: «Quiero pedir que os leáis las 40 primeras páginas. Nada más. Y si al llegar a esa página número 40 sois capaces de parar de leer, entonces yo estaré equivocado. Pero si no, os garantizo que vais a querer llegar hasta el final de la historia. Yo quiero dejar que el libro hable por sí mismo».
Esta historia surgió de una fijación por parte del autor con los magnicidios, que «siempre han sido detonantes de grandes crisis». Tras analizarlos y estudiarlos descubrió que lo que quería era «contar el magnicidio más grande de la historia». Pero además, esta idea nace también de esa «percepción social» según la cual, y de acuerdo con el escritor, «siempre sentimos que estamos al borde de que va a pasar algo, tenemos una sensación de que todas las estructuras están a punto de colapsar».

Retos y bromas aparte, el libro invita a la reflexión sobre el momento que estamos viviendo. «Quiero que (los lectores) tengan la sensación de que han visto de cerca las tripas de algo que estaban acostumbrados a ver desde fuera, un momento histórico del cual están formando parte aunque todavía no lo sepan», ha concluido.
20MINUTOS.ES – Cultura
