
Trabajadores y estudiantes de las seis universidades públicas de Madrid están llamados este miércoles y mañana jueves a una huelga en contra de los recortes del Gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso. El paro es distinto de la protesta indefinida del profesorado no universitario de la región, que ya entra en su cuarta semana, y comenzó a fraguarse antes del final del curso pasado. Los convocantes aspiran a vaciar los campus para sumarse a varios actos de las protestas que han pintado de verde el centro de Madrid. Hace justo un año miles de docentes, personal de servicios y alumnos salieron a las calles de la capital para exigir la subida del presupuesto universitario. El acuerdo de financiación firmado en marzo por los rectores y la Consejería de Educación no ha puesto fin al conflicto. Estas son las claves de la nueva huelga.
Tras lograr el cese del consejero y un pacto infructuoso con la Comunidad el pasado curso, los sindicatos inician este miércoles una nueva movilización
Trabajadores y estudiantes de las seis universidades públicas de Madrid están llamados este miércoles y mañana jueves a una huelga en contra de los recortes del Gobierno autonómico de Isabel Díaz Ayuso. El paro es distinto de la protesta indefinida del profesorado no universitario de la región, que ya entra en su cuarta semana, y comenzó a fraguarse antes del final del curso pasado. Los convocantes aspiran a vaciar los campus para sumarse a varios actos de las protestas que han pintado de verde el centro de Madrid. Hace justo un año miles de docentes, personal de servicios y alumnos salieron a las calles de la capital para exigir la subida del presupuesto universitario. El acuerdo de financiación firmado en marzo por los rectores y la Consejería de Educación no ha puesto fin al conflicto. Estas son las claves de la nueva huelga.
¿Quién convoca?
El paro de dos días fue anunciado el 22 de octubre por la Coordinadora en Defensa de la Universidad Pública, una plataforma que une a la mayoría de sindicatos (CCOO, UGT, CGT y CNT) y muchas asociaciones de estudiantes.
La plataforma comenzó a trabajar en esta huelga, que coincide involuntariamente con la educativa no universitaria, al final del curso pasado. Los colectivos en apoyo de la universidad pública de la Complutense y la Rey Juan Carlos ―las más afectadas por los recortes― se sumaron a la primera jornada de la huelga educativa, el 14 de octubre. Ese día se vivió uno de los momentos más tensos de las movilizaciones del profesorado. Varias personas resultaron heridas y cinco fueron detenidas en la Complutense tras una carga policial contra un piquete informativo de estudiantes y trabajadores.
¿Quiénes pueden participar?
Todo el personal (docentes, investigadores y trabajadores de administración y servicios) y el alumnado de los seis campus públicos. Durante la huelga de noviembre de 2025, miles de personas se concentraron en el centro de Madrid al dejar vacías las aulas durante dos días. La Complutense, la universidad más grande de España, cifró entonces la participación del primer día en un 96%.
¿Qué piden?
Los sindicatos denuncian la “asfixia económica” en los campus madrileños. La inversión del Ejecutivo regional se sitúa en el 0,4% del PIB, frente al 0,75% nacional y al 0,92% europeo, según los convocantes del paro, a pesar del pacto de financiación entre Ayuso y los rectores firmado el pasado curso. El acuerdo selló una inversión en los campus públicos de 14.800 millones de euros desde este año hasta 2031. Pero las cifras son difíciles de interpretar, pues se incluye en el cómputo final la partida que pagan las familias y parte del aumento está condicionado a que las universidades cumplan objetivos.
La paz ha durado poco. La Coordinadora en Defensa de la Universidad Pública ha publicado una lista con una decena de reivindicaciones de los estudiantes y trabajadores.
Como primer punto, piden una financiación “adecuada” para los campus. Los convocantes reclaman que la Comunidad de Madrid cumpla con la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), que establece el objetivo de llegar al presupuesto del 1% del PIB en 2031. Las plataformas plantean el aumento de 0,13% puntos del PIB cada año para poder lograrlo.
Hasta ahora, Madrid, pese a ser la comunidad más rica, ha sido la que menos financiación aporta por alumno universitario de toda España, según la Fundación CyD (Conocimiento y Desarrollo), que mide la contribución de los campus a la sociedad. El rector de la Universidad Rey Juan Carlos valora pedir a Ayuso un crédito de 40 millones para sobrevivir, como hizo la Complutense el año pasado.
Tres de las propuestas retratan la “privatización” de la universidad madrileña. En la región hay 14 campus privados, sin contar con las sedes de centros extranjeros o españoles, frente a los seis públicos. Los convocantes exigen que el Gobierno autonómico deje de “promover la educación privatizada” y vuelva a gestionar la universidad como un “servicio público”. También piden la dimisión de la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo. La anterior huelga se saldó, pasados unos meses, con el cese del consejero Emilio Viciana, fuertemente enfrentado a la comunidad universitaria, con los rectores a la cabeza.
La Coordinadora en Defensa de la Universidad Pública reclama una subida salarial, garantías de promoción profesional, estabilidad en el empleo y reposición completa de cada jubilación, además del fin de los contratos “precarios”. El Gobierno de Ayuso ha admitido en un documento que el precio de la vivienda en la ciudad dificulta la atracción de jóvenes investigadores. Otra de las propuestas exige plena libertad académica en todas las investigaciones y planes de estudio.
Las últimas dos reivindicaciones de los estudiantes y trabajadores arremeten contra la “injerencia” del Gobierno autonómico y la policía en el día a día de los campus. Los profesores de la Facultad de Derecho de la Complutense ya denunciaron en un informe jurídico las cargas policiales contra los manifestantes de la huelga educativa, frente a la Facultad de Ciencias Químicas de la institución.
¿Qué dice la Comunidad de Madrid?
La Consejería de Educación sostiene que el plan alcanzado en marzo con los rectores supondrá “el mayor” presupuesto universitario de la historia, que será de 14.800 millones hasta 2031. Pero las plataformas de las seis universidades han asegurado este martes que la dotación básica solo crece un 5%, ya que “el resto es dinero finalista o sirve para pagar subidas salariales ya comprometidas”. El gasto “seguirá estancado” en el 0,39% del PIB en 2031, han denunciado.
El pasado noviembre, tras mofarse de la huelga y una vez que ya era un éxito indiscutible, Ayuso y muchos consejeros y directivos del PP formados en la universidad pública inundaron sus redes de corazones de amor a la universidad pública.
¿Cómo afecta a las clases?
Las universidades impondrán servicios mínimos este miércoles y jueves que no afectan a la docencia. No habrá clase si no acude el profesor o todos los alumnos se ausentan.
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