Una misma frase puede tener múltiples lecturas. El mensaje aparentemente más blanco y benevolente —“Todos somos caballas”— puede desatar una tormenta. Especialmente en el mundo del fútbol, una industria poco acostumbrada al pensamiento libre. Tampoco a respetar la libertad de expresión de los futbolistas, que llegaron a tener que defender en los tribunales (y ganaron) su derecho a protestar en los compases iniciales de una jornada de liga. Aquello ocurrió hace un año, cuando LaLiga intentaba cerrar un Villarreal – Barça en Miami sin ofrecer apenas información a los jugadores. Esta vez, la negativa de tres futbolistas a adherirse a una campaña previamente acordada por su club y el club anfitrión ha chocado, de nuevo, con la libertad de expresión. También con el sentimiento de identidad nacional a cuenta de la crisis en Ceuta.
La adhesión de algunos clubes a la campaña de apoyo a Ceuta impulsada por los empresarios valencianos pone en el foco al delantero del Madrid, a Vinicius y Konaté por desmarcarse del homenaje
Una misma frase puede tener múltiples lecturas. El mensaje aparentemente más blanco y benevolente —“Todos somos caballas”— puede desatar una tormenta. Especialmente en el mundo del fútbol, una industria poco acostumbrada al pensamiento libre. Tampoco a respetar la libertad de expresión de los futbolistas, que llegaron a tener que defender en los tribunales (y ganaron) su derecho a protestar en los compases iniciales de una jornada de liga. Aquello ocurrió hace un año, cuando LaLiga intentaba cerrar un Villarreal – Barça en Miami sin ofrecer apenas información a los jugadores. Esta vez, la negativa de tres futbolistas a adherirse a una campaña previamente acordada por su club y el club anfitrión ha chocado, de nuevo, con la libertad de expresión. También con el sentimiento de identidad nacional a cuenta de la crisis en Ceuta.
Vinicius Jr., Kylian Mbappé e Ibrahima Konaté están en el centro de la polémica después de que este martes se desmarcaran de la campaña de apoyo a Ceuta que ha impulsado un grupo de poderosos empresarios valencianos y que secundan estos días algunos clubes de Primera, entre ellos el Elche, que recibía al Real Madrid en el partido correspondiente a la sexta jornada de la Liga.
Era martes noche en el estadio Martínez Valero y los jugadores de ambos equipos saltaron al césped vistiendo camisetas blancas con el lema “Todos somos caballas”. Sin embargo, los tres jugadores madridistas, en un gesto muy estudiado, no mostraron el mensaje de la misma manera que sus compañeros: los tres salieron con la camiseta parcialmente doblada —podía leerse aquello de “Todos somos caballas”, no la coletilla: Ceuta y sus caballeros de la mar— y se la quitaron después de pisar el verde, posar para la foto y saludar a sus rivales.
Su gesto no acabó de entenderse desde algunos frentes hasta que este miércoles el delantero del Madrid, Mbappé, ofreció explicaciones en una charla con el diario As: “Tengo toda la solidaridad con Ceuta y con todas las víctimas. Porque antes de ser jugador, soy humano. Pero también yo quería tener un gesto y un pensamiento para todos los inmigrantes que han perdido la vida y que también están en condiciones duras”, se arrancaba.
Y seguía: “Era una posición no fácil, difícil, porque al final la gente puede pensar que yo estoy contra la gente de Ceuta pero no, absolutamente no. No tengo nada contra ellos y yo apoyo 100% con mi pensamiento en ellos. Pero quería tener también un pensamiento por toda la gente que sufre, porque al final soy humano y no quiero meter prioridad en el sufrimiento. Hay gente que sufre y me da mucha pena de ver eso en el mundo. Soy un chico que quiere lo mejor para el mundo que tenemos. Pretendo dar un mensaje de positividad y de paz, y espero que esto se solucione rápido”.
Hasta la noche de este miércoles los futbolistas blancos no habían querido explicar públicamente los motivos por los que se negaron a secundar el homenaje sin ambages. Sin embargo, el movimiento situaba, como explica Mbappé, a los tres futbolistas del Madrid en una posición delicada. Por su conocido posicionamiento político, más próximo a los postulados de la izquierda, especialmente en el caso de Mbappé —se ha pronunciado expresamente con motivo del avance de la ultraderecha en Francia: “Estoy en contra de los extremos, los que dividen”, declaró a las puertas de la pasada Eurocopa y ante el posible triunfo electoral de Marine Le Pen—, y por sus manifiestas reivindicaciones contra el racismo. Y no necesariamente por un rechazo a la población ceutí, pero tampoco a corriente de una campaña que olvida en sus postulados las dificultades y el sufrimiento del movimiento migratorio. O que puso en la diana a otro futbolista, el marroquí Ez Abde, quien sí participó en el acto organizado días antes en el Villarreal – Betis y lució la camiseta junto al resto de compañeros. Tras difundirse las imágenes, recibió numerosas críticas e insultos en redes sociales procedentes de usuarios marroquíes.
“Caballas” es el apelativo popular con el que se conoce a los habitantes de Ceuta. La campaña surgió como una muestra de solidaridad con la ciudad autónoma tras la grave crisis migratoria desencadenada a finales de julio, cuando decenas de miles de personas cruzaron desde Marruecos. El episodio provocó una fuerte conmoción política, económica y social en la ciudad, que sigue sumida en la desesperación.
Según los promotores de la iniciativa, el objetivo es transmitir a los ceutíes un mensaje de apoyo, unidad y respaldo institucional bajo el lema “Ceuta no está sola”. El caso, sin embargo, es que la iniciativa no es institucional, sino privada. La campaña fue lanzada el 11 de septiembre por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), al frente de la cual se encuentra Vicente Boluda Fos, uno de los empresarios más influyentes de la Comunidad Valenciana, presidente de Boluda Corporación Marítima y de la asociación empresarial desde 2011.
Boluda, que no milita en ningún partido conocido ni ha desempeñado cargos políticos, fue presidente interino del Real Madrid entre enero y mayo de 2009 tras la dimisión de Ramón Calderón y posteriormente llegó a plantearse una candidatura para competir contra Florentino Pérez por la presidencia del club blanco.
Conocer quién promueve la iniciativa fue, en parte, el motivo por el que un club como el Barcelona decidió no sumarse a la campaña cuando se lo propuso el Levante en su reciente visita al Ciutat de València. “Era una iniciativa de la Asociación Valenciana de Empresarios, presidida por el señor Vicente Boluda, bajo el lema #EmpresariosConCeuta, ajena al Barcelona”, señalan fuentes de la casa azulgrana. Y añaden: “El club se ha posicionado a favor de la libertad de expresión y, por tanto, respetamos tanto a quienes se manifiestan como a quienes deciden no hacerlo. Todas las opiniones y posicionamientos, tanto a título individual como colectivo, son muy respetables”. El Barça entiende igualmente que dicha campaña es, sobre todo, una medida de presión de la asociación valenciana en favor de alguno de sus asociados con intereses en Ceuta. De ahí su negativa.
El posicionamiento de Vini, Mbappé y Konaté ha desatado todo tipo de críticas, especialmente entre los partidos de derechas —ayer PP y Vox hablaron de “vergüenza” o de ir “en contra de los españoles—, e incluso por parte del presidente de la patronal, Javier Tebas, quien dijo que le parecía “muy mal” que unos pocos futbolistas no se adhirieran a un acto acordado por los clubes. El contrapunto lo puso, desde el campo sindical, el presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles, David Aganzo, quien defendió que antes de acordar un movimiento de este tipo los futbolistas deben ser informados: “No pueden recibir una camiseta de cualquier manera. Es un tema de coordinación y, claro, de libertad de expresión”, zanjó.
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