Los abogados de la compañía Meta han rechazado este martes las acusaciones de 29 estados, de que busco deliberadamente crear adicción a niños y adolescentes en Facebook e Instagram, al inicio de un juicio histórico en el que los demandantes esperan lograr los mayores cambios en dichas aplicaciones.
El juicio, que se desarrolla en el tribunal federal de Oakland (California), supone el mayor reto legal contra la tecnológica por «enganchar» a los usuarios menores de edad, lo que podría fomentar conductas adictivas entre niños y adolescentes y provocar daños emocionales y físicos, incluso, en los casos más graves, la muerte.
La tecnológica también enfrenta acusaciones de infringir la ley federal al recopilar y utilizar indebidamente datos personales de los menores.
El abogado de Meta, Paul Schmidt, ha dicho que «discrepa rotundamente» sobre las acusaciones que enfrenta la tecnológica y ha pedido al jurado mantener «la mente abierta».
Además, ha defendido el trabajo que ha adelantado la compañía para ayudar a mejorar el bienestar del 20 % de los adolescentes que, según cifras de una encuesta de la tecnológica-, aseguran sentirse peor cuando usan Instagram.
También ha destacado los esfuerzos que hace la compañía para bloquear a usuarios menores de 13 años. En los últimos tres meses, la empresa eliminó 600.000 cuentas creadas relacionadas a usuarios no permitidos.
La presión de los demandantes
Los abogados de Meta tienen una labor cuesta arriba para convencer al jurado de ocho personas que dará recomendaciones a la jueza Yvonne Gonzalez Rogers, quien finalmente dará el veredicto final.
La fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, ha asumido este martes la vocería del equipo legal de los demandantes y aseguró que la tecnológica, fundada por Mark Zuckerberg, «ocultó la verdad»
«Cuando llegó el momento de tomar una decisión —elegir lo que es seguro para los niños o elegir lo que es seguro para sus beneficios—, una y otra vez ganaron los beneficios», ha apuntado O’Neill.
Este martes ha dado su testimonio Arturo Bejar, exempleado de Meta, que ha dicho que alertó a altos funcionarios de la compañía sobre “los daños que sufrían las personas debido a la forma en que se había diseñado» Instagram y que se podían evitar.
Los demandantes han arreciado este martes la presión en el mediático juicio con la presencia de varios de ellos en la sala, como el de California, Rob Bonta, de Colorado, Phil Weiser, y de Nueva Jersey, Jennifer Davenport.
En una conferencia de prensa al terminar la audiencia Bonta ha dicho que buscan “modificar” las prácticas empresariales de cara al futuro; entre ellas, “que dejen de mentir y de engañar al público”, así como cambios en las funciones de las plataformas que propician comportamientos obsesivos, excesivos y compulsivos de los que Meta “era consciente”.
«Aspiramos a modificar dichas prácticas y, por supuesto, si nuestro caso prospera —y confiamos en que así será—, existe la posibilidad de que Meta deba realizar pagos en concepto de sanciones civiles, devolución de beneficios ilícitos y restitución», ha declarado Bonta sin dar estimaciones sobre el monto.
Los fiscales subrayaron que el litigio hace parte de un proceso más amplio que incluye a otros gigantes tecnológicos, como Google, TikTok y Snap.
Meta también tuvo que enfrentar este martes la presencia de padres que han demandado a la compañía por daños a sus hijos, a las afueras de la corte.
La compañía afronta un proceso de unas cuatro a seis semanas, durante el cual se espera que el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y el responsable de Instagram, Adam Mosseri, sean llamados a declarar.
El exempleado de Meta Arturo Bejar asegura que alertó a altos cargos de la compañía sobre los daños que el diseño de Instagram causaba a sus usuarios y que, a su juicio, podían evitarse.
Los abogados de la compañía Meta han rechazado este martes las acusaciones de 29 estados, de que busco deliberadamente crear adicción a niños y adolescentes en Facebook e Instagram, al inicio de un juicio histórico en el que los demandantes esperan lograr los mayores cambios en dichas aplicaciones.
El juicio, que se desarrolla en el tribunal federal de Oakland (California), supone el mayor reto legal contra la tecnológica por «enganchar» a los usuarios menores de edad, lo que podría fomentar conductas adictivas entre niños y adolescentes y provocar daños emocionales y físicos, incluso, en los casos más graves, la muerte.
La tecnológica también enfrenta acusaciones de infringir la ley federal al recopilar y utilizar indebidamente datos personales de los menores.
El abogado de Meta, Paul Schmidt, ha dicho que «discrepa rotundamente» sobre las acusaciones que enfrenta la tecnológica y ha pedido al jurado mantener «la mente abierta».
Además, ha defendido el trabajo que ha adelantado la compañía para ayudar a mejorar el bienestar del 20 % de los adolescentes que, según cifras de una encuesta de la tecnológica-, aseguran sentirse peor cuando usan Instagram.
También ha destacado los esfuerzos que hace la compañía para bloquear a usuarios menores de 13 años. En los últimos tres meses, la empresa eliminó 600.000 cuentas creadas relacionadas a usuarios no permitidos.
Los abogados de Meta tienen una labor cuesta arriba para convencer al jurado de ocho personas que dará recomendaciones a la jueza Yvonne Gonzalez Rogers, quien finalmente dará el veredicto final.
La fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, ha asumido este martes la vocería del equipo legal de los demandantes y aseguró que la tecnológica, fundada por Mark Zuckerberg, «ocultó la verdad»
«Cuando llegó el momento de tomar una decisión —elegir lo que es seguro para los niños o elegir lo que es seguro para sus beneficios—, una y otra vez ganaron los beneficios», ha apuntado O’Neill.
Este martes ha dado su testimonio Arturo Bejar, exempleado de Meta, que ha dicho que alertó a altos funcionarios de la compañía sobre “los daños que sufrían las personas debido a la forma en que se había diseñado» Instagram y que se podían evitar.
Los demandantes han arreciado este martes la presión en el mediático juicio con la presencia de varios de ellos en la sala, como el de California, Rob Bonta, de Colorado, Phil Weiser, y de Nueva Jersey, Jennifer Davenport.
En una conferencia de prensa al terminar la audiencia Bonta ha dicho que buscan “modificar” las prácticas empresariales de cara al futuro; entre ellas, “que dejen de mentir y de engañar al público”, así como cambios en las funciones de las plataformas que propician comportamientos obsesivos, excesivos y compulsivos de los que Meta “era consciente”.
«Aspiramos a modificar dichas prácticas y, por supuesto, si nuestro caso prospera —y confiamos en que así será—, existe la posibilidad de que Meta deba realizar pagos en concepto de sanciones civiles, devolución de beneficios ilícitos y restitución», ha declarado Bonta sin dar estimaciones sobre el monto.
Los fiscales subrayaron que el litigio hace parte de un proceso más amplio que incluye a otros gigantes tecnológicos, como Google, TikTok y Snap.
Meta también tuvo que enfrentar este martes la presencia de padres que han demandado a la compañía por daños a sus hijos, a las afueras de la corte.
La compañía afronta un proceso de unas cuatro a seis semanas, durante el cual se espera que el director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y el responsable de Instagram, Adam Mosseri, sean llamados a declarar.
20MINUTOS.ES – Internacional
