Cierre de temporada del Teatro Real con retransmisiones en pantalla grande y al aire libre de los grandes éxitos de la temporada, siempre con acceso libre hasta completar aforo en la Plaza de Isabel II. Il trovatore se ofrecerá en directo el viernes 10, mientras que el sábado 11 se podrá ver La novia vendida, divertida ópera de Smetana. El domingo 12 se ha escogido la rompedora versión de Matthew Bourne de El lago de los cisnes.
Il Trovatore fue el mayor éxito en vida de Giuseppe Verdi y sigue manteniendo su atractivo, máxime cuando se presenta con un despliegue de voces como las que ha conseguido reunir el Teatro Real, en un abanico de repartos de primer nivel.
A nadie se les escapa que Piotr Beczala es uno de esos tenores que pasarán a la historia por muchas razones: un timbre maravilloso, cualidades vocales, agudos seguros, gran versatilidad, encanto personal -que también cuenta-, y un carisma especial. Lo tenemos aquí y ahora ofreciendo una lección de canto. A su lado, en el primero de los repartos, se encuentra Marina Rebeka, Ksenia Dudnikova y Artur Rucinski. El cuarteto alcanzó cotas extraordinarias en el estreno.
Lo bueno es que otra de las combinaciones reúne a dos pesos pesados de nuestra lírica actual: Saioa Hernández y Juan Jesús Rodríguez. Estuvieron extraordinarios como Leonora y Conde de Luna, respectivamente. Una delicia tenerles, tanto interpretando sus pasajes en solitario, como ese dueto del cuarto acto, donde consiguieron una conjunción magnífica. Completando el cuarteto tenemos a Vittorio Grigolo -que debutaba en el Teatro Real- y una imponente Anita Rachveishvili, con unos registro graves realmente sorprendentes.
La trama narra unos hechos tremebundos, con gitanas quemadas en la hoguera, niños también sacrificados, venganzas, cautiverios y luchas internas, en un contexto histórico que tiene su origen en el Compromiso de Caspe. En aquel acuerdo (1412) se intentó pactar la sucesión al trono que había quedado vacante, por falta de descendencia, hecho que provocó enfrentamientos y, en último término, la ascensión al poder de Fernando I de Aragón.
La producción escénica permite el lucimiento de esas cualidades vocales y propone una serie de presencias escénicas que ayudan a rememorar los hechos narrados por los protagonistas. Se trata de una obra en la que casi todo ha ocurrido y tiene que relatarse, con lo que se requiere algún tipo de soporte para la memoria. Así vemos aparecer a la madre de Azucena y al hijo pequeño de esta, quizás con demasiada insistencia. Una escenografía neutra es acentuada con movimientos de plataformas, mucho fuego y un coro encorsetado en galerías, con aspecto de zombis. Luces rojas y verdes son empleadas a discreción. Una estampa realmente bella se produce en el segundo acto, cuando Leonora aparece rodeada por las monjas del convento, enmarcadas por una cruz que divide el escenario de manera muy plástica.
El resultado queda en un segundo plano al contar con voces de esta categoría, una orquesta en estado de gracia, como la titular del Teatro Real, y la maestría de Nicola Luisotti, que nuevamente ha demostrado su especial talento y conexión con el mundo verdiano. Una delicia para despedirse de la ópera antes del veraneo. ¡No se la pierdan!
- Viernes, sábado y domingo, a las 20:30 | Plaza de Isabel II | Entrada libre hasta completar aforo
- ‘Il trovatore’: hasta el 20 de julio | Teatro Real | Desde 18€
2. Teatro: El trovador, de Antonio García Gutiérrez
La ópera de Verdi que acabamos de reseñar tiene como punto de partida argumental una obra de teatro española. El autor es Antonio García Gutiérrez y en ella se se narran los mismos hechos que vemos trasladados a ópera por el maestro italiano y su libretista Salvadore Cammarano. Fue estrenada en el Teatro del Príncipe de Madrid en 1836 y tuvo bastante predicamento en décadas sucesivas, como exponente de un teatro romántico, razón por la cual sería elegida por Verdi para abordar su adaptación.
El Teatro Fernán Gómez presenta ahora una versión donde hay una aproximación al momento de su estreno, con los actores vestidos de gala, cantando y celebrando una especie de fiesta. Se trata de un juego teatral en el que hay una clara apuesta por el distanciamiento, por la representación dentro de la representación, con todos los focos al aire y una iluminación excesivamente esquemática, entendemos que de forma deliberada. Se hace una introducción histórica al período en que sucede la acción, tirando de los comentarios que comparten tres soldados.
La obra está sostenida por un elenco bien confeccionado, compuesto por David Rovalher, Ania Hernández, Andrea Soto, Didier Otaola y Daniel Llull, que cumplen perfectamente con el juego propuesto, situándose, al mismo tiempo, en el tiempo de la acción dramática y el del primer tercio del siglo XIX.
La disputa entre el Trovador y el Conde tiene todos los elementos para constituir un drama romántico, con diferencias entre estratos sociales, embrujos, castigos, acusaciones cruzadas y hasta una frustrada vocación religiosa protagonizada por Leonor -Ania Hernández-, que aparece en escena como una vistosa monja con escote. De esa guisa no parece convencida de sacrificar su vida en pos de la vida conventual, aunque sí lo termina haciendo por su amado trovador. La relación Azucena y su hijo, el Trovador, se erige como núcleo sentimental de la intriga, añadiendo un elemento muy del gusto de la época, al tratarse Azucena de una gitana.
Hay música en directo, por parte del pianista Ramón Gil y la chelista Marina Barba, y se ejecutan algunas piezas a coro bastante afortunadas, sobre todo en la introducción y en una especie de intermedio que nuevamente permite tomar distancia con unos hechos tan exacerbados.
La compañía explica que la dramaturgia de este montaje se apoya en las noticias que se escribieron sobre el estreno de El trovador difundidas por escritores como Mariano José de Larra o Benito Pérez Galdós, así como en esa pugna por los derechos de propiedad intelectual.
- Hasta el 19 de julio | Teatro Fernán Gómez (sala grande) | 80 minutos de duración | 23€
3. Exposición: Tejiendo la vida cortesana. Tejidos y bordados de las Colecciones Reales
Las amplias salas de exposiciones temporales de la Galería de las Colecciones Reales albergan una gran muestra que supone la culminación de un trabajo de selección y puesta a punto. Se trata de la exposición Tejiendo la vida cortesana. Tejidos y bordados de las Colecciones Reales. Tratándose de piezas de altísima calidad, el cuidado y la majestuosidad con que se disponen a lo largo del recorrido es admirable. Son más de doscientas piezas de la colección de tejidos y bordados de Patrimonio Nacional, una de las más importantes del mundo.
La exposición se organiza en cinco bloques en torno a una singular museografía diseñada por Paco Bocanegra, un auténtico maestro de la elegancia en este terreno. Extraordinarias maravillas contrasta el ajuar medieval con piezas de ocio decimonónicas; Espacios de majestad se articula en torno a los doseles de Carlos IV y María Luisa de Parma; Sueños de seda analiza el descanso real; Real Oficio de Tapicería desvela la trastienda del cuidado de la colección, y Guardarropa y Tocador cierra el recorrido en la faceta más íntima de los monarcas.
Ocupan estos apartados una planta de la Galería de las Colecciones Reales, y lo harán hasta el 12 de octubre, fecha fácilmente recordable, para que cada cual anote en su agenda el momento adecuado de visita. El acceso está incluido en la entrada general de la Galería.
Junto a los tejidos, se muestran pinturas, fotografías, mobiliario y objetos que ilustran la versatilidad del textil en la vida cotidiana de los palacios. Entre las piezas más singulares destacan la almohada de la Reina Berenguela (anterior a 1246), una bañera «sultana» que ocultaba su función higiénica transformándose en diván, un insólito flotador decimonónico revestido en algodón, y varias camas y doseles.
- Hasta el 12 de octubre | Salas de exposiciones temporales de la Galería de las Colecciones Reales | incluida con la entrada general (14€)
4. Festival de música en directo: Mad Cool
Es una de las grandes citas para los más festivaleros y llega este año con un cartel de primer orden, con grupos de mucho tirón. Mad Cool 2026 abrió el jueves con Foo Fighters, uno de los grandes nombres, pero todavía quedan buenas experiencias para viernes y sábado. Twenty One Pilots y Kings of Leon reinarán el viernes, mientras que Nick Cave & The Bad Seeds llegarán el sábado para hacer las delicias de sus muchos seguidores. Pulp ofrecerá un cierre de lujo, ya entrada la madrugada del sábado al domingo.
Esperemos que hayan quedado superados los capítulos de confusión a la hora de acceder al recinto. El espacio se ha remodelado con más zonas de descanso, oferta de bebida y comida, e incluso algo no desdeñable, como son las zonas de sombra. También se ha hecho especial esfuerzo en mejorar el sistema de sonido.
Todo parece preparado para vivir unas jornadas de gran intensidad y para facilitar el acceso se han establecido refuerzos en las líneas de Cercanías, más autobuses y mayor periodicidad en el metro, dentro de la línea 3.
Nos despedimos con un temazo del grupo Pulp, con una cuidada producción, herederos del mejor pop británico, elegante y sofisticado, que tanto ha influido en la mejor música y nos reconforta el oído en tiempos de ‘badbunnys’.
- Hasta el sábado 11, de 18:30 a 02:00 | recinto Iberdrola Music (Villaverde) | 95€ día completo
5. Exposición: los años del NO-DO en Filmoteca Española
El NO-DO fue uno de los noticiarios más populares de la posguerra en España, llevando reportajes de actualidad a los cines de cada capital o pueblo, y constituyéndose en el modo en que buena parte de la población accedía a una información general. Evidentemente, el régimen franquista lo empleó como herramienta de propaganda, rasgo habitual de cualquier dictadura. Lo preocupante es que las democracias también usan los medios públicos para ejercer ese mecanismo de persuasión, aunque sea de modo más sutil, y lo vemos en la actualidad.
Una gran cantidad de profesionales, que vemos reunidos en alguna foto de familia presente en la exposición, recorrieron toda España en busca de la noticia, más o menos trascendente, o incluso intrascendente en algunos casos. Hay que recordar que la exhibición del NO-DO se decretó obligatoria en todos los cines del territorio. Como el número de copias era limitado, algunas llegaban al último pueblo de Albacete, pongamos por caso, un año después de que se exhibiera por primera vez, lo cual acabó llevando a realizar reportajes de carácter más atemporal.
La exposición recorre un tesoro documental que resguarda la Filmoteca Española y se puede ver en la sede de la propia entidad, en la calle Santa Isabel, facilitando una imagen muy precisa de lo que supuso este modo de comunicación, desde sus inicios en 1943 hasta que se selló su desaparición en 1977.
Podemos ver imágenes emblemáticas, fragmentos de vídeos y documentación que permite entender cómo se organizaba el trabajo de los numerosos cámaras y redactores que realizaban los reportajes. Hasta podemos locutar un fragmento, en una experiencia interactiva. Hay visitas comentadas previstas los días 16, 21 y 23 de julio, que resultan muy completas e interesantes.
Se exponen las cámaras, magnetófonos y mesas de montaje, también fragmentos de los guiones, y apartados en los que se relatan episodios muy sintomáticos, como aquel en que se describe la visita de The Beatles a España, donde se observa la intencionalidad a la hora de restar relevancia a la visita de los ‘melenudos’. La visión de la Segunda Guerra Mundial también denota las preferencias de régimen franquista en cada uno de los escenarios de contienda.
- Hasta el 26 de julio | Sede de la Filmoteca Española | Entrada gratuita.
6. Exposición: Casa de América conmemora la fundación de los EEUU
Casa de América celebra el 250 aniversario de la configuración de los Estados Unidos, una efeméride que recuerda el proceso fundacional que dio lugar al nacimiento del país a finales del siglo XVIII. La celebración se plasma en tres exposiciones que ofrecen otras tantas miradas, diversas y complementarias, de aquella gran nación. Predomina la influencia que las comunidades hispanas ha ejercido sobre Estados Unidos, y permite valorar la importancia de su contribución.
Por ejemplo, la exposición Tengo un coco contigo, en la que Bernardo Medina pone sobre la mesa la relación entre Estados Unidos y Puerto Rico. El título está tomado de una expresión popular puertorriqueña que alude a estar obsesionado o tener una fijación con respecto a alguien. Colores potentes, algo de pop art y mucho Caribe, es perfecta para estos días en los que hay que buscar la frescura allá donde se encuentre.
La exposición inmersiva AMERICAN LATINOS 1935–1945 se presenta tras su paso por Nueva York y Lisboa. Reúne cerca de 300 retratos de comunidades hispanas en Estados Unidos, conservados en la Biblioteca del Congreso.
El cineasta Alberto Ferreras —creador de la serie documental Habla para HBO, y de la videoinstalación Somos para el National Museum of the American Latino— articula un conjunto de imágenes que documentan la vida de familias españolas en Nuevo México, agricultores mexicanos en California, cazadores canarios en Luisiana, campesinos de Puerto Rico y pastores vascos en Idaho y Nevada, en una década clave de la historia estadounidense.
Por último, Everybody Loves to Cha Cha Cha, es la contribución de Casa de América a PHotoEspaña 2026. La fotógrafa española Bego Antón nos presenta historias de mujeres y sus perros que mantienen una curiosa y sorprendente relación: bailan juntos. El ‘Musical Canine Freestyle‘ es una práctica coreografiada en la que una persona y su perro se mueven juntos al ritmo de la música, con trajes que dialogan con la canción elegida. Como parejas de baile, ejecutan movimientos coordinados: se entrelazan, saltan, se inclinan, giran, ruedan o avanzan en distintas direcciones, construyendo una coreografía común.
- Hasta el 30 de septiembre | Casa de América | Entrada libre
Los años del NO-DO, arte hispano en EEUU, tejidos y bordados cortesanos, Pulp en Mad Cool, los éxitos del Teatro Real al aire libre y El trovador en teatro
1. Ópera y danza: Il trovatore y otros éxitos de la temporada
Cierre de temporada del Teatro Real con retransmisiones en pantalla grande y al aire libre de los grandes éxitos de la temporada, siempre con acceso libre hasta completar aforo en la Plaza de Isabel II. Il trovatore se ofrecerá en directo el viernes 10, mientras que el sábado 11 se podrá ver La novia vendida, divertida ópera de Smetana. El domingo 12 se ha escogido la rompedora versión de Matthew Bourne de El lago de los cisnes.
Il Trovatore fue el mayor éxito en vida de Giuseppe Verdi y sigue manteniendo su atractivo, máxime cuando se presenta con un despliegue de voces como las que ha conseguido reunir el Teatro Real, en un abanico de repartos de primer nivel.
A nadie se les escapa que Piotr Beczala es uno de esos tenores que pasarán a la historia por muchas razones: un timbre maravilloso, cualidades vocales, agudos seguros, gran versatilidad, encanto personal -que también cuenta-, y un carisma especial. Lo tenemos aquí y ahora ofreciendo una lección de canto. A su lado, en el primero de los repartos, se encuentra Marina Rebeka, Ksenia Dudnikova y Artur Rucinski. El cuarteto alcanzó cotas extraordinarias en el estreno.
Lo bueno es que otra de las combinaciones reúne a dos pesos pesados de nuestra lírica actual: Saioa Hernández y Juan Jesús Rodríguez. Estuvieron extraordinarios como Leonora y Conde de Luna, respectivamente. Una delicia tenerles, tanto interpretando sus pasajes en solitario, como ese dueto del cuarto acto, donde consiguieron una conjunción magnífica. Completando el cuarteto tenemos a Vittorio Grigolo -que debutaba en el Teatro Real- y una imponente Anita Rachveishvili, con unos registro graves realmente sorprendentes.
La trama narra unos hechos tremebundos, con gitanas quemadas en la hoguera, niños también sacrificados, venganzas, cautiverios y luchas internas, en un contexto histórico que tiene su origen en el Compromiso de Caspe. En aquel acuerdo (1412) se intentó pactar la sucesión al trono que había quedado vacante, por falta de descendencia, hecho que provocó enfrentamientos y, en último término, la ascensión al poder de Fernando I de Aragón.
La producción escénica permite el lucimiento de esas cualidades vocales y propone una serie de presencias escénicas que ayudan a rememorar los hechos narrados por los protagonistas. Se trata de una obra en la que casi todo ha ocurrido y tiene que relatarse, con lo que se requiere algún tipo de soporte para la memoria. Así vemos aparecer a la madre de Azucena y al hijo pequeño de esta, quizás con demasiada insistencia. Una escenografía neutra es acentuada con movimientos de plataformas, mucho fuego y un coro encorsetado en galerías, con aspecto de zombis. Luces rojas y verdes son empleadas a discreción. Una estampa realmente bella se produce en el segundo acto, cuando Leonora aparece rodeada por las monjas del convento, enmarcadas por una cruz que divide el escenario de manera muy plástica.
El resultado queda en un segundo plano al contar con voces de esta categoría, una orquesta en estado de gracia, como la titular del Teatro Real, y la maestría de Nicola Luisotti, que nuevamente ha demostrado su especial talento y conexión con el mundo verdiano. Una delicia para despedirse de la ópera antes del veraneo. ¡No se la pierdan!
- Viernes, sábado y domingo, a las 20:30 | Plaza de Isabel II | Entrada libre hasta completar aforo
- ‘Il trovatore’: hasta el 20 de julio | Teatro Real | Desde 18€
2. Teatro: El trovador, de Antonio García Gutiérrez
La ópera de Verdi que acabamos de reseñar tiene como punto de partida argumental una obra de teatro española. El autor es Antonio García Gutiérrez y en ella se se narran los mismos hechos que vemos trasladados a ópera por el maestro italiano y su libretista Salvadore Cammarano. Fue estrenada en el Teatro del Príncipe de Madrid en 1836 y tuvo bastante predicamento en décadas sucesivas, como exponente de un teatro romántico, razón por la cual sería elegida por Verdi para abordar su adaptación.
El Teatro Fernán Gómez presenta ahora una versión donde hay una aproximación al momento de su estreno, con los actores vestidos de gala, cantando y celebrando una especie de fiesta. Se trata de un juego teatral en el que hay una clara apuesta por el distanciamiento, por la representación dentro de la representación, con todos los focos al aire y una iluminación excesivamente esquemática, entendemos que de forma deliberada. Se hace una introducción histórica al período en que sucede la acción, tirando de los comentarios que comparten tres soldados.
La obra está sostenida por un elenco bien confeccionado, compuesto por David Rovalher, Ania Hernández, Andrea Soto, Didier Otaola y Daniel Llull, que cumplen perfectamente con el juego propuesto, situándose, al mismo tiempo, en el tiempo de la acción dramática y el del primer tercio del siglo XIX.
La disputa entre el Trovador y el Conde tiene todos los elementos para constituir un drama romántico, con diferencias entre estratos sociales, embrujos, castigos, acusaciones cruzadas y hasta una frustrada vocación religiosa protagonizada por Leonor -Ania Hernández-, que aparece en escena como una vistosa monja con escote. De esa guisa no parece convencida de sacrificar su vida en pos de la vida conventual, aunque sí lo termina haciendo por su amado trovador. La relación Azucena y su hijo, el Trovador, se erige como núcleo sentimental de la intriga, añadiendo un elemento muy del gusto de la época, al tratarse Azucena de una gitana.
Hay música en directo, por parte del pianista Ramón Gil y la chelista Marina Barba, y se ejecutan algunas piezas a coro bastante afortunadas, sobre todo en la introducción y en una especie de intermedio que nuevamente permite tomar distancia con unos hechos tan exacerbados.
La compañía explica que la dramaturgia de este montaje se apoya en las noticias que se escribieron sobre el estreno de El trovador difundidas por escritores como Mariano José de Larra o Benito Pérez Galdós, así como en esa pugna por los derechos de propiedad intelectual.
- Hasta el 19 de julio | Teatro Fernán Gómez (sala grande) | 80 minutos de duración | 23€
3. Exposición: Tejiendo la vida cortesana. Tejidos y bordados de las Colecciones Reales
Las amplias salas de exposiciones temporales de la Galería de las Colecciones Reales albergan una gran muestra que supone la culminación de un trabajo de selección y puesta a punto. Se trata de la exposición Tejiendo la vida cortesana. Tejidos y bordados de las Colecciones Reales. Tratándose de piezas de altísima calidad, el cuidado y la majestuosidad con que se disponen a lo largo del recorrido es admirable. Son más de doscientas piezas de la colección de tejidos y bordados de Patrimonio Nacional, una de las más importantes del mundo.
La exposición se organiza en cinco bloques en torno a una singular museografía diseñada por Paco Bocanegra, un auténtico maestro de la elegancia en este terreno. Extraordinarias maravillas contrasta el ajuar medieval con piezas de ocio decimonónicas; Espacios de majestad se articula en torno a los doseles de Carlos IV y María Luisa de Parma; Sueños de seda analiza el descanso real; Real Oficio de Tapicería desvela la trastienda del cuidado de la colección, y Guardarropa y Tocador cierra el recorrido en la faceta más íntima de los monarcas.
Ocupan estos apartados una planta de la Galería de las Colecciones Reales, y lo harán hasta el 12 de octubre, fecha fácilmente recordable, para que cada cual anote en su agenda el momento adecuado de visita. El acceso está incluido en la entrada general de la Galería.
Junto a los tejidos, se muestran pinturas, fotografías, mobiliario y objetos que ilustran la versatilidad del textil en la vida cotidiana de los palacios. Entre las piezas más singulares destacan la almohada de la Reina Berenguela (anterior a 1246), una bañera «sultana» que ocultaba su función higiénica transformándose en diván, un insólito flotador decimonónico revestido en algodón, y varias camas y doseles.
- Hasta el 12 de octubre | Salas de exposiciones temporales de la Galería de las Colecciones Reales | incluida con la entrada general (14€)
4. Festival de música en directo: Mad Cool
Es una de las grandes citas para los más festivaleros y llega este año con un cartel de primer orden, con grupos de mucho tirón. Mad Cool 2026 abrió el jueves con Foo Fighters, uno de los grandes nombres, pero todavía quedan buenas experiencias para viernes y sábado. Twenty One Pilots y Kings of Leon reinarán el viernes, mientras que Nick Cave & The Bad Seeds llegarán el sábado para hacer las delicias de sus muchos seguidores. Pulp ofrecerá un cierre de lujo, ya entrada la madrugada del sábado al domingo.
Esperemos que hayan quedado superados los capítulos de confusión a la hora de acceder al recinto. El espacio se ha remodelado con más zonas de descanso, oferta de bebida y comida, e incluso algo no desdeñable, como son las zonas de sombra. También se ha hecho especial esfuerzo en mejorar el sistema de sonido.
Todo parece preparado para vivir unas jornadas de gran intensidad y para facilitar el acceso se han establecido refuerzos en las líneas de Cercanías, más autobuses y mayor periodicidad en el metro, dentro de la línea 3.
Nos despedimos con un temazo del grupo Pulp, con una cuidada producción, herederos del mejor pop británico, elegante y sofisticado, que tanto ha influido en la mejor música y nos reconforta el oído en tiempos de ‘badbunnys’.
- Hasta el sábado 11, de 18:30 a 02:00 | recinto Iberdrola Music (Villaverde) | 95€ día completo
5. Exposición: los años del NO-DO en Filmoteca Española
El NO-DO fue uno de los noticiarios más populares de la posguerra en España, llevando reportajes de actualidad a los cines de cada capital o pueblo, y constituyéndose en el modo en que buena parte de la población accedía a una información general. Evidentemente, el régimen franquista lo empleó como herramienta de propaganda, rasgo habitual de cualquier dictadura. Lo preocupante es que las democracias también usan los medios públicos para ejercer ese mecanismo de persuasión, aunque sea de modo más sutil, y lo vemos en la actualidad.
Una gran cantidad de profesionales, que vemos reunidos en alguna foto de familia presente en la exposición, recorrieron toda España en busca de la noticia, más o menos trascendente, o incluso intrascendente en algunos casos. Hay que recordar que la exhibición del NO-DO se decretó obligatoria en todos los cines del territorio. Como el número de copias era limitado, algunas llegaban al último pueblo de Albacete, pongamos por caso, un año después de que se exhibiera por primera vez, lo cual acabó llevando a realizar reportajes de carácter más atemporal.
La exposición recorre un tesoro documental que resguarda la Filmoteca Española y se puede ver en la sede de la propia entidad, en la calle Santa Isabel, facilitando una imagen muy precisa de lo que supuso este modo de comunicación, desde sus inicios en 1943 hasta que se selló su desaparición en 1977.
Podemos ver imágenes emblemáticas, fragmentos de vídeos y documentación que permite entender cómo se organizaba el trabajo de los numerosos cámaras y redactores que realizaban los reportajes. Hasta podemos locutar un fragmento, en una experiencia interactiva. Hay visitas comentadas previstas los días 16, 21 y 23 de julio, que resultan muy completas e interesantes.
Se exponen las cámaras, magnetófonos y mesas de montaje, también fragmentos de los guiones, y apartados en los que se relatan episodios muy sintomáticos, como aquel en que se describe la visita de The Beatles a España, donde se observa la intencionalidad a la hora de restar relevancia a la visita de los ‘melenudos’. La visión de la Segunda Guerra Mundial también denota las preferencias de régimen franquista en cada uno de los escenarios de contienda.
- Hasta el 26 de julio | Sede de la Filmoteca Española | Entrada gratuita.
6. Exposición: Casa de América conmemora la fundación de los EEUU
Casa de América celebra el 250 aniversario de la configuración de los Estados Unidos, una efeméride que recuerda el proceso fundacional que dio lugar al nacimiento del país a finales del siglo XVIII. La celebración se plasma en tres exposiciones que ofrecen otras tantas miradas, diversas y complementarias, de aquella gran nación. Predomina la influencia que las comunidades hispanas ha ejercido sobre Estados Unidos, y permite valorar la importancia de su contribución.
Por ejemplo, la exposición Tengo un coco contigo, en la que Bernardo Medina pone sobre la mesa la relación entre Estados Unidos y Puerto Rico. El título está tomado de una expresión popular puertorriqueña que alude a estar obsesionado o tener una fijación con respecto a alguien. Colores potentes, algo de pop art y mucho Caribe, es perfecta para estos días en los que hay que buscar la frescura allá donde se encuentre.
La exposición inmersiva AMERICAN LATINOS 1935–1945 se presenta tras su paso por Nueva York y Lisboa. Reúne cerca de 300 retratos de comunidades hispanas en Estados Unidos, conservados en la Biblioteca del Congreso.
El cineasta Alberto Ferreras —creador de la serie documental Habla para HBO, y de la videoinstalación Somos para el National Museum of the American Latino— articula un conjunto de imágenes que documentan la vida de familias españolas en Nuevo México, agricultores mexicanos en California, cazadores canarios en Luisiana, campesinos de Puerto Rico y pastores vascos en Idaho y Nevada, en una década clave de la historia estadounidense.
Por último, Everybody Loves to Cha Cha Cha, es la contribución de Casa de América a PHotoEspaña 2026. La fotógrafa española Bego Antón nos presenta historias de mujeres y sus perros que mantienen una curiosa y sorprendente relación: bailan juntos. El ‘Musical Canine Freestyle‘ es una práctica coreografiada en la que una persona y su perro se mueven juntos al ritmo de la música, con trajes que dialogan con la canción elegida. Como parejas de baile, ejecutan movimientos coordinados: se entrelazan, saltan, se inclinan, giran, ruedan o avanzan en distintas direcciones, construyendo una coreografía común.
- Hasta el 30 de septiembre | Casa de América | Entrada libre
20MINUTOS.ES – Cultura
