Al menos 12 vuelos europeos se han visto afectados este viernes por nuevas amenazas de bomba en distintos aeropuertos del continente, después de que una oleada de falsas alertas afectara el jueves a, al menos, 25 aeronaves. Las autoridades de República Checa, Dinamarca, Portugal y Francia han activado nuevos dispositivos de seguridad para investigar los avisos.
El aeropuerto de Praga ha registrado al menos ocho vuelos amenazados, según informa el periódico británico The Guardian. Entre ellos figuran aeronaves procedentes de España, Dinamarca y Reino Unido, así como vuelos con destino a Países Bajos, Chipre, Rumanía, Italia y Reino Unido. Un avión de la aerolínea rumana Tarom ha aterrizado sin incidentes en Bucarest, mientras que otro de Wizz Air que viajaba de Praga a Roma ha sido desviado a Venecia. Según ha confirmado el aeropuerto de la capital checa a The Guardian, habría un vuelo más, aún sin identificar, afectado por amenaza.
En Portugal, la Policía ha investigado una amenaza que afectaba a los vuelos de Ryanair entre Roma y Lisboa, tanto en el trayecto de llegada como en el de regreso. El avión ha sido inspeccionado en el aeropuerto de la capital portuguesa y ha despegado hacia Roma con más de dos horas de retraso. En Bulgaria, las autoridades han recibido alertas contra dos vuelos procedentes de Londres-Stansted y Bruselas, que han aterrizado sin incidentes en Sofía, según recoge el citado diario británico en su balance.
Hungría ha llegado a desplegar cazas para monitorizar tres de los vuelos afectados los vuelos procedentes de Praga a Chipre y Bucarest, y el avión que volaba de Bruselas a Bulgaria, durante su paso por el espacio aéreo de ese país, según han anunciado las autoridades.
Por su parte, Francia ha informado de cuatro nuevas amenazas contra aviones que sobrevolaban su territorio, aunque no ha precisado si coinciden con otros vuelos afectados, según informa el diario Le Monde. Todos han aterrizado sin incidentes. En Dinamarca, la Policía ha concluido las inspecciones realizadas en el aeropuerto de Copenhague y ha descartado que existiera peligro para los pasajeros, aunque mantiene abierta la investigación.
La sucesión de alertas ha llevado a la Comisión Europea a activar un mecanismo de intercambio de información entre los Estados miembros. Las amenazas también han afectado a la televisión pública de Irlanda, la RTE, evacuada este viernes tras recibir un correo electrónico que alertaba de la presencia de un artefacto explosivo en sus instalaciones.
Noticia en ampliación, más información en breve.
Las alertas han afectado a vuelos en Praga, Copenhague, Bucarest y Lisboa. En Irlanda, la radiotelevisión pública RTE ha sido evacuada por otra amenaza de bomba.
Al menos diez vuelos europeos se han visto afectados este viernes por nuevas amenazas de bomba en distintos aeropuertos del continente, después de que una oleada de falsas alertas afectara el jueves a al menos 27 aeronaves. Las autoridades de República Checa, Dinamarca, Portugal y Francia han activado nuevos dispositivos de seguridad para investigar los avisos.
El aeropuerto de Praga ha registrado al menos ocho vuelos amenazados, según informa el periódico británico The Guardian. Entre ellos figuran aeronaves procedentes de España, Dinamarca y Reino Unido, así como vuelos con destino a Países Bajos, Chipre, Rumanía, Italia y Reino Unido. Un avión de la aerolínea rumana Tarom ha aterrizado sin incidentes en Bucarest, mientras que otro de Wizz Air que viajaba de Praga a Roma ha sido desviado a Venecia.
En Portugal, la Policía ha investigado una amenaza que afectaba a los vuelos de Ryanair entre Roma y Lisboa, tanto en el trayecto de llegada como en el de regreso. El avión ha sido inspeccionado en el aeropuerto de la capital portuguesa y ha despegado hacia Roma con más de dos horas de retraso, después de que los pasajeros y sus equipajes fueran sometidos nuevamente a controles de seguridad.
Por su parte, Francia ha informado de cuatro nuevas amenazas contra aviones que sobrevolaban su territorio, aunque no ha precisado si coinciden con otros vuelos afectados, según informa el diario Le Monde. Todos han aterrizado sin incidentes. En Dinamarca, la Policía ha concluido las inspecciones realizadas en el aeropuerto de Copenhague y ha descartado que existiera peligro para los pasajeros, aunque mantiene abierta la investigación.
La sucesión de alertas ha llevado a la Comisión Europea a activar un mecanismo de intercambio de información entre los Estados miembros. Las amenazas también han afectado a la televisión pública de Irlanda, la RTE, evacuada este viernes tras recibir un correo electrónico que alertaba de la presencia de un artefacto explosivo en sus instalaciones.
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