Lo que Putin llamó en su momento una ‘operación militar especial’ en un intento por camuflar la intención bélica de invadir el país vecino se ha convertido en una guerra abierta. Cuatro años han pasado y Europa, continua en vilo ante la amenaza rusa, pues se trata del mayor conflicto bélico en el continente desde la Segunda Guerra Mundial.
El balance es poco alentador, tres rondas de negociaciones después, aun no no hay avances importantes, pero el ejército ruso si ha logrado hacerse con alrededor del 20 % de Ucrania. Concretamente con las provincias de Donetsk y Lugansk, Jersón y Zaporizhia en el sur. Todo esto en añadidura a la anexión ilegal de Crimea en 2014.
¿Cuándo comenzó la guerra en Ucrania?
La intensión bélica de Rusia comenzó a manifestarse a mediados 2021 con la concentración militar de los de Moscú en las fronteras de Ucrania. El primer golpe llegaría el 21 de febrero de 2022. Rusia reconoció a la República Popular de Donetsk y a la República Popular de Lugansk, dos estados autoproclamados en la región de Donbás, al este de Ucrania pero, además, envió tropas a esos territorios.
Lo siguiente llegó tres días después, el 24 de febrero. Putin anunció una «operación militar especial» en las provincias de Donetsk y Luhansk dando inicio a la ofensiva. Sin embargo, las tensiones entre ambos países se remontan a años atrás; de hecho, desde que Ucrania se convirtió en un Estado independiente con la disolución de la Unión Soviética en 1991.
Todo empeoró cuando Ucrania empezó a acercarse a Occidente, buscando vínculos con la Unión Europea y la OTAN. Dicho giro político ocasionó las protestas que culminaron en 2014 con la salida del presidente prorruso Viktor Yanukovych. Ese mismo año, Rusia se anexionó la península de Crimea en un movimiento (un referendum) considerado ilegal por gran parte de la comunidad internacional.
¿Quiénes son los principales líderes involucrados?
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha defendido la invasión por razones estratégicas y de seguridad. Una vez anunciada la acción militar, Yulia Zhdanova (portavoz rusa) advirtió, en el Foro de Cooperación en materia de Seguridad de la OSCE, que se trataba de un intento de «desnazificar» Ucrania, una retórica que la esfera de poder rusa continúa repitiendo incluso a día de hoy.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, ha liderado la resistencia militar y diplomática frente al avance ruso, ganándose también el apoyo de los líderes europeos, quienes han aportado recursos militares, económicos y tecnológicos. La Unión Europea, además, ha aprobado sanciones contra Rusia y programas de asistencia financiera.
¿Dónde se concentran los combates?
Los enfrentamientos han tenido lugar en varias regiones del este y sur de Ucrania. Concretamente en los territorios actualemente ‘conquistados’ como las provincias de Donetsk y Lugansk, Jersón y Zaporizhia, aunque la capital, Kyiv, también fue objetivo de ataques en las primeras fases de la invasión. El control del acceso al Mar Negro, por su parte, sigue siendo una prioridad de ambos Estados, debido a su impacto en el comercio internacional y en las exportaciones de grano ucraniano.
Actualmente, los combates se centran principalmente en zonas estratégicas industriales y logísticas.
¿Cuántas personas han muerto en conflicto?
El número de soldados rusos y ucranianos muertos, heridos o desaparecidos durante estos cuatro años de guerra se acerca a los 2 millones, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). Este mismo calcula las bajas en casi 1,2 millones de soldados rusos y cerca de 600.000 ucranianos, entre muertos, heridos y desaparecidos.
En cuanto a civiles, la Misión de Observación de los Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ucrania (HRMMU) ha cifrado en más 15.000 los muertos y más de 41.000 los heridos desde el inicio de la invasión rusa. UNICEF arroja una cifra aún más alarmante, los bombardeos de la artillería rusa, los drones de ataque y los misiles balísticos han matado o herido a más de 3.200 niños.
Aún así, las cifras son difíciles de determinar porque se cree que Rusia suele subestimar el número de muertos y heridos, y Ucrania no divulga las cifras oficiales.
¿Cuántas personas han tenido que huir?
Se trata de la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 5 millones de personas se han visto obligadas a abandonar el país hasta diciembre de 2025, en su mayoría mujeres y niños. Además, cuatro años de conflicto han provocado el desplazamiento interno de otras 3,7 millones de personas.
También ha habido un pequeño éxodo en Rusia. Se estima que cerca de 700.000 personas huyeron del país, muchas para evitar el reclutamiento militar
¿Hay negociaciones para un alto el fuego?
Aunque ha habido intentos de diálogo, las posiciones siguen alejadas. Ucrania exige la recuperación de su territorio, mientras Rusia mantiene sus objetivos estratégicos, lo que dificulta un acuerdo definitivo. Donald Trump está impulsando las negociaciones entre Moscú y Kiev, con la mediación de Washington. La última ronda de esos contactos tuvo lugar la semana pasada en Ginebra.
¿Cómo afecta la guerra al resto del mundo?
Uno de los efectos más visibles ha sido el fortalecimiento de OTAN, que ha reforzado su presencia militar en Europa del Este con más tropas, sistemas de defensa aérea y ejercicios conjuntos. Por su parte, países tradicionalmente neutrales como Finlandia decidieron abandonar su histórica posición y solicitar su ingreso en la alianza.
La guerra también ha alterado rutas comerciales y ha generado tensión en los mercados energéticos. La reducción del suministro de gas ruso hacia Unión Europea obligó a muchos países a diversificar proveedores y acelerar la transición hacia energías renovables y gas natural licuado procedente de otras regiones.
Ucrania es uno de los principales exportadores de cereales y las restricciones en el transporte por el Mar Negro generaron riesgos de escasez y subidas de precios en mercados internacionales. Acuerdos puntuales para garantizar corredores de exportación han mitigado parcialmente el problema.
La invasión de Ucrania por parte de Rusia, ordenada por Vladimir Putin en febrero de 2022, sigue marcando el equilibrio geopolítico mundial; la guerra continúa sin solución cercana.
Lo que Putin llamó en su momento una ‘operación militar especial’ en un intento por camuflar la intención bélica de invadir el país vecino se ha convertido en una guerra abierta. Cuatro años han pasado y Europa, continua en vilo ante la amenaza rusa, pues se trata del mayor conflicto bélico en el continente desde la Segunda Guerra Mundial.
El balance es poco alentador, tres rondas de negociaciones después, aun no no hay avances importantes, pero el ejército ruso si ha logrado hacerse con alrededor del 20 % de Ucrania. Concretamente con las provincias de Donetsk y Lugansk, Jersón y Zaporizhia en el sur. Todo esto en añadidura a la anexión ilegal de Crimea en 2014.
¿Cuándo comenzó la guerra en Ucrania?
La intensión bélica de Rusia comenzó a manifestarse a mediados 2021 con la concentración militar de los de Moscú en las fronteras de Ucrania. El primer golpe llegaría el 21 de febrero de 2022. Rusia reconoció a la República Popular de Donetsk y a la República Popular de Lugansk, dos estados autoproclamados en la región de Donbás, al este de Ucrania pero, además, envió tropas a esos territorios.
Lo siguiente llegó tres días después, el 24 de febrero. Putin anunció una «operación militar especial» en las provincias de Donetsk y Luhansk dando inicio a la ofensiva. Sin embargo, las tensiones entre ambos países se remontan a años atrás; de hecho, desde que Ucrania se convirtió en un Estado independiente con la disolución de la Unión Soviética en 1991.
Todo empeoró cuando Ucrania empezó a acercarse a Occidente, buscando vínculos con la Unión Europea y la OTAN. Dicho giro político ocasionó las protestas que culminaron en 2014 con la salida del presidente prorruso Viktor Yanukovych. Ese mismo año, Rusia se anexionó la península de Crimea en un movimiento (un referendum) considerado ilegal por gran parte de la comunidad internacional.
¿Quiénes son los principales líderes involucrados?
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha defendido la invasión por razones estratégicas y de seguridad. Una vez anunciada la acción militar, Yulia Zhdanova (portavoz rusa) advirtió, en el Foro de Cooperación en materia de Seguridad de la OSCE, que se trataba de un intento de «desnazificar» Ucrania, una retórica que la esfera de poder rusa continúa repitiendo incluso a día de hoy.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, ha liderado la resistencia militar y diplomática frente al avance ruso, ganándose también el apoyo de los líderes europeos, quienes han aportado recursos militares, económicos y tecnológicos. La Unión Europea, además, ha aprobado sanciones contra Rusia y programas de asistencia financiera.
¿Dónde se concentran los combates?
Los enfrentamientos han tenido lugar en varias regiones del este y sur de Ucrania. Concretamente en los territorios actualemente ‘conquistados’ como las provincias de Donetsk y Lugansk, Jersón y Zaporizhia, aunque la capital, Kyiv, también fue objetivo de ataques en las primeras fases de la invasión. El control del acceso al Mar Negro, por su parte, sigue siendo una prioridad de ambos Estados, debido a su impacto en el comercio internacional y en las exportaciones de grano ucraniano.
Actualmente, los combates se centran principalmente en zonas estratégicas industriales y logísticas.
El número de soldados rusos y ucranianos muertos, heridos o desaparecidos durante estos cuatro años de guerra se acerca a los 2 millones, según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). Este mismo calcula las bajas en casi 1,2 millones de soldados rusos y cerca de 600.000 ucranianos, entre muertos, heridos y desaparecidos.
En cuanto a civiles, la Misión de Observación de los Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ucrania (HRMMU) ha cifrado en más 15.000 los muertos y más de 41.000 los heridos desde el inicio de la invasión rusa. UNICEF arroja una cifra aún más alarmante, los bombardeos de la artillería rusa, los drones de ataque y los misiles balísticos han matado o herido a más de 3.200 niños.
Aún así, las cifras son difíciles de determinar porque se cree que Rusia suele subestimar el número de muertos y heridos, y Ucrania no divulga las cifras oficiales.
Se trata de la mayor crisis de refugiados en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Según datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), 5 millones de personas se han visto obligadas a abandonar el país hasta diciembre de 2025, en su mayoría mujeres y niños. Además, cuatro años de conflicto han provocado el desplazamiento interno de otras 3,7 millones de personas.
También ha habido un pequeño éxodo en Rusia. Se estima que cerca de 700.000 personas huyeron del país, muchas para evitar el reclutamiento militar
¿Hay negociaciones para un alto el fuego?
Aunque ha habido intentos de diálogo, las posiciones siguen alejadas. Ucrania exige la recuperación de su territorio, mientras Rusia mantiene sus objetivos estratégicos, lo que dificulta un acuerdo definitivo. Donald Trump está impulsando las negociaciones entre Moscú y Kiev, con la mediación de Washington. La última ronda de esos contactos tuvo lugar la semana pasada en Ginebra.
¿Cómo afecta la guerra al resto del mundo?
Uno de los efectos más visibles ha sido el fortalecimiento de OTAN, que ha reforzado su presencia militar en Europa del Este con más tropas, sistemas de defensa aérea y ejercicios conjuntos. Por su parte, países tradicionalmente neutrales como Finlandia decidieron abandonar su histórica posición y solicitar su ingreso en la alianza.
La guerra también ha alterado rutas comerciales y ha generado tensión en los mercados energéticos. La reducción del suministro de gas ruso hacia Unión Europea obligó a muchos países a diversificar proveedores y acelerar la transición hacia energías renovables y gas natural licuado procedente de otras regiones.
Ucrania es uno de los principales exportadores de cereales y las restricciones en el transporte por el Mar Negro generaron riesgos de escasez y subidas de precios en mercados internacionales. Acuerdos puntuales para garantizar corredores de exportación han mitigado parcialmente el problema.
20MINUTOS.ES – Internacional
