El Monarca encuentra una solución intermedia con la audiencia de urgencia al presidente ceutí en Palma tras un intento de instrumentalización de Marruecos Leer El Monarca encuentra una solución intermedia con la audiencia de urgencia al presidente ceutí en Palma tras un intento de instrumentalización de Marruecos Leer
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La violación de la integridad territorial de Ceuta la semana pasada ha mantenido a la Jefatura del Estado preocupada, en tensión e impotente por la prudencia con la que debe actuar la cabeza de una monarquía parlamentaria de cualquier país europeo. Felipe VI es por mandato constitucional el «símbolo de unidad y permanencia», en su persona encarna las costuras que unen a todos los españoles y al territorio. Pero la singularidad geográfica de Ceuta y Melilla chocan con el deseo del Rey de escenificar más aun su vocación de servicio a los españoles. Porque el Gobierno no ha encontrado en estos años de reinado un momento oportuno para que el Monarca visite Ceuta y Melilla. Y ahora, tras la reciente provocación de Marruecos con la dejadez de funciones en el control de su frontera, esa visita está incluso más lejos.
El Rey ha vivido la crisis en tensión permanente, con enorme preocupación y contacto casi diario con las autoridades competentes. Ha hablado con el presidente del Gobierno, el líder de la oposición y los mandatarios de las dos ciudades autónomas. Envió, además, un comunicado para mostrar su «indignación» ante el cruce masivo de personas a Ceuta y recordó que «el Estado debe garantizar la seguridad de los ciudadanos». Y este jueves, cuando se cumple una semana del cruce masivo de personas a nado, aplica el dicho de que «si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma».
El Monarca recibirá en el Palacio de Marivent, residencia oficial de veraneo de la Familia Real, a Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, en una audiencia organizada con premura, fruto del deseo del Rey de mostrar su respaldo a la ciudad autónoma. La prioridad del Monarca es máxima, por eso ha buscado un hueco en su agenda en comunicación con Vivas, que quería esperar hasta que se rebajara un poco la tensión en la ciudad autónoma antes de viajar.
Juan Jesús Vivas aprovechará la cita para reunirse a la una de la tarde con la presidenta autonómica, Marga Prohens, en su primer encuentro con un mandatario autonómico. Vivas lleva varios días pidiendo ayuda y solidaridad a las comunidades autónomas para poder descongestionar Ceuta, que llegó casi a doblar el número de habitantes, pues residen 84.000 personas y llegaron a entrar más de 72.000, una cifra que las autoridades locales concretan en 80.000.
Será a las seis de la tarde cuando se reúna con Felipe VI, que quiere así mostrar su respaldo al político popular, que lleva más de 20 años liderando el Ejecutivo de la ciudad autónoma. Pocas horas después, el Rey tomará un avión rumbo a Cali (Colombia) para asistir a la toma de posesión de Abelardo de la Espriella. A la cita viajará acompañado del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, con quien podrá intercambiar opiniones sobre lo sucedido en Ceuta y Melilla.
Mientras Zarzuela informaba ayer de la audiencia a Vivas, Marruecos desplegaba su poder de propaganda instrumentalizando precisamente a Don Felipe. Una de las agencias de noticias oficiales del Gobierno marroquí lanzaba un comunicado en el que hicieron pública la felicitación que el Rey de España realizó a Mohamed VI con motivo del 27º aniversario de su proclamación. Una festividad conocida como el Día del Trono que en Rabat se festejó el 30 de julio, mientras miles de personas cruzaban la frontera del Tarajal y otras tantas llegaban a Castillejos para hacer lo propio.
Según la citada agencia, el Monarca expresó en el mensaje, «en su propio nombre y en del Gobierno y el pueblo español», sus «más cálidas felicitaciones y mejores deseos de felicidad y salud a su hermano» Mohammed VI. También deseó «prosperidad y bienestar al pueblo marroquí». Un formalismo que, según explicó Zarzuela a este diario, fue redactado días antes del cruce masivo a petición del Ministerio de Asuntos Exteriores, que es quien coordina este tipo de comunicaciones.
Un intento de mostrar el apoyo de Don Felipe al régimen marroquí al que el Rey responderá mañana recibiendo al presidente de Ceuta.
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