El presidente de EEUU, Donald Trump, ha dicho en su esperado discurso a la nación que durante las próximas dos o tres semanas va a atacar Irán con «mucha fuerza» y que está «cerca» de conseguir los objetivos de la denominada Operación Furia Épica. Así lo ha manifestado en una comparecencia en la que también ha reiterado que el diálogo con Teherán para poner fin al conflicto continúa.
Trump ha hecho estas declaraciones en un discurso que había generado una gran expectación durante toda la jornada y sobre el que había habido muchas especulaciones, después de que la Casa Blanca anunciase que en él aportaría «una importante actualización sobre Irán». La comparecencia ha durado 20 minutos y le ha servido al republicano para justificar la operación militar contra el régimen de los ayatolás, iniciada conjuntamente con Israel el 28 de febrero y que pone a la economía mundial tras más de un mes al borde de una crisis.
El anuncio de la intervención había llegado a desatar expectativas ante la posibilidad de que hiciera oficial el fin del conflicto. Pero el mandatario ha insistido en los mismos mensajes que ha estado enviando a través de redes sociales, intervenciones públicas o entrevistas en los últimos días y que no dejan claro cuándo Washington quiere acabar con la operación y si habrá un despliegue de tropas estadounidense en Irán después de que el Pentágono haya desplazado a miles de efectivos a Oriente Medio.
El mandatario republicano ha afirmado que están «desmantelando sistemáticamente la capacidad del régimen para amenazar a Estados Unidos o proyectar poder fuera de sus fronteras» y que la Armada, la fuerza aérea y la posibilidad de producción de misiles de Irán han sido destruidas. «Los vamos a devolver a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen», ha asegurado, tras afirmar que sus «objetivos estratégicos fundamentales están cerca de completarse».
Irán estaba intentando «reconstruir su programa nuclear en otro sitio totalmente diferente» y por eso tuvieron que «acabar con ellos», ha justificado. El inquilino de la Casa Blanca ha insistido en que tras el ataque de junio contra instalaciones militares iraníes, Teherán estaba reconstruyendo su programa de misiles y podría haber alcanzado territorio estadounidense, algo de lo que los expertos difieren.
«El régimen dejó claro que no tenía intención de abandonar su intención de conseguir armas nucleares. También estaba construyendo rápidamente sus arsenales de misiles balísticos convencionales y podrían pronto tener misiles que alcanzarían el territorio estadounidense, Europa y prácticamente cualquier lugar en el mundo», añadió Trump. «Que estos terroristas tengan un arma nuclear hubiera sido una amenaza intolerable», ha dicho.
La intervención no ha distado mucho de lo avanzado por la Casa Blanca a Efe unas horas antes. La agencia señalaba que el presidente elogiaría los logros militares de su país en la guerra y fijaría el fin de la operación en unas dos o tres semanas, tal y como ha venido indicando en los últimos días. La administración estadounidense también había adelantado que «está cumpliendo o superando todos sus objetivos». Entre esos objetivos, se encuentran «la destrucción de misiles balísticos, la aniquilación de su armada, asegurar que sus grupos terroristas afines ya no puedan desestabilizar la región y garantizar que Irán nunca pueda obtener un arma nuclear».
El discurso del presidente se ha producido en un momento delicado en el que su popularidad está bajo mínimos. Promedios nacionales recientes sitúan a Trump en torno al 37–43% de aprobación y cerca de 55–59% de desaprobación.
Antes de dirigirse a la nación, Trump afirmó este miércoles que Irán le ha solicitado un «alto el fuego» y señaló que considerará esa posibilidad una vez que el estrecho de Ormuz haya sido reabierto. «El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, ¡acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América! Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado», aseguró en la plataforma Truth Social, sin especificar a qué líder iraní se refiere. Pocas horas después, Teherán calificó esas informaciones de «falsas e infundadas» y lanzó el mayor ataque contra Israel desde el inicio de la guerra.
El presidente de EEUU se ha dirigido a la nación no aclara si habrá un despliegue de tropas en el país.
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha dicho en su esperado discurso a la nación que durante las próximas dos o tres semanas va a atacar Irán con «mucha fuerza» y que está «cerca» de conseguir los objetivos de la denominada Operación Furia Épica. Así lo ha manifestado en una comparecencia en la que también ha reiterado que el diálogo con Teherán para poner fin al conflicto continúa.
Trump ha hecho estas declaraciones en un discurso que había generado una gran expectación durante toda la jornada y sobre el que había habido muchas expeculaciones, después de que la Casa Blanca anunciase «que en él aportaría «una importante actualización sobre Irán». La comparecencia ha durado 20 minutos y le ha servido al republicano para justificar la operación militar contra el régimen de los ayatolás, iniciada conjuntamente con Israel el 28 de febrero y que pone a la economía mundial tras más de un mes al borde de una crisis económica.
El anuncio de la interveción había llegado a desatar expectativas ante la posibilidad de que hiciera oficial el fin del conflicto. Pero el mandatario ha insitido en los mismos mensajes que ha estado enviando a través de redes sociales, intervenciones públicas o entrevistas en los últimos días y que no dejan claro cuándo Washington quiere acabar con la operación y si habrá un despliegue de tropas estadounidense en Irán después de que el Pentágono haya desplazado a miles de efectivos a Oriente Medio.
El mandatario republicano ha afirmado que están «desmantelando sistemáticamente la capacidad del régimen para amenazar a Estados Unidos o proyectar poder fuera de sus fronteras» y que la armada, la fuerza aérea y la posibilidad de producción de misiles de Irán han sido destruidas. «Los vamos a devolver a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen», ha asegurado, tras afirmar que sus «objetivos estratégicos fundamentales están cerca de completarse».
Irán estaba intentando «reconstruir su programa nuclear en otro sitio totalmente diferente» y por eso tuvieron que «acabar con ellos», ha justificado. El inquilino de la Casa Blanca ha insistido en que tras el ataque de junio contra instalaciones militares iraníes, Teherán estaba reconstruyendo su programa de misiles y podría haber alcanzado territorio estadounidense, algo que los expertos disputan.
«El régimen dejó claro que no tenía intención de abandonar su intención de conseguir armas nucleares. También estaba construyendo rápidamente sus arsenales de misiles balísticos convencionales y podrían pronto tener misiles que alcanzarían el territorio estadounidense, Europa y prácticamente cualquier lugar en el mundo», añadió Trump. «Que estos terroristas tengan un arma nuclear hubiera sido una amenaza intolerable», ha dicho.
La intervención no ha distado mucho de lo avanzado por la Casa Blanca a Efe unas horas antes. La agencia señalaba que el presidente elogiaría los logros militares de su país en la guerra y fijaría el fin de la operación en unas dos o tres semanas, tal y como ha venido indicando en los últimos días. La administración estadounidense tambián había adelantado que «está cumpliendo o superando todos sus objetivos». Entre esos objetivos, se encuentran «la destrucción de misiles balísticos, la aniquilación de su armada, asegurar que sus grupos terroristas afines ya no puedan desestabilizar la región y garantizar que Irán nunca pueda obtener un arma nuclear».
El discurso del presidente se ha producido en un momento delicado en el que su popularidad está bajo mínimos. Promedios nacionales recientes sitúan a Trump en torno al 37–43% de aprobación y cerca de 55–59% de desaprobación.
Antes de dirigirse a la nación, Trump afirmó este miércoles que Irán le ha solicitado un «alto el fuego» y señaló que considerará esa posibilidad una vez que el estrecho de Ormuz haya sido reabierto. «El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, ¡acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América! Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado», aseguró en la plataforma Truth Social, sin especificar a qué líder iraní se refiere. Pocas horas después, Teherán calificó esas informaciones de «falsas e infundadas» y lanzó el mayor ataque contra Israel desde el inicio de la guerra.
20MINUTOS.ES – Internacional
