Los intercambios de ataques entre Rusia y Ucrania siguen sin cesar. Este domingo de madrugada, varios drones ucranianos han alcanzado en Moscú el almacén de comercio electrónico de la compañía Wildberries, más conocida como el ‘Amazón ruso’. Los ataques ucranianos, además, han acabado con la vida de al menos siete personas en otros bombardeos que han tenido lugar contra la capital rusa y en el sur del país. Rusia, por su parte, ha vuelto a alcanzar Kiev con varios ataques en la ciudad y en dos factorías militares dedicadas a la fabricación de componentes para misiles.
En Rusia, los ataques ucranianos sobre su territorio han sido confirmados por las propias autoridades locales, que han confirmado al menos siete muertos. El gobernador de la región de Rostov, Yuri Sliusar, ha confirmado así la muerte de varios civiles y ha declarado que el bombardeo nocturno ha causado destrozos en viviendas particulares, infraestructuras y fábricas.
De hecho, el funcionario ha asegurado que éste ha sido uno de los ataques más masivos contra su región de los últimos tiempos, ya que las baterías antiaéreas han abatido 187 drones. De igual forma, nueve personas han resultado heridas y una ha muerto cuando uno de los drones ha alcanzado un autobús de trabajadores de una empresa en la región fronteriza de Bélgorod. Estos hechos han sido confirmados por el gobernador Alexandr Shuváyev, que ha acusado a Kiev de terrorismo.
Otro de los ataques ucranianos más destacados ha sido el del que sería el almacén más grande de Rusia, con unos 200.000 metros cuadrados de superficie, y que corresponde a la compañía Wildberries. La compañía ha confirmado el ataque en su centro logístico, que se encuentra en la ciudad de Podolsk, a 36 kilómetros del centro de Moscú, pero ha precisado que todo el personal había sido evacuado a tiempo. Aunque nadie resultó herido, se ha declarado un incendio, que ha sido localizado pero no extinguido, según los servicios de emergencia.
Además de estas instalaciones, Ucrania también ha atacado un almacén de medicamentos en la ciudad de Domodédovo, que da nombre al mayor aeropuerto de la capital rusa, y una empresa del complejo militar-industrial en la región de Rostov, en el sur de Rusia, que fabrica combustible para cohetes.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, ha informado por su parte de tres heridos y del derribo de unos 600 drones que se dirigían a la urbe de 13 millones de habitantes desde la tarde del sábado. En total, según el parte de guerra matutino, las defensas antiaéreas rusas han derribado desde la tarde del sábado 822 drones sobre los cielos de 16 regiones, la anexionada península de Crimea y las aguas de los mares Negro y Azov.
Según las autoridades rusas, al menos 201 civiles han muerto en julio debido a los ataques ucranianos, en su mayoría con drones, contra territorio ruso y las regiones ucranianas ocupadas por Moscú. Mientras, el grupo independiente ruso Conflict Intelligence Team cifra en 634 el número de victimas civiles de ambos bandos el mes pasado, de los que dos tercios serían ciudadanos ucranianos.
Ataques rusos
Por otro lado, Rusia ha alcanzado este domingo dos factorías militares en Kiev, una que fabricaba componentes para misiles y otra de piezas para drones de asalto, según ha informado el Ministerio de Defensa de Rusia. Se trata de Fire Point, una empresa privada ucraniana creada al comienzo de la guerra que fabrica componentes, además de la carga explosiva y los propulsores de combustible sólido para los misiles de crucero Flamingo, señala la nota castrense.
Según el parte de guerra, en el ataque los rusos también habrían golpeado la empresa ucraniana Ukrdefense, que produce elementos de drones de ataque como Khrush y Garpiya. A su vez, Moscú habría martilleado una refinería en la región central de Poltava y también una planta metalúrgica en Krivi Rig, ciudad natal del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
En la misma jornada, el ejército ruso ha lanzado drones con los que ha alcanzado un buque mercante con cargamento militar destinado al ejército ucraniano en el puerto de Odesa (mar Negro).
El líder ucraniano, Volodímir Zelenski, ha propuesto en las últimas semanas una tregua aérea y otra para cesar los bombardeos contra los puertos del mar Negro, ataques que han disparado los precios del cereal a nivel mundial, pero el Kremlin ha rechazado ambas propuestas hasta lograr un arreglo «fiable y duradero».
El almacén contaba con unos 200.000 metros cuadrados de superficie y en el trabajan unas 13.000 personas aunque habían sido evacuadas antes del ataque.
Los intercambios de ataques entre Rusia y Ucrania siguen sin cesar. Este domingo de madrugada, varios drones ucranianos han alcanzado en Moscú el almacén de comercio electrónico de la compañía Wildberries, más conocida como el ‘Amazón ruso’. Los ataques ucranianos, además, han acabado con la vida de al menos siete personas en otros bombardeos que han tenido lugar contra la capital rusa y en el sur del país. Rusia, por su parte, ha vuelto a alcanzar Kiev con varios ataques en la ciudad y en dos factorías militares dedicadas a la fabricación de componentes para misiles.
En Rusia, los ataques ucranianos sobre su territorio han sido confirmados por las propias autoridades locales, que han confirmado al menos siete muertos. El gobernador de la región de Rostov, Yuri Sliusar, ha confirmado así la muerte de varios civiles y ha declarado que el bombardeo nocturno ha causado destrozos en viviendas particulares, infraestructuras y fábricas.
De hecho, el funcionario ha asegurado que éste ha sido uno de los ataques más masivos contra su región de los últimos tiempos, ya que las baterías antiaéreas han abatido 187 drones. De igual forma, nueve personas han resultado heridas y una ha muerto cuando uno de los drones ha alcanzado un autobús de trabajadores de una empresa en la región fronteriza de Bélgorod. Estos hechos han sido confirmados por el gobernador Alexandr Shuváyev, que ha acusado a Kiev de terrorismo.
Otro de los ataques ucranianos más destacados ha sido el del que sería el almacén más grande de Rusia, con unos 200.000 metros cuadrados de superficie, y que corresponde a la compañía Wildberries. La compañía ha confirmado el ataque en su centro logístico, que se encuentra en la ciudad de Podolsk, a 36 kilómetros del centro de Moscú, pero ha precisado que todo el personal había sido evacuado a tiempo. Aunque nadie resultó herido, se ha declarado un incendio, que ha sido localizado pero no extinguido, según los servicios de emergencia.

Además de estas instalaciones, Ucrania también ha atacado un almacén de medicamentos en la ciudad de Domodédovo, que da nombre al mayor aeropuerto de la capital rusa, y una empresa del complejo militar-industrial en la región de Rostov, en el sur de Rusia, que fabrica combustible para cohetes.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, ha informado por su parte de tres heridos y del derribo de unos 600 drones que se dirigían a la urbe de 13 millones de habitantes desde la tarde del sábado. En total, según el parte de guerra matutino, las defensas antiaéreas rusas han derribado desde la tarde del sábado 822 drones sobre los cielos de 16 regiones, la anexionada península de Crimea y las aguas de los mares Negro y Azov.
Según las autoridades rusas, al menos 201 civiles han muerto en julio debido a los ataques ucranianos, en su mayoría con drones, contra territorio ruso y las regiones ucranianas ocupadas por Moscú. Mientras, el grupo independiente ruso Conflict Intelligence Team cifra en 634 el número de victimas civiles de ambos bandos el mes pasado, de los que dos tercios serían ciudadanos ucranianos.
Por otro lado, Rusia ha alcanzado este domingo dos factorías militares en Kiev, una que fabricaba componentes para misiles y otra de piezas para drones de asalto, según ha informado el Ministerio de Defensa de Rusia. Se trata de Fire Point, una empresa privada ucraniana creada al comienzo de la guerra que fabrica componentes, además de la carga explosiva y los propulsores de combustible sólido para los misiles de crucero Flamingo, señala la nota castrense.

Según el parte de guerra, en el ataque los rusos también habrían golpeado la empresa ucraniana Ukrdefense, que produce elementos de drones de ataque como Khrush y Garpiya. A su vez, Moscú habría martilleado una refinería en la región central de Poltava y también una planta metalúrgica en Krivi Rig, ciudad natal del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
En la misma jornada, el ejército ruso ha lanzado drones con los que ha alcanzado un buque mercante con cargamento militar destinado al ejército ucraniano en el puerto de Odesa (mar Negro).
El líder ucraniano, Volodímir Zelenski, ha propuesto en las últimas semanas una tregua aérea y otra para cesar los bombardeos contra los puertos del mar Negro, ataques que han disparado los precios del cereal a nivel mundial, pero el Kremlin ha rechazado ambas propuestas hasta lograr un arreglo «fiable y duradero».
20MINUTOS.ES – Internacional
