Una persona ha muerto y al menos cuatro más han resultado heridas en tres tiroteos registrados este viernes por la mañana contra viandantes en varias calles de dos ciudades, Trappes y La Verrière, en el departamento de Yvelines, a unos 30 kilómetros al suroeste de París. El autor de los disparos ha sido detenido y permanece en dependencias policiales, según ha informado el primer ministro galo, Sébastien Lecornu.
Los ataques se han producido en torno a las 10.30 horas, cuando el sospechoso, identificado como Kevin T., ha efectuado varias ráfagas de disparos con un arma automática contra personas que se encontraban en la calle, en unos barrios de la periferia parisina caracterizados por su gran multiculturalidad.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista anunció después, mediante un comunicado, que ha asumido el caso y ha abierto una investigación por los delitos de «asesinato en relación con un acto terrorista, con la circunstancia agravante de que los hechos se cometieron debido a la pertenencia —real o supuesta— a una determinada raza, etnia, nación o religión», así como por «asociación de malhechores con fines terroristas para la preparación de atentados contra las personas».
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha explicado al mediodía que «un individuo, a bordo de un vehículo, disparó —al parecer con un arma de guerra, o en todo caso con un arma automática— contra cinco personas en distintos lugares».
Intentaba provocar «una masacre»
El detenido pasó por la localidad de Trappes, donde abrió fuego contra una gasolinera, un centro de salud y un parque infantil, declaró el alcalde de la ciudad, Ali Rabeh (del partido Génération.s), en BFM-TV. Un hombre falleció y otro resultó herido, encontrándose «en estado crítico cerca de esa gasolinera», según el Sr. Rabeh. «El atacante disparaba claramente al azar y tenía la intención de provocar una masacre», añadió, señalando que se produjeron «muchísimos disparos» en ráfaga.
Preguntado sobre posibles motivaciones racistas del autor de los disparos, el alcalde ha asegurado que «la persona fallecida es de origen africano y la persona que se encuentra en estado crítico es de origen magrebí», pero ha solicitado esperar a que se aclare «la verdad sobre sus motivaciones».
En La Verrière, por su parte, una niña de 12 años resultó herida, según informó Nicolas Dainville, alcalde del municipio en declaraciones a la televisión. Dainville agregó que otros dos hombres, de 29 y 49 años, también fueron heridos en el ataque y precisaron traslado al hospital. El alcalde, aunque insistió en mostrarse cauto sobre la naturaleza de los hechos, indicó que el autor parecía haber seleccionado a sus víctimas, en concreto personas negras.
También contó que una vez detenido, en Coignières, otra localidad próxima, los investigadores le identificaron como Kevin, originario de Saint Cyr, otra ciudad del mismo departamento.
La Fiscalía investiga los hechos como un atentado «terrorista» de motivaciones racistas, pues las víctimas son personas racializadas.
Una persona ha muerto y al menos cuatro más han resultado heridas en tres tiroteos registrados este viernes por la mañana contra viandantes en varias calles de dos ciudades, Trappes y La Verrière, en el departamento de Yvelines, a unos 30 kilómetros al suroeste de París. El autor de los disparos ha sido detenido y permanece en dependencias policiales, según ha informado el primer ministro galo, Sébastien Lecornu.
Los ataques se han producido en torno a las 10.30 horas, cuando el sospechoso, identificado como Kevin T., ha efectuado varias ráfagas de disparos con un arma automática contra personas que se encontraban en la calle, en unos barrios de la periferia parisina caracterizados por su gran multiculturalidad.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista anunció después, mediante un comunicado, que ha asumido el caso y ha abierto una investigación por los delitos de «asesinato en relación con un acto terrorista, con la circunstancia agravante de que los hechos se cometieron debido a la pertenencia —real o supuesta— a una determinada raza, etnia, nación o religión», así como por «asociación de malhechores con fines terroristas para la preparación de atentados contra las personas».
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ha explicado al mediodía que «un individuo, a bordo de un vehículo, disparó —al parecer con un arma de guerra, o en todo caso con un arma automática— contra cinco personas en distintos lugares».
Intentaba provocar «una masacre»
El detenido pasó por la localidad de Trappes, donde abrió fuego contra una gasolinera, un centro de salud y un parque infantil, declaró el alcalde de la ciudad, Ali Rabeh (del partido Génération.s), en BFM-TV. Un hombre falleció y otro resultó herido, encontrándose «en estado crítico cerca de esa gasolinera», según el Sr. Rabeh. «El atacante disparaba claramente al azar y tenía la intención de provocar una masacre», añadió, señalando que se produjeron «muchísimos disparos» en ráfaga.
Preguntado sobre posibles motivaciones racistas del autor de los disparos, el alcalde ha asegurado que «la persona fallecida es de origen africano y la persona que se encuentra en estado crítico es de origen magrebí», pero ha solicitado esperar a que se aclare «la verdad sobre sus motivaciones».
En La Verrière, por su parte, una niña de 12 años resultó herida, según informó Nicolas Dainville, alcalde del municipio en declaraciones a la televisión. Dainville agregó que otros dos hombres, de 29 y 49 años, también fueron heridos en el ataque y precisaron traslado al hospital. El alcalde, aunque insistió en mostrarse cauto sobre la naturaleza de los hechos, indicó que el autor parecía haber seleccionado a sus víctimas, en concreto personas negras.
También contó que una vez detenido, en Coignières, otra localidad próxima, los investigadores le identificaron como Kevin, originario de Saint Cyr, otra ciudad del mismo departamento.
20MINUTOS.ES – Internacional
