Óscar Fernández Calle, nuevo vicepresidente de la Junta, asegura que «con el dinero de los españoles no alcanza para dar de todo a todo el que llegue» Leer Óscar Fernández Calle, nuevo vicepresidente de la Junta, asegura que «con el dinero de los españoles no alcanza para dar de todo a todo el que llegue» Leer
Como era previsible, el discurso de Óscar Fernández Calle, el portavoz parlamentario de Vox en Extremadura, en pleno de investidura de María Guardiola, no eludió la polémica desatada en los últimos días con el término ‘prioridad nacional‘. Lo hizo casi al arrancar su intervención: «Llamamos a las cosas por su nombre», señaló, porque «debemos defender primero lo nuestro y a los nuestros». Fernández Calle señaló que su postura era «sentido común y realismo», con el fin de «garantizar que quien forma parte de esta tierra tenga prioridad en el acceso a unas oportunidades que, desgraciadamente, son limitadas». En este sentido, advirtió que la medida que viene recogida en el pacto de gobierno para la nueva legislatura en Extremadura «no es racismo, no es egoísmo, no es ilegal, es realismo», y añadió: «Basta a la perversión del concepto de solidaridad, con el dinero, el esfuerzo, con el trabajo de los españoles, no alcanza para dar de todo a todo el que llegue, ni alcanza ni es justo».
En esta misma línea, el líder extremeño de Vox confirmó que «Vox no va a poner la alfombra a quienes vienen a España, a Extremadura, a vivir de los demás, a saquear los servicios públicos que los españoles esperan durante meses y aún mucho menos a quienes vienen a delinquir».
Con esta base, Fernández Calle especificó el significado que se aplicará a la ‘prioridad nacional’ en Extremadura, que se traduce «en medidas concretas, legales y posibles». Entre ellas, especificó la prioridad en el acceso para los de aquí a la vivienda protegida; la vinculación de ayudas al arraigo para garantizar que nadie de fuera vaya por delante de un español y defensa de los servicios públicos para los nuestros primero». Como ejemplo, advirtió que «la vivienda pública debe ser para quienes tienen arraigo en Extremadura» por lo que se establecerá «un sistema que prioriza a quienes tienen un vínculo real, duradera y verificable con Extremadura, con años de empadronamiento, con trayectoria laboral y con vínculo familiares». De ahí que insistiese en «poner primero a los de fuera se acabó, las familias extremeñas primero».
Ya como socio de gobierno, Óscar Fernández Calle -que va a ser vicepresidente de la Junta- cambió el tono por primera vez desde la tribuna de oradores con respecto al Partido Popular, rompió la inercia de la crítica de los últimos tiempos y quiso «agradecer» expresamente, al igual «que a la señora Guardiola» su disposición «a llegar a este acuerdo y a aceptar que Vox no iba a traicionar a sus votantes para investir a un presidente para que todo siguiera igual».
En este contexto, y sin un sólo reproche en esta ocasión a la candidata del PP, ha señalado que «hoy no basta con alternar gobiernos, hace falta determinación y valentía, hace falta decisión política y esto es lo que hemos querido lograr para Extremadura porque el cambio que necesita Extremadura sólo es posible con políticas distintas, con valentía, estando dispuestos a remangarse, a llamar a las cosas por su nombre y a cambiarlas, y eso es precisamente lo que hemos acordado».
Fernández Calle puntualizó que la Junta de Extremadura estará formada por «un solo gobierno formado por dos partidos distintos, un solo gobierno del que formaremos parte con lealtad a sus miembros y a lo pactado y con disposición a anteponer siempre los intereses de Extremadura, de los extremeños y de los españoles, con lealtad, firmeza y compromiso».
De esta manera, aseguró que «España y Extremadura viven una situación límite y por eso insistimos en la prioridad nacional, y por eso debemos defender primero lo nuestro y a los nuestros».
Por todo ello, y como resumen, además de desarrollar algunas medidas del acuerdo (como la rebaja de impuestos, ayudas a la natalidad, control del fraude en ayudas o desalojo exprés de okupas…», el portavoz de Vox en Extremadura indicó que «Extremadura debe convertirse en una región que otros miren con admiración, la primera de las regiones en las que llamaremos a las cosas por su nombre, en la que no se engaña a los ciudadanos, sino que se les atiende, se les sirve y se les ayuda a vivir mejor, en libertad y seguridad».
Ante la ausencia del nuevo líder del PSOE de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrina (de baja paternal a la que se acogió en el proceso de Primarias), ejerció de portavoz de este partido en el debate de investidura Piedad Álvarez, quien destacó que con el nuevo gobierno de coalición entre PP y Vox, «solo le espera la inestabilidad y la vergüenza» con un pacto que es «indigno, ilegal e inhumano».
Piedad Álvarez definió a Guardiola como «la peor presidenta» que ha tenido la comunidad autónoma en su historia y pronosticó que esta segunda legislatura va a ser aún «más pésima», y que la primera parecerá un «corderito», como le ha ocurrido -comparó- con el gobierno actual de Donald Trump.
En un discurso muy duro en el fondo y en las formas, la portavoz socialista ha señalado que medidas como la denominada «prioridad nacional» «ni es legal ni es humana» y ha añadido: «Usted ha sido la peor presidenta que ha tenido esta comunidad autónoma en la historia de la democracia», ha asegurado para después acusar a Guardiola de «abrazar el retroceso y el rechazo a nuestra identidad como comunidad autónoma»
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