Las altas temperaturas propias del verano o en olas de calor dificultan un descanso profundo y duradero Las altas temperaturas propias del verano o en olas de calor dificultan un descanso profundo y duradero
Dormir bien en verano parece misión imposible. Entre el calor y el ruido y los mosquitos que entran en cuanto abres la ventana, resulta … muy complicado poder pegar ojo del tirón y sin interrupciones, con la consecuente falta de descanso y concentración que arrastras al día siguiente.
No todo el mundo tiene aire acondicionado o ventilador en casa y, a veces, ni abriendo todas las ventanas de la casa parece que se mueva ni un poco de aire. Las noches en plena ola de calor son todavía peores, como las que se viven en España con bastante frecuencia durante los meses de verano.
De hecho, para poder dormir, el cuerpo necesita bajar su temperatura casi 1ºC y si el ambiente está demasiado caliente, este proceso se frena, dejando el cerebro en alerta e impidiendo el descanso. Para conseguirlo, hay un truco casero que resulta bastante efectivo y, aunque lógicamente no se acerca al efecto de un aire acondicionado, sí que ayuda a aliviar el agobio por las altas temperaturas.
Si eres de los que sí cuenta con un ventilador a mano, puedes poner en marcha este truco para conseguir refrescar mínimamente el aire que mueve este electrodoméstico y conseguir reducir algo el calor.
Noticia relacionada
Basta con poner un bol grande lleno de hielo, o botellas de agua congelada, justo delante del ventilador, inclinado para que el aire vaya hacia ti. De esta forma, cuando la corriente de aire pase sobre el hielo, se enfriará por la evaporación y formará una brisa bastante más fresca que caerá sobre ti.
Si con esto no consigues aliviar el calor, también es una buena opción meter unos calcetines o una funda de almohada en una bolsa y dejarlos en la nevera o congelador un rato antes de acostarte, para que estén listos para usarlos al meterte en la cama.
RSS de noticias de sociedad/salud

