Las inundaciones ocurridas este miércoles por la fuerte crecida del río Bhote Koshi en Rasuwa, un distrito montañoso del norte de Nepal, cerca de la frontera con Tíbet, en China, han dejado al menos 98 muertos y 700 desaparecidos. Entre los lugares que han sufrido graves daños se encuentran mercados, viviendas y puestos de seguridad de la zona.
Las imágenes compartidas por testigos en redes sociales muestran cómo la riada golpeó con especial fuerza las zonas por las que pasó. La masa de agua afectó sobre todo al distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal, donde alcanzó las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, junto a uno de los principales pasos terrestres hacia el Tíbet.
La riada entró en Nepal por el río Bhote Koshi y avanzó aguas abajo hacia el Trishuli, atravesando zonas de Nuwakot y Dhading. La crecida continuó hacia el río Narayani, en la región de Chitwan, donde fue perdiendo intensidad de forma progresiva. Desde allí, el agua sigue su curso hacia India, donde el Narayani pasa a llamarse Gandak, antes de desembocar finalmente en el río Ganges.
A lo largo del cauce del río, decenas de asentamientos e infraestructuras se han visto gravemente afectadas por el agua, que también ha provocado fuertes daños en China, al otro lado de la zona fronteriza, especialmente en el paso de Gyirong. El desastre dañó al menos 19 puentes transitables y unos 40 kilómetros de carreteras, además de proyectos hidroeléctricos y otras infraestructuras, lo que dificultó el acceso de los equipos de rescate a algunas de las zonas afectadas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, ha indicado que los primeros indicios apuntan a que un terremoto registrado por la mañana habría provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente el cauce del río en territorio tibetano, antes de que la acumulación de agua desencadenara la crecida.
Decenas de asentamientos e infraestructuras se han visto afectadas.
Las inundaciones ocurridas este miércoles por la fuerte crecida del río Bhote Koshi en Rasuwa, un distrito montañoso del norte de Nepal, cerca de la frontera con Tíbet, en China, han dejado al menos 98 muertos y casi un millar de desaparecidos. Entre los lugares que han sufrido graves daños se encuentran mercados, viviendas y puestos de seguridad de la zona.
Las imágenes compartidas por testigos en redes sociales muestran cómo la riada golpeó con especial fuerza las zonas por las que pasó. La masa de agua afectó sobre todo al distrito de Rasuwa, en el norte de Nepal, donde alcanzó las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, junto a uno de los principales pasos terrestres hacia el Tíbet.
La riada entró en Nepal por el río Bhote Koshi y avanzó aguas abajo hacia el Trishuli, atravesando zonas de Nuwakot y Dhading. La crecida continuó hacia el río Narayani, en la región de Chitwan, donde fue perdiendo intensidad de forma progresiva. Desde allí, el agua sigue su curso hacia India, donde el Narayani pasa a llamarse Gandak, antes de desembocar finalmente en el río Ganges.
A lo largo del cauce del río, decenas de asentamientos e infraestructuras se han visto gravemente afectadas por el agua, que también ha provocado fuertes daños en China, al otro lado de la zona fronteriza, especialmente en el paso de Gyirong. El desastre dañó al menos 19 puentes transitables y unos 40 kilómetros de carreteras, además de proyectos hidroeléctricos y otras infraestructuras, lo que dificultó el acceso de los equipos de rescate a algunas de las zonas afectadas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, ha indicado que los primeros indicios apuntan a que un terremoto registrado por la mañana habría provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente el cauce del río en territorio tibetano, antes de que la acumulación de agua desencadenara la crecida.
El Servicio Geológico de EEUU (USGS) registró a las 2:52 GMT un terremoto de magnitud 4,4 en la zona tibetana próxima a la frontera con Nepal, a una profundidad de 10 kilómetros y con epicentro a unos 77 kilómetros al nor-noroeste de la localidad nepalí de Kodari.
El Gobierno nepalí ha declarado durante tres meses zona de desastre las áreas afectadas y ha ordenado movilizar helicópteros militares y privados para las operaciones de búsqueda y rescate, además de proporcionar atención médica gratuita a los heridos y acelerar la restauración de carreteras, electricidad y telecomunicaciones.
20MINUTOS.ES – Internacional
