El Puerto de Granadilla es el emplazamiento escogido por el Gobierno para que este domingo fondee el crucero antártico MV Hondius y, desde ahí, desembarcar el pasaje para llevarlo al aeropuerto de Tenerife Sur. Su nombre lleva varios días sonando en toda España; en Canarias, sin embargo, estas infraestructuras llevan décadas en el centro de la polémica: sobre ellas pesan las acusaciones de despilfarro (costó más de 200 millones de euros), destrozos medioambientales —a principios de la década, su construcción suscitó una de las mayores protestas ciudadanas de la historia de Tenerife— y un grave problema de infrautilización, que sus responsables achacan a que es una obra inacabada. Su uso actual es exclusivamente industrial, y sus responsables fían su desarrollo a la ampliación de uno de sus muelles, que costará 39,7 millones de euros.
Granadilla se concluyó en 2017 pese a la fuerte oposición social y continúa infrautilizado ocho años después de su inauguración
El Puerto de Granadilla es el emplazamiento escogido por el Gobierno para que este domingo fondee el crucero antártico MV Hondius y, desde ahí, desembarcar el pasaje para llevarlo al aeropuerto de Tenerife Sur. Su nombre lleva varios días sonando en toda España; en Canarias, sin embargo, estas infraestructuras llevan décadas en el centro de la polémica: sobre ellas pesan las acusaciones de despilfarro (costó más de 200 millones de euros), destrozos medioambientales —a principios de la década, su construcción suscitó una de las mayores protestas ciudadanas de la historia de Tenerife— y un grave problema de infrautilización, que sus responsables achacan a que es una obra inacabada. Su uso actual es exclusivamente industrial, y sus responsables fían su desarrollo a la ampliación de uno de sus muelles, que costará 39,7 millones de euros.
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