Pocas profesiones requieren tanta paciencia como la paleontología. Es imaginable en consecuencia la emoción que debieron sentir los investigadores cuando las 14 vértebras en buen estado halladas en la yacimiento de La Tejería de El Castellar (Teruel) fueron configurando junto a otros huesos la estructura de un diplodocus.
Un herbívoro de 25 metros de largo cuyo hallazgo desafía las teorías hasta ahora vigentes sobre la distribución de estos grandes saurópodos en el planeta.
El descubrimiento prueba que hace 150 millones de años, los diplodocus pudieron migrar entre Norteamérica y Europa cruzando tramos terrestres, tal vez temporales.
Los Estados Unidos pierden la exclusiva sobre estos gigantes del pasado. Teruel ha revolucionado el Jurásico.
Teruel arrebata a Estados Unidos la exclusividad de los diplodocus: un hallazgo demuestra que pudieron migrar entre Norteamérica y Europa cruzando tramos terrestres.
Pocas profesiones requieren tanta paciencia como la paleontología. Es imaginable en consecuencia la emoción que debieron sentir los investigadores cuando las 14 vértebras en buen estado halladas en la yacimiento de La Tejería de El Castellar (Teruel) fueron configurando junto a otros huesos la estructura de un diplodocus.
Un herbívoro de 25 metros de largo cuyo hallazgo desafía las teorías hasta ahora vigentes sobre la distribución de estos grandes saurópodos en el planeta.
El descubrimiento prueba que hace 150 millones de años, los diplodocus pudieron migrar entre Norteamérica y Europa cruzando tramos terrestres, tal vez temporales.
Los Estados Unidos pierden la exclusiva sobre estos gigantes del pasado. Teruel ha revolucionado el Jurásico.
20MINUTOS.ES – Ciencia
