Skip to content
Trending
2 de julio de 2026Muere en La Habana la hija del poeta español Rafael Alberti 12 de julio de 2026El pasajero que casi sale despedido por la ventanilla de un avión de Ryanair sigue hospitalizado, pero fuera de peligro 29 de abril de 2025María Isabel Gadea Carmona presentó La ilusión de un niño andaluz en Sant Jordi 2025 21 de mayo de 2026José Manuel Chamorro Gallego regresa con “El Noveno Mandamiento”, una colección de relatos que explora las contradicciones humanas 7 de enero de 2026Diego Barbero Correa debuta en la poesía contemporánea con una voz directa y emocional 5 de mayo de 2026Sant Jordi abraza la poesía íntima y bilingüe: Manuel Castell presenta “Escletxa (Fisura)”, un viaje emocional hacia el interior 14 de julio de 2026El origen de 5 famosas expresiones que provienen del mundo de la navegación 24 de junio de 2026Ramiro Tomás Sueiro Beloso agita las conciencias del lector actual con su conmovedora novela ‘HABITACIONES SIN BARRER’ 22 de octubre de 2025M. Isabel Garzón Cruz transforma el dolor en magia en su impactante libro 11 de julio de 2026Inversión masiva, verborrea ‘trumpista’ y más ayuda a Ucrania: para qué sirvió y para qué no la cumbre de la OTAN en Ankara
  miércoles 15 julio 2026
  • VozNacional
  • VozTecnologico
  • VozCientifica
  • VozEconomica
  • VozDeportiva
  • VozInternacional
  • VozCultural
  • VozSocial
  • VozSanitaria
vozde | Voces de la actualidad
vozde | Voces de la actualidad
vozde | Voces de la actualidad
  • VozNacional
  • VozTecnologico
  • VozCientifica
  • VozEconomica
  • VozDeportiva
  • VozInternacional
  • VozCultural
  • VozSocial
  • VozSanitaria
vozde | Voces de la actualidad
  VozInternacional  Katiuska y Josu, la pareja que lleva el circo a los niños tras los terremotos en Venezuela: «Queremos reconectarlos con su inocencia»
VozInternacional

Katiuska y Josu, la pareja que lleva el circo a los niños tras los terremotos en Venezuela: «Queremos reconectarlos con su inocencia»

13 de julio de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Sacarle una sonrisa a los niños que lo han perdido todo. Esa es la misión de Katiuska Badillo y Josu Trincado, un matrimonio de cirqueros que se propuso llevar su show a las víctimas más jóvenes de los devastadores terremotos que ya se han cobrado la vida de 4.333 personas y han dejado 16.740 heridos en Venezuela. «Queremos que reconecten con su inocencia, que vuelvan a ser niños, que se rían, se relajen y que desconecten por un momento de su realidad», afirma desde Caracas y en conversación telefónica con 20minutos Katiuska, cuya familia no se vio afectada por los seísmos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país caribeño.

Al igual que lo han hecho miles de personas desde el pasado 24 de junio, Katiuska y su marido no dudaron en ayudar a las víctimas. Ella hace acrobacias aéreas, Josu es malabarista y ambos forman parte de un proyecto que se llama El Panal Circus. Por eso, tras los terremotos decidieron unir fuerzas junto a tres compañeros de profesión para llevar la magia del circo hasta los refugios donde están trasladando a los damnificados. Hasta ahora, 18.437 personas permanecen alojadas en 94 campamentos transitorios que fueron habilitados por el Gobierno. «Como padres entendemos que el bienestar emocional de los niños es lo más importante», sostiene Katiuska, quien es madre de dos bebés.

Esta venezolana cuenta que comenzó a llevar el circo a los refugios el sábado 27 de junio ya que el miedo a las réplicas y la propia situación del país impidió que lo hicieran antes. Hasta ahora han llevado la alegría a siete refugios de Caracas, entre los que se encuentran parques, plazas, colegios e incluso campamentos improvisados que hay por las calles de la capital. «Nosotros no lo hemos buscado. Los encargados de los refugios se han dado cuenta de que no solo necesitan manejar y cuidar a los niños sino también entretenerlos y se han puesto en contacto con nosotros», relata Katiuska, quien destaca que por el momento ella y su marido se están enfocando en atender las necesidades de los niños en Caracas.

«Algunos de nuestros compañeros desean ir a La Guaira. Pero mi esposo y yo nos vamos a quedar atendiendo Caracas porque tenemos dos bebés y no podemos ausentarnos tanto tiempo«, continúa la venezolana y añade que trasladarse hasta el estado costero también implica una logística diferente. Además, sigue siendo necesario que los voluntarios se registren primero en el Poliedro de Caracas [uno de los recintos deportivos y recreativos más emblemáticos del país] para poder acceder a La Guaira. «Se hacen colas largas, por lo que hay que invertir bastante tiempo y no podemos alejarnos tanto», agrega antes de afirmar que, a día de hoy, están recibiendo muchas solicitudes por parte de los refugios de La Guaira.

Hasta ahora Katiuska y su marido solo han presentado su rutina de piso — que consiste en malabares, clavas, diábolo, monociclo y jirafa— en sitios donde no hay niños totalmente solos. «La logística de los refugios es que no puede haber niños sin sus padres por cualquier eventualidad. Es decir, que los padres también están presentes durante los shows«, explica la venezolana, que añade que ya los han empezado a contactar de refugios con niños huérfanos. Además, indica que aunque su propuesta principal es el circo y las acrobacias de suelo que realizan ella, su marido y sus compañeros, en ocasiones cuentan con el apoyo de magos y pintacaras que se ofrecen como voluntarios.

La respuesta de los niños e incluso de los padres ha sido muy positiva, ya que Katiuska y su marido también interactúan con estos últimos con el fin de hacerles desconectar de la tragedia. «Los papás se relajan y los niños vuelven a ser niños. Les gusta bastante», manifiesta la venezolana, quien aprovecha el final de sus rutinas para entregar kits didácticos con libros para colorear y lápices a los niños desplazados. Esto es posible gracias a las donaciones que reciben, la mayoría provenientes de Caracas, pero también de otros estados de Venezuela. También obtienen donaciones monetarias de personas que están en el extranjero.

Katiuska destaca que uno de los momentos que más le ha marcado lo vivió hace unos días precisamente en uno de los refugios. «Se nos acercó un niño que se interesó por los objetos del circo y agarró los que se usan para hacer malabares. Tenía talento. Él estaba muy contento y en un momento dado nos dijo: ‘ojalá mi mamá me estuviera viendo’. Y su mamá no estaba. Estaba en el refugio con su abuela, por lo que entendimos que su abuelita fue la que sobrevivió», recuerda esta madre venezolana. «Eso nos generó tristeza porque está atravesando una situación compleja, pero al mismo tiempo nos alegró verlo porque quizás ese gusto por el malabar o por el circo lo pueda ayudar a salir adelante emocionalmente«, continúa Katiuska, quien al enterarse de la historia del niño decidió regalarle el objeto de malabar para que pueda seguir practicando.

Sin embargo, llevar a cabo esta iniciativa no ha sido fácil, ya que se han presentado varios problemas de distinta índole. El segundo refugio donde acudieron estaba instalado en el Parque del Oeste, donde había demasiada desorganización. «No pudimos atender a todos los niños porque había demasiado desorden. Había niños solos sin padres y el ambiente era tenso«, indica la venezolana y añade que en plazas como las de la Avenida Panteón o la de la Concordia algunas personas incluso han intentado sabotear su rutina.

Mas noticias

Entre excrementos y confinados en una sola habitación: rescatan a 16 niños que vivían en peores condiciones que «el ganado»

2 de julio de 2026

La unidad antiterrorista de la Policía británica asume la investigación sobre el asesinato de la exdiputada Ann Widdecombe

13 de julio de 2026

Venezuela eleva a 3.685 los muertos por los dos terremotos

8 de julio de 2026

EEUU supera las 10.000 detenciones de indocumentados en cinco días tras reforzar operativos, según el periodico ‘The New York Times’

2 de julio de 2026

Al ser preguntada por cómo se siente al poder poner el arte al servicio de las personas que están sufriendo, Katiuska asegura que está siendo una experiencia reconfortante. «La sociedad se enfoca en otras profesiones o vacaciones, mientras que el arte se ve como algo extra. Y a veces uno como artista piensa que el arte no es capaz de hacer tanto. Entonces sentir que así puedes ayudar a sanar es algo muy bonito y gratificante», declara la también alquimista. «Para nosotros sacar una sonrisa es una ganancia. Creo que estamos ratificando que vamos por buen camino al haber escogido esta disciplina», sentencia antes de indicar que seguirá llevando el circo a los niños afectados mientras continúe recibiendo donaciones.

 Hasta ahora, 18.437 personas permanecen alojadas en 94 campamentos transitorios que fueron habilitados por el Gobierno venezolano.  

Sacarle una sonrisa a los niños que lo han perdido todo. Esa es la misión de Katiuska Badillo y Josu Trincado, un matrimonio de cirqueros que se propuso llevar su show a las víctimas más jóvenes de los devastadores terremotos que ya se han cobrado la vida de 4.333 personas y han dejado 16.740 heridos en Venezuela. «Queremos que reconecten con su inocencia, que vuelvan a ser niños, que se rían, se relajen y que desconecten por un momento de su realidad», afirma desde Caracas y en conversación telefónica con 20minutos Katiuska, cuya familia no se vio afectada por los seísmos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país caribeño.

Al igual que lo han hecho miles de personas desde el pasado 24 de junio, Katiuska y su marido no dudaron en ayudar a las víctimas. Ella hace acrobacias aéreas, Josu es malabarista y ambos forman parte de un proyecto que se llama El Panal Circus. Por eso, tras los terremotos decidieron unir fuerzas junto a tres compañeros de profesión para llevar la magia del circo hasta los refugios donde están trasladando a los damnificados. Hasta ahora, 18.437 personas permanecen alojadas en 94 campamentos transitorios que fueron habilitados por el Gobierno. «Como padres entendemos que el bienestar emocional de los niños es lo más importante», sostiene Katiuska, quien es madre de dos bebés.

Esta venezolana cuenta que comenzó a llevar el circo a los refugios el sábado 27 de junio ya que el miedo a las réplicas y la propia situación del país impidió que lo hicieran antes. Hasta ahora han llevado la alegría a siete refugios de Caracas, entre los que se encuentran parques, plazas, colegios e incluso campamentos improvisados que hay por las calles de la capital. «Nosotros no lo hemos buscado. Los encargados de los refugios se han dado cuenta de que no solo necesitan manejar y cuidar a los niños sino también entretenerlos y se han puesto en contacto con nosotros», relata Katiuska, quien destaca que por el momento ella y su marido se están enfocando en atender las necesidades de los niños en Caracas.

«Algunos de nuestros compañeros desean ir a La Guaira. Pero mi esposo y yo nos vamos a quedar atendiendo Caracas porque tenemos dos bebés y no podemos ausentarnos tanto tiempo«, continúa la venezolana y añade que trasladarse hasta el estado costero también implica una logística diferente. Además, sigue siendo necesario que los voluntarios se registren primero en el Poliedro de Caracas [uno de los recintos deportivos y recreativos más emblemáticos del país] para poder acceder a La Guaira. «Se hacen colas largas, por lo que hay que invertir bastante tiempo y no podemos alejarnos tanto», agrega antes de afirmar que, a día de hoy, están recibiendo muchas solicitudes por parte de los refugios de La Guaira.

Hasta ahora Katiuska y su marido solo han presentado su rutina de piso — que consiste en malabares, clavas, diábolo, monociclo y jirafa— en sitios donde no hay niños totalmente solos. «La logística de los refugios es que no puede haber niños sin sus padres por cualquier eventualidad. Es decir, que los padres también están presentes durante los shows«, explica la venezolana, que añade que ya los han empezado a contactar de refugios con niños huérfanos. Además, indica que aunque su propuesta principal es el circo y las acrobacias de suelo que realizan ella, su marido y sus compañeros, en ocasiones cuentan con el apoyo de magos y pintacaras que se ofrecen como voluntarios.

La respuesta de los niños e incluso de los padres ha sido muy positiva, ya que Katiuska y su marido también interactúan con estos últimos con el fin de hacerles desconectar de la tragedia. «Los papás se relajan y los niños vuelven a ser niños. Les gusta bastante», manifiesta la venezolana, quien aprovecha el final de sus rutinas para entregar kits didácticos con libros para colorear y lápices a los niños desplazados. Esto es posible gracias a las donaciones que reciben, la mayoría provenientes de Caracas, pero también de otros estados de Venezuela. También obtienen donaciones monetarias de personas que están en el extranjero.

Katiuska destaca que uno de los momentos que más le ha marcado lo vivió hace unos días precisamente en uno de los refugios. «Se nos acercó un niño que se interesó por los objetos del circo y agarró los que se usan para hacer malabares. Tenía talento. Él estaba muy contento y en un momento dado nos dijo: ‘ojalá mi mamá me estuviera viendo’. Y su mamá no estaba. Estaba en el refugio con su abuela, por lo que entendimos que su abuelita fue la que sobrevivió», recuerda esta madre venezolana. «Eso nos generó tristeza porque está atravesando una situación compleja, pero al mismo tiempo nos alegró verlo porque quizás ese gusto por el malabar o por el circo lo pueda ayudar a salir adelante emocionalmente«, continúa Katiuska, quien al enterarse de la historia del niño decidió regalarle el objeto de malabar para que pueda seguir practicando.

Sin embargo, llevar a cabo esta iniciativa no ha sido fácil, ya que se han presentado varios problemas de distinta índole. El segundo refugio donde acudieron estaba instalado en el Parque del Oeste, donde había demasiada desorganización. «No pudimos atender a todos los niños porque había demasiado desorden. Había niños solos sin padres y el ambiente era tenso«, indica la venezolana y añade que en plazas como las de la Avenida Panteón o la de la Concordia algunas personas incluso han intentado sabotear su rutina.

Al ser preguntada por cómo se siente al poder poner el arte al servicio de las personas que están sufriendo, Katiuska asegura que está siendo una experiencia reconfortante. «La sociedad se enfoca en otras profesiones o vacaciones, mientras que el arte se ve como algo extra. Y a veces uno como artista piensa que el arte no es capaz de hacer tanto. Entonces sentir que así puedes ayudar a sanar es algo muy bonito y gratificante», declara la también alquimista. «Para nosotros sacar una sonrisa es una ganancia. Creo que estamos ratificando que vamos por buen camino al haber escogido esta disciplina», sentencia antes de indicar que seguirá llevando el circo a los niños afectados mientras continúe recibiendo donaciones.

 20MINUTOS.ES – Internacional

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Mr Brexit contra un cubo de basura
Eclipse solar en España | A la sombra del sol
Leer también
VozSanitaria

La mejor dieta para comer en verano y combatir el calor

15 de julio de 2026 12916
VozSanitaria

La mejor dieta para comer en verano y combatir el calor

15 de julio de 2026 711
VozSanitaria

Miguel Assal, experto en primeros auxilios: «La gente ve el mar tranquilo y piensa que se puede meter; ahí vienen las muertes»

15 de julio de 2026 7585
VozSanitaria

Miguel Assal, experto en primeros auxilios: «La gente ve el mar tranquilo y piensa que se puede meter; ahí vienen las muertes»

15 de julio de 2026 8967
VozSanitaria

Tres ‘snacks’ cargados de proteína y fibra para ayudar a acelerar el metabolismo

15 de julio de 2026 4708
VozSanitaria

Tres ‘snacks’ cargados de proteína y fibra para ayudar a acelerar el metabolismo

15 de julio de 2026 3492
Cargar más

Yamila Gonzalo Paviotti presenta “Biodescodificación ancestral”, una obra para comprender las emociones heredadas y transformar la propia vida

27 de mayo de 2026
Jesús Arturo Ruiz debuta en la literatura con una poderosa novela social

Jesús Arturo Ruiz debuta en la literatura con una poderosa novela social

29 de julio de 2025
Pamela E. Reyes Medina continúa conquistando a familias con su libro infantil sobre autenticidad y conexión emocional

Pamela E. Reyes Medina continúa conquistando a familias con su libro infantil sobre autenticidad y conexión emocional

25 de marzo de 2025

Todo lo que funcionó (bien) tras la agresión de La Manada

7 de julio de 2026

Más allá del Ozempic: guía completa sobre los análogos del GLP-1

8 de julio de 2026

Dr. Mario García Varela presenta una obra necesaria para comprender y sanar desde la ciencia

31 de diciembre de 2025
Alberto Icarce presenta una obra íntima y luminosa que conmueve y perdura

Alberto Icarce presenta una obra íntima y luminosa que conmueve y perdura

25 de agosto de 2025

Trump reduce la protección para los hábitats de especies en peligro de extinción

11 de julio de 2026

Las olas de calor de mayo y junio causaron más de 2.700 muertes en el Reino Unido

13 de julio de 2026

La UME, referencia mundial en rescates: «Cada vez hay más esperanza de encontrar supervivientes en un terremoto»

5 de julio de 2026

    VozDe.es

    © 2025, VozDe, Todos los derechos reservados.
    • Quiénes somos
    • Política de privacidad
    • Contacto