La fibra dietética y una buena hidratación son las claves para aliviar los síntomas y evitar que reaparezcan La fibra dietética y una buena hidratación son las claves para aliviar los síntomas y evitar que reaparezcan
Las hemorroides, también llamadas almorranas, son una de las afecciones médicas más comunes entre la población adulta, ya que se calcula que la mitad de … las personas las padecerá antes de los 50 años… y muchos otros después. Y cuando se padecen se convierte en un doloroso infierno.
Se forman cuando las venas de la zona anal se inflaman por el exceso de presión, casi siempre asociado al estreñimiento crónico, al esfuerzo al defecar o a permanecer sentado demasiado tiempo en el inodoro. Los especialistas coinciden en que la alimentación es la primera línea de actuación para controlar los síntomas y evitar que la dolencia empeore. Paralelamente, los médicos pueden recomendar recurrir a cremas o medicamentos, así como a otros remedios como baños de asiento en agua (en un bidet, generalmente) o el uso de compresas frías.
La fibra es protagonista
Una dieta pobre en fibra endurece las heces y obliga a hacer más fuerza al evacuar, lo que aumenta la presión sobre las venas rectales. Incorporar suficiente fibra, en cambio, ablanda las heces, aumenta su volumen y facilita su tránsito por el colon, reduciendo el esfuerzo y, con él, el riesgo de que las hemorroides aparezcan o se agraven. Eso sí, la ingesta de fibra debe ir acompañada de una hidratación abundante.
Existen dos tipos de fibra y conviene combinarlas. Por un lado está la soluble, que forma un gel al contacto con el agua y ablanda las heces; por otro, la insoluble, que no se disuelve pero aporta volumen. Los expertos recomiendan entre 25 y 38 gramos de fibra al día según la edad y el sexo, procurando que al menos un tercio proceda de fuentes solubles, y advierten de que un aumento demasiado brusco puede provocar gases e hinchazón, por lo que conviene incorporarla de forma gradual y acompañada de abundante agua, hasta 2-3 litros diarios.
Los alimentos recomendables
Frutas con piel: manzanas y peras
Manzanas, peras e incluso el melocotón encabezan casi todas las listas de instituciones y especialistas por su contenido en pectina, un tipo de fibra soluble que ablanda las heces. El truco está en comerlas con piel, ya que ahí se concentra buena parte de la fibra insoluble que da volumen a las deposiciones.
Frutos secos y semillas de chía
Nueces y semillas de chía aportan fibra y grasas saludables que lubrican el intestino; las semillas de chía, además, absorben agua y forman una textura gelatinosa que ayuda a hidratar las heces.
Ciruelas pasas e higos
Las ciruelas pasas contienen sorbitol, un laxante natural que atrae agua al intestino, mientras que los higos son ricos en fibra y ayudan a aumentar el volumen de las heces. Ambos son remedios tradicionales frente al estreñimiento.
Avena, cebada y quinoa
La avena y la cebada aportan fibra soluble que forma un gel en el estómago y facilita la evacuación, mientras que la quinoa suma un buen perfil nutricional con bajo impacto en el azúcar en sangre.
Bayas
Frambuesas, fresas, moras y arándanos combinan una alta proporción de piel y pulpa con un elevado contenido en agua, lo que ablanda las heces y aporta un efecto laxante natural gracias a su fructosa.
Kiwis
Aportan fibra y agua en cantidad suficiente para aumentar el volumen de las heces y reducir el tiempo de tránsito intestinal, en parte gracias a una enzima que facilita la digestión.
Arroz integral y pan integral
Frente a sus versiones refinadas, conservan la capa exterior rica en fibra, lo que aumenta el volumen de las heces y mejora el tránsito intestinal. Por supuesto es muy recomendable, aunque más difícil de encontrar, el pan de fibra.
Legumbres
Lentejas, garbanzos y frijoles destacan por su alto contenido en fibra y proteína vegetal. Una taza de lentejas cocidas, por ejemplo, aporta más de 15 gramos de fibra.
Brócoli
Su aporte de fibra y antioxidantes lo convierte en un aliado frente al estreñimiento. Cocerlo ligeramente al vapor ayuda a evitar los gases que a veces provoca en crudo.
Verduras de hoja verde
Espinacas y col rizada son ricas en fibra y agua, contribuyen a reducir la inflamación y favorecen la salud intestinal en general. También se aconseja lechuga, acelgas o alcachofas.
Zanahorias y calabaza
Combinan fibra soluble e insoluble y son fáciles de digerir, por lo que resultan especialmente adecuadas durante un brote de hemorroides, ya que no irritan el intestino.
Pepinos
Su elevado contenido en agua ayuda a hidratar las heces, algo especialmente útil cuando el estreñimiento está asociado a la deshidratación.
Plátanos
Se recomiendan especialmente cuando están ligeramente maduros por su efecto laxante suave y su aporte de fibra soluble, que ayuda a mejorar la consistencia de las heces sin irritar el intestino.
Yogur
Aunque no aporta fibra, sus probióticos favorecen una microbiota intestinal saludable, lo que ayuda a mejorar la regularidad y a aliviar el estreñimiento desde su origen.
Nota: esta información tiene carácter divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario, especialmente en personas con enfermedades crónicas. Esta recopilación ha sido facilitada por servicios de información de hospitales (QuirónSalud, Fundación Jiménez Díaz, Apollo o Mayo Clinic) y empresas farmacéuticas como Laboratorios Servier, productor del Daflon.
Lo que se debe evitar
Junto a la incorporación de fibra, los especialistas recomiendan reducir el consumo de alimentos procesados, fritos y ricos en grasas, así como la comida picante, que puede irritar el intestino y provocar deposiciones dolorosas.
También aconsejan moderar el alcohol y la cafeína, por su efecto deshidratante, limitar la sal y los embutidos, que afectan a los vasos sanguíneos, y vigilar el consumo de lácteos y de suplementos de hierro, que en algunas personas favorecen el estreñimiento.
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