«Si quieres ser mi amante, te tienes que llevar bien con mis amigas». Pocas letras de canciones envejecen tan bien. El 8 de julio de 1996 cinco desconocidas irrumpieron en la industria musical con una canción de apenas tres minutos que, tres décadas después, sigue siendo una de las más reconocibles del planeta.
A simple vista, Wannabe parecía otro himno pop destinado a ser un éxito veraniego. En realidad, escondía algo mucho más revolucionario: un manifiesto sobre la amistad entre mujeres, la independencia y la libertad para decidir.
Sin imaginar hasta dónde llegaría su mensaje, Melanie C, Geri, Emma, Mel B y Victoria, las Spice Girls, convirtieron el feminismo en algo accesible para millones de personas utilizando el lenguaje más universal posible: el pop. Y eso, en 1996, era una revolución.
A mediados de los noventa, la industria musical era estructuralmente masculina. Los grandes productores, compositores y ejecutivos eran hombres. La mayoría de bandas que copaban las listas de ventas, también: Oasis, Blur, Take That, Boyzone, Bon Jovi, Metallica…
Existían mujeres extraordinarias como Whitney Houston o Mariah Carey y artistas revolucionarias e incontrolables como Madonna. Pero a la industria no le interesaba que hubiese cinco Madonnas por ahí… Demasiado arriesgado. Pero las Spice llegaron para romper esa dinámica.
¿Producto prefabricado?
Durante años, se ha repetido que las Spice Girls fueron un grupo «fabricado». Pero es una simplificación injusta. Sí, es cierto que nacieron tras un casting orquestado por una empresa de representación, pero a diferencia de grupos como One Direction, Girls Aloud o Little Mix, ellas decidieron tomar el control.
Cuando los representantes las obligaron a cantar canciones con las que no se sentían identificadas y a vestir de un modo que ocultase sus propios gustos, las Spice Girls se fugaron y los abandonaron. No estaban dispuestas a convertirse en un producto sin voz propia. No aceptaron que otros hablaran por ellas.
Se encerraron a escribir sus propias canciones, explotaron sus personalidades para construir su imagen y convirtieron el concepto de girl power en el eje de todo su proyecto.
El significado de ‘Wannabe’
A diferencia del resto de canciones de los años noventa, Wannabe no hablaba de encontrar un novio. Habla de sororidad entre mujeres, de amistad femenina y de que la independencia debe pesar más que la pareja. De que antes de aceptar una relación sentimental, tu pareja debe respetar a tus amigas y tu forma de vivir.
Sin usar un lenguaje académico ni citar a autoras de teorías feministas, las Spice hablaban de autoestima y respeto. En cada una de sus entrevistas, independientemente del país en el que estuvieran, su mensaje estaba claro. Y mientras muchos veían a cinco jovencitas con plataformas imposibles y vestidos llamativos, millones de niños y niñas escuchaban, por primera vez, conceptos como igualdad, diversidad o sexualidad.
Su éxito y repercusión en la sociedad fueron tan descomunales que es difícil encontrar un fenómeno comparable. En apenas dos años de actividad vendieron más de 60 millones de discos. Conquistaron cada rincón del planeta. Arrasaron en taquilla con su película SpiceWorld. Inspiraron videojuegos, muñecas, libros, chucherías…
Pero su verdadero legado, no puede medirse en cifras. Está en todas esas personas que crecieron sintiendo que podían ser diferentes, que podían vestir como quisieran, que podían tener personalidad propia, que podían defender a sus amigos, que podían decir que no, que todos los modelos de mujer eran válidos…
Treinta años después, su feminismo sigue siendo parte de la conversación cultural. Porque su girl power no consistía en afirmar que las mujeres eran mejores. Consistía en recordar que tenían derecho a ocupar el mismo espacio, a levantar la voz, a tomar decisiones e, incluso, a hacerlo sin pedir permiso. Por eso, Wannabe, continúa sonando generación tras generación. Porque su idea y su concepto son aún más potentes que su estribillo.
¿Qué fue de las Spice Girls?
Lejos de desaparecer del mapa tras el fenómeno mundial, las cinco integrantes del grupo han sabido construir carreras muy sólidas y diferentes entre sí.
Emma Bunton: Se ha consolidado como una estrella de la radio en el Reino Unido y, de vez en cuando, participa en programas de televisión como presentadora y actúa en conciertos.
Mel B: Vive uno de los momentos más exitosos de su carrera televisiva gracias a su papel como jueza en la versión americana de Got Talent. Además, ha conseguido el reconocimiento internacional como firme defensora de los derechos de las mujeres y de las víctimas de violencia de género.
Geri Halliwell: Convertida en una exitosa escritora de literatura infantil, será una de las actrices de la nueva temporada de la exitosa serie Solo asesinatos en el edificio de Disney+. Además, es una figura habitual en actos institucionales británicos. Su creciente cercanía a la reina Camila ha alimentado las especulaciones sobre un posible reconocimiento institucional e, incluso, sobre la posibilidad de que llegue a convertirse en dama de compañía de la reina.
Victoria Beckham: Ha construido uno de los imperios empresariales más sólidos nacidos del pop. Su firma de moda y su línea de belleza la han convertido en una reputada diseñadora a nivel internacional.
Melanie C: Es la más respetada musicalmente del grupo. Sigue publicando discos en solitario y con Sweat, su noveno disco en solitario publicado hace un par de meses, ha conseguido estar en los puestos más altos de las listas de éxitos. Trabaja también como DJ y está de gira por todo el mundo conservando intacta la potencia vocal que la convirtió en la ‘spice deportista’.
Aunque las Spice Girls siguen siendo la banda femenina más exitosa de todos los tiempos, su mayor triunfo nunca estuvo en los discos vendidos. Fue demostrar que cinco mujeres podían conquistar el mundo sin renunciar a sus principios ni dejar de ser ellas mismas, que la amistad y los valores también son un éxito de masas y que, treinta años después, Wannabe sigue sonando porque nunca fue solo una canción: junto con sus otros éxitos, fue la banda sonora de una gran revolución.
El 8 de julio de 1996 cinco desconocidas irrumpieron en la industria musical con una canción de apenas tres minutos que hoy es un himno.
«Si quieres ser mi amante, te tienes que llevar bien con mis amigas». Pocas letras de canciones envejecen tan bien. El 8 de julio de 1996 cinco desconocidas irrumpieron en la industria musical con una canción de apenas tres minutos que, tres décadas después, sigue siendo una de las más reconocibles del planeta.
A simple vista, Wannabe parecía otro himno pop destinado a ser un éxito veraniego. En realidad, escondía algo mucho más revolucionario: un manifiesto sobre la amistad entre mujeres, la independencia y la libertad para decidir.
Sin imaginar hasta dónde llegaría su mensaje, Melanie C, Geri, Emma, Mel B y Victoria, las Spice Girls, convirtieron el feminismo en algo accesible para millones de personas utilizando el lenguaje más universal posible: el pop. Y eso, en 1996, era una revolución.
A mediados de los noventa, la industria musical era estructuralmente masculina. Los grandes productores, compositores y ejecutivos eran hombres. La mayoría de bandas que copaban las listas de ventas, también: Oasis, Blur, Take That, Boyzone, Bon Jovi, Metallica…
Existían mujeres extraordinarias como Whitney Houston o Mariah Carey y artistas revolucionarias e incontrolables como Madonna. Pero a la industria no le interesaba que hubiese cinco Madonnas por ahí… Demasiado arriesgado. Pero las Spice llegaron para romper esa dinámica.
¿Producto prefabricado?
Durante años, se ha repetido que las Spice Girls fueron un grupo «fabricado». Pero es una simplificación injusta. Sí, es cierto que nacieron tras un casting orquestado por una empresa de representación, pero a diferencia de grupos como One Direction, Girls Aloud o Little Mix, ellas decidieron tomar el control.
Cuando los representantes las obligaron a cantar canciones con las que no se sentían identificadas y a vestir de un modo que ocultase sus propios gustos, las Spice Girls se fugaron y los abandonaron. No estaban dispuestas a convertirse en un producto sin voz propia. No aceptaron que otros hablaran por ellas.
Se encerraron a escribir sus propias canciones, explotaron sus personalidades para construir su imagen y convirtieron el concepto de girl power en el eje de todo su proyecto.
El significado de ‘Wannabe’
A diferencia del resto de canciones de los años noventa, Wannabe no hablaba de encontrar un novio. Habla de sororidad entre mujeres, de amistad femenina y de que la independencia debe pesar más que la pareja. De que antes de aceptar una relación sentimental, tu pareja debe respetar a tus amigas y tu forma de vivir.
Sin usar un lenguaje académico ni citar a autoras de teorías feministas, las Spice hablaban de autoestima y respeto. En cada una de sus entrevistas, independientemente del país en el que estuvieran, su mensaje estaba claro. Y mientras muchos veían a cinco jovencitas con plataformas imposibles y vestidos llamativos, millones de niños y niñas escuchaban, por primera vez, conceptos como igualdad, diversidad o sexualidad.
Su éxito y repercusión en la sociedad fueron tan descomunales que es difícil encontrar un fenómeno comparable. En apenas dos años de actividad vendieron más de 60 millones de discos. Conquistaron cada rincón del planeta. Arrasaron en taquilla con su película SpiceWorld. Inspiraron videojuegos, muñecas, libros, chucherías…
Pero su verdadero legado, no puede medirse en cifras. Está en todas esas personas que crecieron sintiendo que podían ser diferentes, que podían vestir como quisieran, que podían tener personalidad propia, que podían defender a sus amigos, que podían decir que no, que todos los modelos de mujer eran válidos…
Treinta años después, su feminismo sigue siendo parte de la conversación cultural. Porque su girl power no consistía en afirmar que las mujeres eran mejores. Consistía en recordar que tenían derecho a ocupar el mismo espacio, a levantar la voz, a tomar decisiones e, incluso, a hacerlo sin pedir permiso. Por eso, Wannabe, continúa sonando generación tras generación. Porque su idea y su concepto son aún más potentes que su estribillo.
¿Qué fue de las Spice Girls?
Lejos de desaparecer del mapa tras el fenómeno mundial, las cinco integrantes del grupo han sabido construir carreras muy sólidas y diferentes entre sí.
Emma Bunton: Se ha consolidado como una estrella de la radio en el Reino Unido y, de vez en cuando, participa en programas de televisión como presentadora y actúa en conciertos.
Mel B: Vive uno de los momentos más exitosos de su carrera televisiva gracias a su papel como jueza en la versión americana de Got Talent. Además, ha conseguido el reconocimiento internacional como firme defensora de los derechos de las mujeres y de las víctimas de violencia de género.
Geri Halliwell: Convertida en una exitosa escritora de literatura infantil, será una de las actrices de la nueva temporada de la exitosa serie Solo asesinatos en el edificio de Disney+. Además, es una figura habitual en actos institucionales británicos. Su creciente cercanía a la reina Camila ha alimentado las especulaciones sobre un posible reconocimiento institucional e, incluso, sobre la posibilidad de que llegue a convertirse en dama de compañía de la reina.
Victoria Beckham: Ha construido uno de los imperios empresariales más sólidos nacidos del pop. Su firma de moda y su línea de belleza la han convertido en una reputada diseñadora a nivel internacional.
Melanie C: Es la más respetada musicalmente del grupo. Sigue publicando discos en solitario y con Sweat, su noveno disco en solitario publicado hace un par de meses, ha conseguido estar en los puestos más altos de las listas de éxitos. Trabaja también como DJ y está de gira por todo el mundo conservando intacta la potencia vocal que la convirtió en la ‘spice deportista’.
Aunque las Spice Girls siguen siendo la banda femenina más exitosa de todos los tiempos, su mayor triunfo nunca estuvo en los discos vendidos. Fue demostrar que cinco mujeres podían conquistar el mundo sin renunciar a sus principios ni dejar de ser ellas mismas, que la amistad y los valores también son un éxito de masas y que, treinta años después, Wannabe sigue sonando porque nunca fue solo una canción: junto con sus otros éxitos, fue la banda sonora de una gran revolución.
20MINUTOS.ES – Cultura
