Skip to content
Trending
18 de julio de 2026El maestro reta al alumno campeón: regreso a los días en los que De la Fuente dio clase en el curso de entrenadores a Scaloni 15 de julio de 2026Tristán, vecino de Bédar, siguió la evolución de las llamas desde su casa porque nadie le avisó del incendio: «Ya no me siento seguro aquí» 24 de julio de 2026Planes para el fin de semana: London City Ballet, costumbrismo en el Prado y magia en un castillo 31 de octubre de 2024José Antonio Salas Alcázar presenta ‘Archivos Secretos del Vaticano’, una reveladora investigación sobre los Evangelios de la Infancia 20 de agosto de 2025Maria del Carmen Valdivia Sánchez presenta una obra imprescindible sobre memoria, dignidad y cuidado 11 de diciembre de 2025Carmen Gema Gil Sánchez conmueve al público con Metamorfosis, una historia real de resistencia y esperanza 17 de julio de 2026Del 2% en Ciudad Real al 30% en Ourense: el reparto del voto CERA por provincias que la Junta Electoral pide «motivar» 16 de julio de 2026Irán bombardea bases de EEUU después del ataque de Washington cerca de un hospital oncológico infantil: «Es un crimen de guerra» 19 de agosto de 2025Edgar Herreño y Ángela Herreño lanzan una guía para emprender desde la esencia 14 de julio de 2026Hallan los restos de lo que podría ser el Tabernáculo, el lugar en el que se habría custodiado la legendaria Arca de la Alianza
  lunes 27 julio 2026
  • VozNacional
  • VozTecnologico
  • VozCientifica
  • VozEconomica
  • VozDeportiva
  • VozInternacional
  • VozCultural
  • VozSocial
  • VozSanitaria
vozde | Voces de la actualidad
vozde | Voces de la actualidad
vozde | Voces de la actualidad
  • VozNacional
  • VozTecnologico
  • VozCientifica
  • VozEconomica
  • VozDeportiva
  • VozInternacional
  • VozCultural
  • VozSocial
  • VozSanitaria
vozde | Voces de la actualidad
  VozInternacional  Gaza: esto no es un alto el fuego, es violencia estructural
VozInternacional

Gaza: esto no es un alto el fuego, es violencia estructural

26 de julio de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Nueve meses después, los palestinos siguen sacando a niños de entre los escombros en Gaza. Las familias siguen enterrando a sus muertos. Y el espacio en el que se espera que sobrevivan dos millones de personas se ha reducido a menos de un tercio en solo tres años. Esto no es un alto el fuego: es la misma violencia estructural, pero con otro nombre.

Se trata de una continuación del genocidio, calculado para ser lo suficientemente violento como para prolongar el sufrimiento diario de los palestinos, pero lo suficientemente silencioso como para no provocar la indignación internacional. Es un alto el fuego que sigue matando, confinando y negando la ayuda. Que no desmantela los mecanismos de violencia, sino que normaliza el continuo desprecio por las vidas palestinas.

En medio de esta incertidumbre y de la violencia constante, nuestros compañeros palestinos han seguido gestionando hospitales de campaña, atendiendo a pacientes heridos, prestando apoyo en salud mental, distribuyendo agua y proporcionando asistencia sanitaria general a la población de Gaza.

La violencia no ha cesado

Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, 1.185 palestinos han perdido la vida y 3.816 han resultado heridos desde que se anunciara el llamado alto el fuego el 10 de octubre de 2025. Esto supone aproximadamente un palestino muerto o herido cada hora y 20 minutos durante nueve meses seguidos. Eso no es todo. A fecha de 19 de junio, más de 265 niños han perdido la vida según Unicef. Las fuerzas israelíes siguen llevando a cabo ataques diarios en toda Gaza, al tiempo que amplían cada día su zona de control.

Para el personal de MSF en Gaza, la línea que separa el tratar a los pacientes de convertirse en uno de ellos es aterradoramente delgada. De hecho, el 16 de julio, un ataque israelí cerca de una clínica de MSF en Al-Mawasi provocó que cuatro heridos fueran atendidos por nuestros equipos. Al día siguiente, dos bloques de apartamentos donde residía nuestro personal en la ciudad de Gaza fueron alcanzados sin previo aviso, dejando atrapadas a las familias en su interior mientras las explosiones destrozaban las ventanas. En uno de los edificios, los escombros y los cadáveres cayeron sobre el apartamento de la planta baja de un miembro del personal de MSF.

Ese mismo día, los equipos de MSF en Deir al-Balah, en el centro de Gaza, atendieron a 12 personas, siete de ellas niños, que resultaron heridas después de que las fuerzas israelíes atacaran un funeral en Al-Nuseirat. En total, este ataque causó la muerte de ocho personas y dejó 20 heridos. Entre los fallecidos se encontraba el hijo de 21 años de un miembro del personal de MSF. Nuestro compañero recibió la noticia mientras trabajaba en otra sala de urgencias. No se trata de incidentes aislados, sino de una instantánea de 48 horas en Gaza.

Del mismo modo, la línea amarilla, negociada como parte del alto el fuego con el pretexto de la seguridad, se ha convertido en otro mecanismo de control y violencia de las fuerzas israelíes, dividiendo la Franja, confinando a los palestinos a un espacio cada vez más reducido y exponiendo a la población a una violencia continuada e impune.

Esta misma semana, una madre contó a nuestros equipos que su hijo de 14 años, que tiene síndrome de Down, recibió cinco disparos de francotiradores israelíes cerca de la línea amarilla mientras jugaba cerca de su casa.

Un alto el fuego debería garantizar que se suspendan las hostilidades, las armas se silencien y la población en toda la Franja esté a salvo de los ataques. No se puede justificar su uso como arma de guerra ni el refuerzo del confinamiento a una fracción de Gaza.

Heridas psicológicas

Más allá de las secuelas físicas, los equipos de MSF siguen observando en toda Gaza niveles abrumadores de duelo, ansiedad, trastornos del sueño y angustia psicológica tanto en adultos como en niños. En lugar de remitir, estos síntomas siguen acumulándose bajo los continuos ataques aéreos, el desplazamiento y el deterioro de las condiciones. Algunos pacientes, entre ellos madres, cuentan a nuestros equipos que tienen pensamientos suicidas. Para los palestinos, un alto el fuego significaría crear las condiciones para que la gente pueda hacer el duelo, empezar a reconstruir sus vidas y recuperarse de la violencia que han sufrido. Y esto no ha ocurrido en Gaza.

La recuperación psicológica no puede producirse mientras sigan cayendo bombas, con el ruido constante de los drones sobre sus cabezas, que solo se interrumpe cuando un ataque alcanza el suelo. La gente vive con el miedo de no saber si ellos, sus familiares o sus vecinos van a sobrevivir al día.

Mas noticias

Dos petroleros se incendian y sufren explosiones en el estrecho de Ormuz, según Irán

21 de julio de 2026

Trump impone aranceles de hasta el 12,5 % a 60 países por no combatir el trabajo forzoso

24 de julio de 2026

¿Cómo es posible que una IA hackeara a otra por su cuenta y riesgo? Quiso cumplir la tarea que se le encargó… y se escapó de su «jaula»

24 de julio de 2026

Zelenski reestructura su cúpula militar tras las protestas en el país y sigue sin aclarar el futuro del destituido Fedorov

22 de julio de 2026

La protección de la población civil no comienza cuando se firma un alto el fuego. La población civil debe estar protegida y debe facilitarse la ayuda también durante las hostilidades activas. Tras nueve meses de este supuesto alto el fuego, las heridas de la guerra no solo no se han curado: siguen infligiéndose.

 Médicos sin fronteras denuncia que el alto el fuego firmado hace nuevo meses no se cumple en la Franja y que la propia ONG ha tenido que atender a heridos en los ataques.  

Nueve meses después, los palestinos siguen sacando a niños de entre los escombros en Gaza. Las familias siguen enterrando a sus muertos. Y el espacio en el que se espera que sobrevivan dos millones de personas se ha reducido a menos de un tercio en solo tres años. Esto no es un alto el fuego: es la misma violencia estructural, pero con otro nombre.

Se trata de una continuación del genocidio, calculado para ser lo suficientemente violento como para prolongar el sufrimiento diario de los palestinos, pero lo suficientemente silencioso como para no provocar la indignación internacional. Es un alto el fuego que sigue matando, confinando y negando la ayuda. Que no desmantela los mecanismos de violencia, sino que normaliza el continuo desprecio por las vidas palestinas.

En medio de esta incertidumbre y de la violencia constante, nuestros compañeros palestinos han seguido gestionando hospitales de campaña, atendiendo a pacientes heridos, prestando apoyo en salud mental, distribuyendo agua y proporcionando asistencia sanitaria general a la población de Gaza.

Palestinians clear the rubble of a building that was destroyed in an Israeli airstrike, at al-Maghazi refugee camp, central Gaza Strip, Friday, June 12, 2026. (AP Photo/Abdel Kareem Hana)
Edficio destruido en el campamento de refugiados de Al-Maghazi, en el centro de la FranjaAbdel Kareem Hana / Lapresse

La violencia no ha cesado

Según el Ministerio de Sanidad de Gaza, 1.185 palestinos han perdido la vida y 3.816 han resultado heridos desde que se anunciara el llamado alto el fuego el 10 de octubre de 2025. Esto supone aproximadamente un palestino muerto o herido cada hora y 20 minutos durante nueve meses seguidos. Eso no es todo. A fecha de 19 de junio, más de 265 niños han perdido la vida según Unicef. Las fuerzas israelíes siguen llevando a cabo ataques diarios en toda Gaza, al tiempo que amplían cada día su zona de control.

Para el personal de MSF en Gaza, la línea que separa el tratar a los pacientes de convertirse en uno de ellos es aterradoramente delgada. De hecho, el 16 de julio, un ataque israelí cerca de una clínica de MSF en Al-Mawasi provocó que cuatro heridos fueran atendidos por nuestros equipos. Al día siguiente, dos bloques de apartamentos donde residía nuestro personal en la ciudad de Gaza fueron alcanzados sin previo aviso, dejando atrapadas a las familias en su interior mientras las explosiones destrozaban las ventanas. En uno de los edificios, los escombros y los cadáveres cayeron sobre el apartamento de la planta baja de un miembro del personal de MSF.

Ese mismo día, los equipos de MSF en Deir al-Balah, en el centro de Gaza, atendieron a 12 personas, siete de ellas niños, que resultaron heridas después de que las fuerzas israelíes atacaran un funeral en Al-Nuseirat. En total, este ataque causó la muerte de ocho personas y dejó 20 heridos. Entre los fallecidos se encontraba el hijo de 21 años de un miembro del personal de MSF. Nuestro compañero recibió la noticia mientras trabajaba en otra sala de urgencias. No se trata de incidentes aislados, sino de una instantánea de 48 horas en Gaza.

Del mismo modo, la línea amarilla, negociada como parte del alto el fuego con el pretexto de la seguridad, se ha convertido en otro mecanismo de control y violencia de las fuerzas israelíes, dividiendo la Franja, confinando a los palestinos a un espacio cada vez más reducido y exponiendo a la población a una violencia continuada e impune.

Esta misma semana, una madre contó a nuestros equipos que su hijo de 14 años, que tiene síndrome de Down, recibió cinco disparos de francotiradores israelíes cerca de la línea amarilla mientras jugaba cerca de su casa.

Un alto el fuego debería garantizar que se suspendan las hostilidades, las armas se silencien y la población en toda la Franja esté a salvo de los ataques. No se puede justificar su uso como arma de guerra ni el refuerzo del confinamiento a una fracción de Gaza.

Mezquita destruida en Khan Yunis (Gaza).
Mezquita destruida en Khan Yunis (Gaza).Abed Rahim Khatib / Dpa vía Europa Press

Heridas psicológicas

Más allá de las secuelas físicas, los equipos de MSF siguen observando en toda Gaza niveles abrumadores de duelo, ansiedad, trastornos del sueño y angustia psicológica tanto en adultos como en niños. En lugar de remitir, estos síntomas siguen acumulándose bajo los continuos ataques aéreos, el desplazamiento y el deterioro de las condiciones. Algunos pacientes, entre ellos madres, cuentan a nuestros equipos que tienen pensamientos suicidas. Para los palestinos, un alto el fuego significaría crear las condiciones para que la gente pueda hacer el duelo, empezar a reconstruir sus vidas y recuperarse de la violencia que han sufrido. Y esto no ha ocurrido en Gaza.

La recuperación psicológica no puede producirse mientras sigan cayendo bombas, con el ruido constante de los drones sobre sus cabezas, que solo se interrumpe cuando un ataque alcanza el suelo. La gente vive con el miedo de no saber si ellos, sus familiares o sus vecinos van a sobrevivir al día.

La protección de la población civil no comienza cuando se firma un alto el fuego. La población civil debe estar protegida y debe facilitarse la ayuda también durante las hostilidades activas. Tras nueve meses de este supuesto alto el fuego, las heridas de la guerra no solo no se han curado: siguen infligiéndose.

 20MINUTOS.ES – Internacional

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
¿Una segunda final del Mundial? Golpe directo, gancho de derecha y una Velada del Año que conquista La Cartuja
Olmedo Clásico: un figurón en bañador y una estrella de Sevilla… que en realidad era murciana
Leer también
VozSanitaria

IMED Valencia realiza una cirugía para el tratamiento de un tumor facial con reconstrucción mandibular

27 de julio de 2026 4657
VozNacional

La operación suicida de un converso del socialismo en las horas más bajas del PSOE-A: La historia de «traiciones» del ex alcalde de La Campana

27 de julio de 2026 11664
VozNacional

El Gobierno pierde dos millones de votos y aún quiere otro año más

27 de julio de 2026 11125
VozEconomica

La IA frente al envejecimiento, el pulso que decidirá el crecimiento del futuro

27 de julio de 2026 8750
VozEconomica

La química que mueve la nueva economía

27 de julio de 2026 4625
VozSanitaria

Cómo evitar que las moscas entren en casa durante todo el verano

26 de julio de 2026 12648
Cargar más

Richard Carapaz, orgullo de Ecuador, vuelve a ganar una etapa en el Tour de Francia

23 de julio de 2026

La justicia investiga el cambio de sexo en el registro de un agresor machista que dijo haberlo hecho para “blindarse” ante las denuncias de su expareja

16 de julio de 2026
Julián Prieto Palomino emociona con su nueva obra: una mirada profunda a las heridas sociales desde la literatura

Julián Prieto Palomino emociona con su nueva obra: una mirada profunda a las heridas sociales desde la literatura

2 de abril de 2025
Rubén Sierra Fernández presentó su libro Actualiza tu historia interior en Sant Jordi 2025 de la mano de la Editorial Letrame

Rubén Sierra Fernández presentó su libro Actualiza tu historia interior en Sant Jordi 2025 de la mano de la Editorial Letrame

29 de abril de 2025

La respuesta ‘termonuclear’ de Apple a la amenaza de OpenAI

14 de julio de 2026

Carlos Plana Ariza presenta su obra debut «Mystico», una travesía de libertad y superación personal

28 de enero de 2025
Maite Pingarrón presenta una guía emocional para madres que ilumina el camino hacia una maternidad consciente

Maite Pingarrón presenta una guía emocional para madres que ilumina el camino hacia una maternidad consciente

29 de mayo de 2025

EEUU inicia la undécima noche consecutiva de ataques contra objetivos militares en Irán

22 de julio de 2026

Andrés Maqueda Roldán debuta en la narrativa con una novela de realismo mágico cargada de emoción y memoria

18 de mayo de 2026

Mercedes Barreiro López da voz a la resiliencia social a través de su narrativa comprometida

9 de febrero de 2026

    VozDe.es

    © 2025, VozDe, Todos los derechos reservados.
    • Quiénes somos
    • Política de privacidad
    • Contacto