Al menos 95 personas han muerto y alrededor de 500 turistas siguen desaparecidos este miércoles en Nepal después de que una riada repentina, al parecer provocada por un terremoto, alcanzase a varias localidades y dañara carreteras, puentes, presas y otras infraestructuras cerca de la frontera con el Tíbet (China).
A lo largo del cauce del río, decenas de asentamientos e infraestructuras se han visto gravemente afectadas por el agua, que también ha provocado fuertes daños en China, al otro lado de la zona fronteriza, especialmente en el paso de Gyirong.
Nepal confirmó este miércoles, además, que dos ciudadanos españoles figuran entre los 391 extranjeros desaparecidos tras la riada. Sin embargo, fuentes de Exteriores matizan que «por el momento no constan españoles afectados o ilocalizables» y recuerdan que «la Embajada de España en Nueva Delhi y el Consulado Honorario de España en Nepal están al corriente de la situación y haciendo seguimiento de la misma. También preparados para prestar toda la asistencia consular necesaria».
Entre los extranjeros de los que se desconoce su situación figuran más de un centenar de indios, 47 estadounidenses, 34 australianos, 33 británicos, 24 canadienses, 19 malasios, siete ucranianos, seis singapurenses, seis sudafricanos, cinco japoneses, cinco neozelandeses, cuatro alemanes, tres franceses, dos irlandeses, dos neerlandeses, dos rusos y, según Nepal, dos españoles. La lista incluye además a un ciudadano de Bielorrusia, uno de Finlandia, uno de Hungría, uno de Israel, uno de Lituania, uno de Portugal y uno de Filipinas. Así, del total de 484 desaparecidos, medio centenar son ciudadanos nepalíes y el resto extranjeros, según el último balance de las autoridades.
Rio Bhote
La masa de agua llegó hacia las 9:15 hora local (3:30 GMT) al río Bhote Koshi desde la zona tibetana y golpeó con especial fuerza Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales. Las autoridades movilizaron a los cuerpos de seguridad y equipos de emergencia mientras trataban de determinar el alcance de los daños y localizar a las personas que permanecían sin contacto.
Cada año, miles de personas viajan al monte Kailash y al lago Mansarovar, en el Tíbet, durante una peregrinación considerada sagrada por hindúes, budistas y jainistas.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, atribuyó de forma preliminar a un terremoto la riada que este miércoles alcanzó de forma violenta a varias localidades del norte del país. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró a las 02:52 GMT un sismo de magnitud 4,4, con epicentro unos 77 kilómetros al noroeste de la localidad nepalí de Kodari y a una profundidad de 10 kilómetros.
Otros expertos, por el análisis preliminar de imágenes satelitales, han explicado que un gran trozo de hielo se desprendió de un glaciar de gran altitud y cayó miles de metros hacia el río Bhote koshi, liberando enormes cantidades de energía y generando un enorme inundación.
Por su parte, los autoridades chinas seguían este miércoles sin poder establecer contacto con el puerto fronterizo de Gyirong, la zona más afectada por la riada. Un responsable de una unidad de defensa fronteriza de la Región Militar del Tíbet explicó a la televisión estatal CCTV que una inspección realizada con drones constató que las vías próximas al puerto habían quedado «completamente destruidas». «Seguimos sin haber establecido contacto con el puerto fronterizo de Gyirong», indicó el responsable, quien agregó que continúan los trabajos para despejar las carreteras y permitir la llegada de más fuerzas de rescate
La UE ofrece ayuda a Nepal
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha ofrecido ayuda de la Unión Europea a Nepal tras las «devastadoras» inundaciones registradas en el norte del paísy ha expresado sus condolencias a las familias de las víctimas.
«Estamos preparados para movilizar ayuda europea», ha afirmado la jefa del Ejecutivo comunitario en un mensaje en redes sociales, en el que también ha detallado que el sistema satelital europeo Copernicus ya ha sido activado para ayudar a mapear las áreas afectadas en Nepal y apoyar la respuesta sobre el terreno.
Nepal confirmó este miércoles, además, que dos ciudadanos españoles figuran entre los 341 extranjeros desaparecidos tras la riada.
Al menos 16 personas murieron y casi 400 peregrinos permanecían este miércoles sin contacto en Nepal después de que una riada repentina alcanzase a varias localidades y dañara carreteras y otras infraestructuras cerca de la frontera con el Tíbet (China).
El portavoz de la Policía de Nepal en la provincia de Bagmati, Rajendra Prasad Dhamala, confirmó que hasta el momento se han contabilizado 16 fallecidos, aunque las autoridades temen que la cifra aumente.
El director general de la compañía Touch Kailash Travels, Bashu Kumar Adhikari, dijo que se ha perdido el contacto con 390 peregrinos que se encontraban en Nepal camino de cruzar hacia el Tíbet para participar en el Kailash Mansarovar Yatra.
«La mayoría son indios. Sus identidades aún no han sido verificadas», afirmó. El portavoz del Ejército de Nepal, Rajaram Basnet, declaró que al menos 29 personas habían sido rescatadas tras el desbordamiento del río Bhote Koshi. Basnet señaló que seis helicópteros del Ejército y otros ocho operados por empresas privadas fueron desplegados para las labores de búsqueda y rescate.
«Es difícil evaluar los daños en este momento, pero es posible que tanto los daños como el número de víctimas sean considerables«, afirmó. La riada golpeó a primera hora del miércoles el distrito de Rasuwa, donde afectó pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas e interrumpió el tránsito por una de las principales rutas terrestres entre Nepal y el Tíbet.
La masa de agua llegó hacia las 9:15 hora local (3:30 GMT) al río Bhote Koshi desde la zona tibetana y golpeó con especial fuerza Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales. Las autoridades movilizaron a los cuerpos de seguridad y equipos de emergencia mientras trataban de determinar el alcance de los daños y localizar a las personas que permanecían sin contacto.
Cada año, miles de personas viajan al monte Kailash y al lago Mansarovar, en el Tíbet, durante una peregrinación considerada sagrada por hindúes, budistas y jainistas.
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