Jorge Martín vuelve a sentirse capaz de cualquier cosa encima de la moto. Con otra remontada de aúpa en Le Mans, el piloto madrileño de Aprilia sacó la bestia competitiva que lleva dentro para cortar su sequía de año y medio los domingos y triunfar a lo grande en el GP de Francia de MotoGP de 2026, donde completó el pleno de puntos del fin de semana en una jornada dominical histórica para Aprilia. La fábrica de Noale pudo celebrar su primer triplete en la categoría reina en un circuito donde nunca había ganado antes, con el líder del certamen Marco Bezzecchi segundo clasificado y Ai Ogura, del equipo cliente Trackhouse, en tercera plaza.
El piloto madrileño firma otra remontada y un fin de semana redondo en Le Mans el día en que Aprilia coloca por primera vez a tres de sus motos en el podio
Jorge Martín vuelve a sentirse capaz de cualquier cosa encima de la moto. Con otra remontada de aúpa en Le Mans, el piloto madrileño de Aprilia sacó la bestia competitiva que lleva dentro para cortar su sequía de año y medio los domingos y triunfar a lo grande en el GP de Francia de MotoGP de 2026, donde completó un pleno de puntos en el fin de semana en una jornada dominical histórica para Aprilia. La fábrica de Noale pudo celebrar su primer triplete en la categoría reina en un circuito donde nunca había ganado antes, con el líder del certamen Marco Bezzecchi segundo clasificado y Ai Ogura, del equipo cliente Trackhouse, en tercera plaza.
El campeón del mundo de 2024, que por fin dice sentirse tan bien o mejor que entonces tras haber sufrido un calvario de lesiones el año pasado, presentó sin lugar a dudas su nueva candidatura al título en Francia y se coloca a tan solo un punto de su compañero de equipo italiano en la clasificación del certamen. Emocionado tras un triunfo balsámico, que le hace olvidar por fin esos ocho días ingresado en la UCI en abril del curso pasado tras ser atropellado por un rival en el GP de Qatar, la fractura de clavícula posterior en Japón y un balance de cinco operaciones en apenas medio año, Martín apenas pudo juntar cuatro palabras en el parque cerrado.
“Es increíble. Quiero darle las gracias a la afición, pero sobre todo a mi familia, mi equipo, mi novia, mi perro… a todos quienes me han ayudado en este difícil camino. La verdad es que no tengo palabras”, decía mientras se le escapaban las lágrimas. El piloto de 28 año de San Sebastián de los Reyes demostró que está en plena forma en uno de los circuitos más largos y físicos del calendario. Tuvo que remontar desde la séptima plaza en parrilla, y lo hizo a base de sangre fría y agresividad controlada en cada una de sus cinco maniobras magistrales de adelantamiento.
Después de sorprender a todos el sábado, donde logró pasar de la octava a la primera plaza al final de la recta de meta, con un exterior de libro en la chicane Dunlop, este domingo no pudo hacer lo propio en la arrancada y construyó poco a poco su tremenda machada a su compañero y líder del certamen. En la tercera vuelta superó a Ogura para subir a la sexta plaza, en la séptima aprovechó la caída de rendimiento de Quartararo para arrancarle las pegatinas y luego echó cuenta de Di Giannantonio en la novena. Estaba a segundo y medio de Bezzecchi, líder desde la primera vuelta, y no empezó a recortar esa distancia hasta que pasó el ecuador de la carrera disputada a 27 vueltas.
La caída de Pecco Bagnaia, autor de la pole, en la vuelta 16 desató el ataque definitivo de Martín, que olió sangre por delante. El turinés, su gran rival por el título en el pasado, rodaba segundo y peleaba con un notorio Pedro Acosta, el único salvavidas de las KTM. Un par de giros después, el madrileño se había zampado al murciano y ya solo tenía por delante a su compañero de equipo, al que pudo superar a tres vueltas de la bandera de cuadros. Tal era su superioridad en sensaciones y ritmos que se escapó de inmediato y pudo cruzar en solitario, a lo grande, la línea de meta.
Por detrás, Ogura incluso amenazó con arrebatarle la segunda plaza y el liderato a Bezzecchi, pero se conformó finalmente con el primer podio para un piloto procedente de la Asia Talent Cup, la cuna de talento que la organización del Mundial lleva impulsando en la región a lo largo de la última década. Para el equipo oficial de Aprilia, se trata del tercer doblete de un curso donde han adelantado claramente con su RS-GP el dominio técnico de los últimos años de las Desmosedici GP de Ducati.
Tras cinco carreras disputadas, Bezzecchi lidera el certamen con 128 puntos, un punto más que Martín. La pareja de Aprilia es perseguida de lejos por Fabio Di Giannantonio (-44), cuarto clasificado este domingo tras robarle la cartera a Acosta en la penúltima curva de la carrera. El español de KTM es cuarto en la tabla a 45 puntos del líder, mientras el vigente campeón Marc Márquez, ausente por lesión, cae a la séptima plaza a 71 puntos.
A miles de kilómetros, justo cuando sus colegas se preparaban en parrilla justo antes de la carrera ganada por Martín, el heptacampeón del mundo de MotoGP salía del quirófano en el Hospital Internacional Ruber de Madrid, operado de éxito de las intervenciones en el pie y hombro derecho según confirmó Davide Tardozzi, jefe del equipo oficial de Ducati. El defensor de la corona se perderá como mínimo la cita de la próxima semana en Montmeló después de haber corregido la fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho y haber aprovechado para retirar también un tornillo desplazado en el hombro dañado hace ocho meses en el GP de Indonesia. Ese brazo ha pasado por ocho intervenciones en apenas seis años desde el accidente que inició su viacrucis de lesiones en el GP de España de 2020. Desde la fábrica italiana, la única prioridad ahora es cuidar la salud del catalán de 33 años, buque insignia del proyecto.
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