La filtración de las comunicaciones entre los maquinistas y Atocha permitió poner nombre al operario que firmó la orden de «reanudar» la marcha y que ha sido señalado por el ministro Leer La filtración de las comunicaciones entre los maquinistas y Atocha permitió poner nombre al operario que firmó la orden de «reanudar» la marcha y que ha sido señalado por el ministro Leer
Audio generado con IA
«Desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha, al amparo del BSL con marcha normal… Y lo firma Martín». Apenas habían pasado unas horas desde el trágico accidente ferroviario de Urda (Toledo) cuando el diario El País y la Cadena Ser pusieron nombre y voz al técnico del Centro de Regulación y Control (CRC) de Atocha que dio al AVE 2080 la orden de reanudar la marcha normal, y no bajo la restricción de velocidad de 40km/h, lo que desembocó en una colisión fatal con el Iryo 6076.
Los medios del Grupo Prisa adelantaron las grabaciones de estas conversaciones sobre las 21.00 horas, después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, descargase sobre los controladores la responsabilidad del segundo gran accidente de tren en lo que va de año. Unos audios que sirven una escapatoria para Puente y dejan una gigantesca polémica: se escucha a un fallecido, el maquinista del AVE, y se desvela la identidad de un técnico -Martín-. La revelación no aporta novedad, pero sirve para atestiguar la versión exculpatoria del ministro y desvía la atención de los fallos sistémicos previos a la responsabilidad posterior de un empleado concreto.
En cuestión de horas, con la investigación judicial aún en fase embrionaria, Martín se convirtió en el chivo expiatorio para que Puente pudiera esquivar su responsabilidad por los, al menos, 69 muertos en Urda.
Puente compareció a las 14.50 de la tarde del martes tras, según dijo, «estudiar alguna documentación de audio de las comunicaciones entre el centro de control y el tren siniestrado». A preguntas de la prensa subrayó en reiteradas ocasiones que «es el centro, a través de sus operarios, el que toma la decisión de reanudar la marcha en unas circunstancias inexplicables» y que tuvo ocasión de hablar con la persona que había dado la orden, ya entonces «sometida a lo que la investigación determine».
Tras el accidente de Adamuz que se cobró 46 vidas, Puente se sometió a las preguntas de la prensa durante una hora y 50 minutos. Esta vez, su comparecencia duró tan solo 23 minutos y descargó la responsabilidad sobre los operarios: «Tuvieron un tiempo más que suficiente para constatar el error y no lo resolvieron». A lo largo del día, la Guardia Civil interrogó al controlador señalado por el ministro, así como a todos los miembros del turno en el centro de control de Adif en Atocha. Según se desprende de los audios publicados, en el CRC había, al menos, dos personas más trabajando con el controlador Martín y contactando con los trenes detenidos -al menos seis, informó Puente- en el tramo de vía afectado por la caída del sistema LZB.
«¿Lo desconecto? BSL, ¿no? Del tirón. Venga, vale». Esta es una de las primeras consultas que el controlador hace a sus compañeros. A lo largo de la grabación, Martín interrumpe hasta en siete ocasiones su conversación con el maquinista del AVE para consensuar el proceder con los demás técnicos.
Finalmente, es él quien, empleando un sistema de identificación por números, dicta una orden que los maquinistas parecen anotar. «Con el 773, CRC Atocha a maquinista de tren 2080 a las 08.36», le dice al AVE. «Maquinista de tren, desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha normal», completa, y firma la orden con su nombre: «Martín». Minutos más tarde, a las 08.41, repetirá la fórmula con el Iryo, pero éste volverá a llamar para comunicar que no puede reanudar el sistema y sigue parado. Poco después, entre las 08.48 y las 08.53 horas, se produce el impacto.
La difusión de los audios se produjo en la misma franja horaria en la que se dio a conocer que la juez de la plaza nº 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orgaz (Toledo), encargada de la investigación del siniestro, había decretado el secreto de sumario de la causa.
El último caso protagonizado por una filtración cuestionable de gran calado mediático se saldó con implicaciones legales: el ex fiscal general Álvaro García Ortiz fue inhabilitado para el cargo de fiscal general por revelación de secretos sobre Alberto González Amador, pareja de la lideresa popular Isabel Díaz Ayuso.
De hecho, tras la filtración de los audios del CRC, el trabajador señalado por Óscar Puente valora emprender acciones judiciales contra Adif. Contra la entidad pública adscrita al Ministerio de Transportes ya han presentado querellas Vox y Manos Limpias. Y el partido de Santiago Abascal ha elevado otra ante el Tribunal Supremo contra el ministro Puente.
El señalamiento del controlador Martín conformó un frente sindical unánime que cuestionó la atribución de responsabilidades individuales. CCOO y CSIF reclamaron el cese del titular de Transportes y le reprocharon que hubiera colocado en el centro de las sospechas al «eslabón más débil de la cadena».
España // elmundo
