El grupo estadounidense Versar VSG alega obras en una pista para impulsar un ERTE de 20 días Leer El grupo estadounidense Versar VSG alega obras en una pista para impulsar un ERTE de 20 días Leer
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La batalla laboral más larga de España se acaba de recrudecer. Tras ocho años de huelgas indefinidas de su plantilla, la compañía estadounidense Versar VGS (antes conocida como Louis Berger), encargada de operar el aeropuerto de la Base Naval de Rota, ha planteado unERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) para su plantilla que comenzará a aplicarse el próximo 25 de mayo, según trasladan fuentes sindicales a EL MUNDO.
La noticia, explican desde el comité de empresa, llegó por sorpresa. La compañía se acoge a razones «organizativas» y «operativas», al considerar que las obras en una pista de aviones reducen la carga de trabajo. Sin embargo, estas obras no han supuesto una merma en el contrato por el que la compañía tiene adjudicado el servicio de handling en el aeródromo. «Ellos no han perdido dinero de su contrato de servicios. No entendemos por qué tenemos que perderlo nosotros», trasladan a EL MUNDO desde el comité de empresa de la compañía.
La batalla laboral entre la empresa estadounidense y sus trabajadores comenzó en 2016, cuando la compañía se negó a renovar el convenio propio y decidió adoptar el convenio nacional de handling, con peores condiciones. La plantilla defiende que, al tratarse de una operación de carácter militar, la responsabilidad es mayor que en un aeropuerto civil y, por tanto, así deberían ser también las remuneraciones.
El conflicto se recrudeció por primera vez en 2018, con paros parciales de cuatro horas en cada turno de trabajo. Tras varios años de enfrentamiento, el siguiente punto álgido llegó en 2025, con el despido de cuatro trabajadores, entre ellos el del presidente del comité de empresa. Desde entonces ha habido un goteo de salidas que ha reducido la plantilla a en torno a 140 trabajadores, aunque la carga de trabajo no ha disminuido. De hecho, denuncian los empleados, a medida que caía el número de trabajadores en plantilla, crecían las subcontratas.
El sindicato prepara acciones legales contra el ERTE, del que esperan recibir más información la próxima semana. En principio, el expediente se prolongaría hasta el 15 de junio. En paralelo, estudia nuevas acciones ante el temor de que se trate de una «medida puente» para futuros recortes y despidos.
En este conflicto también pesa que el contrato para la gestión del aeródromo lo adjudica Estados Unidos, por lo que las palancas de presión del sector público para desencallar la situación son son limitadas.
La base no atraviesa su mejor momento después de que el Gobierno español prohibiera a Estados Unidos utilizarla para ataques en Irán, al considerarlos contrarios al derecho internacional. Esta decisión llevó al Ejecutivo estadounidense a amenazar con retirar tropas de las bases españolas o de Italia, otro país que ha impuesto límites similares, aunque por ahora no se ha materializado.
Esto ha llegado al Ejecutivo de EEUU a amenazar con retirar tropas de las bases españolas o de Italia, otro país que ha establecido límites a los norteamericanos, sin que se haya materializado por el momento. El convenio entre ambos países se renueva automáticamente el 22 de mayo de cada año, si no hay modificaciones. La última se firmó en 2023, bajo la presidencia de Joe Biden, y contemplaba aumentar de cuatro a seis destructores la presencia naval norteamericana en la localidad.
De hecho, hace menos de un mes, el Ejecutivo estadounidense adjudicó los contratos para adaptar la base a ese sexto navío en un contrato de 100 millones. Según los precedentes, el texto podría reabrirse de nuevo de cara a 2028, ocho año después de la anterior apertura de conversaciones de 2020.
Estados Unidos no solo ha renovado sus contratos de mantenimiento con Navantia, sino que el pasado 14 de abril adjudicó a seis compañías la construcción de un nuevo amarradero para un sexto destructor, además de tareas de mantenimiento y modernización de toda la base por hasta 100 millones de dólares en los próximos tres años, signo del compromiso de las fuerzas militares con una instalación que es clave para conectar Atlántico y Mediterráneo y expandir su influencia sobre África.
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