El verano ya tiene los días contados. De hecho, estamos atravesando la recta final, conocida también como veranillo de San Miguel, pero habrá que esperar todavía unos días para que termine de manera oficial. Y es que, científicamente, el cambio de estación no se produce porque bajen las temperaturas ni porque llegue septiembre, sino por la posición de la Tierra respecto al Sol.
El otoño astronómico llega entonces el miércoles 23 de septiembre a las 2.05 horas en la España peninsular, según el Observatorio Astronómico Nacional, dependiente del Instituto Geográfico Nacional (IGN). A partir de ese instante comenzará oficialmente la nueva estación en el hemisferio norte y tendremos que empezar a preparar nuestro armario y nuestra casa para el invierno.
El equinoccio que marca el cambio de estación
El verano astronómico llega a su fin con el equinoccio de otoño. Este se produce cuando, desde nuestra perspectiva, el Sol cruza el ecuador celeste en dirección hacia el sur. Por eso, el otoño no comienza necesariamente el mismo día todos los años. El instante exacto depende de la posición de la Tierra en su órbita y de cómo encaja ese movimiento con nuestro calendario. El comienzo puede situarse entre el 21 y el 24 de septiembre.
En España, sin embargo, durante este siglo las fechas previstas se concentran en los días 22 y 23 de septiembre. El equinoccio suele asociarse también con una duración similar del día y de la noche. Pero lo cierto es que la igualdad no es exacta. La refracción atmosférica hace que la luz solar se comporte de forma diferente al atravesar la atmósfera, por lo que las horas de luz y oscuridad no coinciden exactamente.
¿Cuándo termina el otoño?
El otoño no es una estación especialmente larga. Durará aproximadamente 89 días y 21 horas, hasta el 21 de diciembre, cuando el solsticio dará paso al invierno. Durante este periodo, las horas de luz irán disminuyendo de manera progresiva. El cambio será especialmente perceptible durante las primeras semanas, cuando los amaneceres se retrasan y las puestas de sol se adelantan. En las latitudes de la península, la luz se reduce alrededor de tres minutos diarios al comienzo de la estación.
Este proceso explica por qué la sensación de que los días son cada vez más cortos se intensifica durante el otoño. La diferencia se acumula jornada tras jornada hasta alcanzar su punto máximo alrededor del solsticio de invierno.
Cambio de hora de invierno
El cambio de estación y el cambio de hora son dos acontecimientos independientes, aunque ambos tendrán lugar durante el otoño. El cambio de hora llega, en concreto, el domingo 25 de octubre. Esto significa que a las 3.00 horas los relojes deberán retrasarse hasta las 2.00. Eso sí, cabe aclarar que el descenso de las temperaturas no tiene por qué ajustarse exactamente a ninguna de las dos fechas.
El Observatorio Astronómico Nacional, dependiente del Instituto Geográfico Nacional (IGN), arroja la fecha y hora exacta en la que se da por terminado el verano astronómico.
El verano ya tiene los días contados. De hecho, estamos atravesando la recta final, conocida también como veranillo de San Miguel, pero habrá que esperar todavía unos días para que termine de manera oficial. Y es que, científicamente, el cambio de estación no se produce porque bajen las temperaturas ni porque llegue septiembre, sino por la posición de la Tierra respecto al Sol.
El otoño astronómico llega entonces el miércoles 23 de septiembre a las 2.05 horas en la España peninsular, según el Observatorio Astronómico Nacional, dependiente del Instituto Geográfico Nacional (IGN). A partir de ese instante comenzará oficialmente la nueva estación en el hemisferio norte y tendremos que empezar a preparar nuestro armario y nuestra casa para el invierno.
El equinoccio que marca el cambio de estación
El verano astronómico llega a su fin con el equinoccio de otoño. Este se produce cuando, desde nuestra perspectiva, el Sol cruza el ecuador celeste en dirección hacia el sur. Por eso, el otoño no comienza necesariamente el mismo día todos los años. El instante exacto depende de la posición de la Tierra en su órbita y de cómo encaja ese movimiento con nuestro calendario. El comienzo puede situarse entre el 21 y el 24 de septiembre.
En España, sin embargo, durante este siglo las fechas previstas se concentran en los días 22 y 23 de septiembre. El equinoccio suele asociarse también con una duración similar del día y de la noche. Pero lo cierto es que la igualdad no es exacta. La refracción atmosférica hace que la luz solar se comporte de forma diferente al atravesar la atmósfera, por lo que las horas de luz y oscuridad no coinciden exactamente.
¿Cuándo termina el otoño?
El otoño no es una estación especialmente larga. Durará aproximadamente 89 días y 21 horas, hasta el 21 de diciembre, cuando el solsticio dará paso al invierno. Durante este periodo, las horas de luz irán disminuyendo de manera progresiva. El cambio será especialmente perceptible durante las primeras semanas, cuando los amaneceres se retrasan y las puestas de sol se adelantan. En las latitudes de la península, la luz se reduce alrededor de tres minutos diarios al comienzo de la estación.
Este proceso explica por qué la sensación de que los días son cada vez más cortos se intensifica durante el otoño. La diferencia se acumula jornada tras jornada hasta alcanzar su punto máximo alrededor del solsticio de invierno.
El cambio de estación y el cambio de hora son dos acontecimientos independientes, aunque ambos tendrán lugar durante el otoño. El cambio de hora llega, en concreto, el domingo 25 de octubre. Esto significa que a las 3.00 horas los relojes deberán retrasarse hasta las 2.00. Eso sí, cabe aclarar que el descenso de las temperaturas no tiene por qué ajustarse exactamente a ninguna de las dos fechas.
20MINUTOS.ES – Ciencia
