Rihanna ha vuelto a emocionar a sus seguidores con un inesperado regreso a los escenarios. La artista fue una de las grandes sorpresas de los conciertos que JAY-Z ofreció en Nueva York, donde reapareció como invitada especial después de varios años prácticamente alejada de la música.
La cantante, que no publica un álbum desde 2016 y cuya última gran actuación fue en el espectáculo del descanso de la Super Bowl de 2023, se subió al escenario para interpretar dos de sus temas más icónicos, Run This Town, junto a JAY-Z, y Bitch Better Have My Money. La complicidad entre ambos se volvió a mostrar, desatando la euforia del público.
Durante la actuación, Rihanna quiso tomarse con humor su vuelta a los focos y reconoció que hacía tiempo que no actuaba en directo. «¿Todos sabéis que estoy oxidada, verdad? Ha pasado un tiempo. ¿Todos estáis conmigo ahora mismo?», bromeó.
Para la ocasión, la artista apostó por un estilismo en tonos marrones, compuesto por un top de pelo, varios cinturones dorados y unas gafas de sol que mantuvo puestas durante toda la actuación, fiel a ella.
Pero Rihanna no fue la única invitada estelar de la noche. Beyoncé también apareció por sorpresa durante el concierto para interpretar junto a su marido Drunk in Love, luciendo una camiseta de los New York Yankees y unos vaqueros llenos de brillo.
Los conciertos de JAY-Z se han convertido en uno de los grandes acontecimientos musicales del momento gracias a la aparición de invitados de primer nivel. Eminem, Alicia Keys, Beyoncé y ahora Rihanna han acompañado al rapero sobre el escenario, convirtiendo cada actuación en un auténtico espectáculo para sus seguidores.
Rihanna quiso tomarse con humor su vuelta a los focos y reconoció que hacía tiempo que no actuaba en directo.
Rihanna ha vuelto a emocionar a sus seguidores con un inesperado regreso a los escenarios. La artista fue una de las grandes sorpresas de los conciertos que JAY-Z ofreció en Nueva York, donde reapareció como invitada especial después de varios años prácticamente alejada de la música.
La cantante, que no publica un álbum desde 2016 y cuya última gran actuación fue en el espectáculo del descanso de la Super Bowl de 2023, se subió al escenario para interpretar dos de sus temas más icónicos, Run This Town, junto a JAY-Z, y Bitch Better Have My Money. La complicidad entre ambos se volvió a mostrar, desatando la euforia del público.
Durante la actuación, Rihanna quiso tomarse con humor su vuelta a los focos y reconoció que hacía tiempo que no actuaba en directo. «¿Todos sabéis que estoy oxidada, verdad? Ha pasado un tiempo. ¿Todos estáis conmigo ahora mismo?», bromeó.
Para la ocasión, la artista apostó por un estilismo en tonos marrones, compuesto por un top de pelo, varios cinturones dorados y unas gafas de sol que mantuvo puestas durante toda la actuación, fiel a ella.
Pero Rihanna no fue la única invitada estelar de la noche. Beyoncé también apareció por sorpresa durante el concierto para interpretar junto a su marido Drunk in Love, luciendo una camiseta de los New York Yankees y unos vaqueros llenos de brillo.
Los conciertos de JAY-Z se han convertido en uno de los grandes acontecimientos musicales del momento gracias a la aparición de invitados de primer nivel. Eminem, Alicia Keys, Beyoncé y ahora Rihanna han acompañado al rapero sobre el escenario, convirtiendo cada actuación en un auténtico espectáculo para sus seguidores.
20MINUTOS.ES – Cultura
