El «no» ha ganado en el referendo islandés de la víspera sobre la reanudación de las negociaciones de ingreso a la Unión Europea (UE) con más de cinco puntos de ventaja, con el 52,8% frente al 47,2%, escrutado este domingo el 100% de los votos.
Los opositores a retomar las conversaciones con Bruselas, interrumpidas en 2013, sumaron 118.040 votos frente a los 105.339 de los partidarios del «sí», en un refrendo consultivo cuyo resultado el Gobierno de centroizquierda que lo convocó ha prometido respetar.
El triunfo del «no» ya era casi un hecho hace unas horas, con cerca del 90% de los votos escrutados y a falta del recuento final en la circunscripción del suroeste, la más poblada y que agrupa a las localidades del área de Reikiavik, y en la que los contrarios a negociar con Bruselas encabezaban el recuento parcial por tres puntos (51,5 % frente a 48,5 %). En los cerca de 32.000 votos que quedaban por contar en esa circunscripción, el «sí» debería haber obtenido el 65% para remontar la desventaja, lo que reducía al mínimo sus opciones. L
La Comisión Electoral Nacional atribuyó el retraso en la última circunscripción a una discrepancia en los votos en la localidad de Kópavogur, lo que obligó a repetir el recuento, según ha informado la radiotelevisión pública Rúv.
La participación ha alcanzado el 82,5%, la cifra más alta desde las elecciones legislativas de 2009, celebradas justo después de la crisis económica que sacudió el país y tumbó al gobierno.
Los partidarios de retomar las conversaciones con Bruselas fueron en cabeza durante gran parte del recuento de votos, pero la tendencia empezó a virar en las horas finales. El «sí» ganó en las dos circunscripciones de Reikiavik, pero no con una diferencia suficiente para compensar los esperados triunfos del «no» en las tres correspondientes a las zonas rurales (sur, noroeste y noreste), a los que sumó además la del suroeste.
La primera ministra socialdemócrata Kristrún Frostadóttir, la ministra de Exteriores, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir, y la ministra de Educación, Inga Sæland -las líderes de los tres partidos que conforman la coalición de gobierno- han convocado una rueda de prensa este domingo para comentar el resultado del referendo.
El país solicitó el ingreso en 2009
Islandia solicitó el ingreso en 2009 con la crisis económica que sacudió el país de trasfondo, pero las paralizó cuatro años más tarde en medio de un clima adverso por las divisiones internas, la crisis del euro y el conflicto con varios países de la UE por las indemnizaciones a los ahorradores extranjeros a causa de la quiebra del banco Icesave.
En 2015, el Gobierno conservador de entonces comunicó a Bruselas que Islandia ya no era candidata, pero la Comisión Europea (CE) considera que nunca se produjo una retirada formal de la candidatura. La coalición que gobierna desde 2024 incluyó en su pacto convocar un referendo para decidir si continuar el proceso, argumentando que nunca hubo una consulta.
La discusión previa ha estado dominada por cuestiones como la soberanía nacional, el control de los recursos naturales -en especial, la pesca- y el coste de vida en un contexto de incertidumbre por las amenazas de anexión del presidente estadounidense, Donald Trump, a la vecina Groenlandia.
Islandia cuenta con una población reducida y dispersa en un territorio relativamente grande (menos de 400.000 personas en 100.000 kilómetros cuadrados) y todas las urnas deben ser transportadas a los centros de recuento de la circunscripción, lo que en algunos casos supone un traslado de hasta 400 kilómetros.
La Comisión Electoral Nacional ya había advertido en los días previos de que era difícil prever cuándo habría datos concluyentes y que no esperaba un resultado provisional con todo el voto escrutado hasta la mañana del domingo.
El «sí» ha ganado en las dos circunscripciones de Reikiavik, pero no con una diferencia suficiente para compensar los esperados triunfos del «no» en las zonas rurales.
El «no» ha ganado en el referendo islandés de la víspera sobre la reanudación de las negociaciones de ingreso a la Unión Europea (UE) con más de cinco puntos de ventaja, con el 52,8% frente al 47,2%, escrutado este domingo el 100% de los votos.
Los opositores a retomar las conversaciones con Bruselas, interrumpidas en 2013, sumaron 118.040 votos frente a los 105.339 de los partidarios del «sí», en un refrendo consultivo cuyo resultado el Gobierno de centroizquierda que lo convocó ha prometido respetar.
El triunfo del «no» ya era casi un hecho hace unas horas, con cerca del 90% de los votos escrutados y a falta del recuento final en la circunscripción del suroeste, la más poblada y que agrupa a las localidades del área de Reikiavik, y en la que los contrarios a negociar con Bruselas encabezaban el recuento parcial por tres puntos (51,5 % frente a 48,5 %). En los cerca de 32.000 votos que quedaban por contar en esa circunscripción, el «sí» debería haber obtenido el 65% para remontar la desventaja, lo que reducía al mínimo sus opciones. L
La Comisión Electoral Nacional atribuyó el retraso en la última circunscripción a una discrepancia en los votos en la localidad de Kópavogur, lo que obligó a repetir el recuento, según ha informado la radiotelevisión pública Rúv.
La participación ha alcanzado el 82,5%, la cifra más alta desde las elecciones legislativas de 2009, celebradas justo después de la crisis económica que sacudió el país y tumbó al gobierno.
Los partidarios de retomar las conversaciones con Bruselas fueron en cabeza durante gran parte del recuento de votos, pero la tendencia empezó a virar en las horas finales. El «sí» ganó en las dos circunscripciones de Reikiavik, pero no con una diferencia suficiente para compensar los esperados triunfos del «no» en las tres correspondientes a las zonas rurales (sur, noroeste y noreste), a los que sumó además la del suroeste.
La primera ministra socialdemócrata Kristrún Frostadóttir, la ministra de Exteriores, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir, y la ministra de Educación, Inga Sæland -las líderes de los tres partidos que conforman la coalición de gobierno- han convocado una rueda de prensa este domingo para comentar el resultado del referendo.
El país solicitó el ingreso en 2009
Islandia solicitó el ingreso en 2009 con la crisis económica que sacudió el país de trasfondo, pero las paralizó cuatro años más tarde en medio de un clima adverso por las divisiones internas, la crisis del euro y el conflicto con varios países de la UE por las indemnizaciones a los ahorradores extranjeros a causa de la quiebra del banco Icesave.
En 2015, el Gobierno conservador de entonces comunicó a Bruselas que Islandia ya no era candidata, pero la Comisión Europea (CE) considera que nunca se produjo una retirada formal de la candidatura. La coalición que gobierna desde 2024 incluyó en su pacto convocar un referendo para decidir si continuar el proceso, argumentando que nunca hubo una consulta.
La discusión previa ha estado dominada por cuestiones como la soberanía nacional, el control de los recursos naturales -en especial, la pesca- y el coste de vida en un contexto de incertidumbre por las amenazas de anexión del presidente estadounidense, Donald Trump, a la vecina Groenlandia.
Islandia cuenta con una población reducida y dispersa en un territorio relativamente grande (menos de 400.000 personas en 100.000 kilómetros cuadrados) y todas las urnas deben ser transportadas a los centros de recuento de la circunscripción, lo que en algunos casos supone un traslado de hasta 400 kilómetros.
La Comisión Electoral Nacional ya había advertido en los días previos de que era difícil prever cuándo habría datos concluyentes y que no esperaba un resultado provisional con todo el voto escrutado hasta la mañana del domingo.
20MINUTOS.ES – Internacional
