La prevalencia de estas enfermedades aumenta entre las mujeres con ingresos medios o bajos, sin trabajo o con alguna incapacidad previa, según un informe de la OCDE y el Ministerio de Sanidad La prevalencia de estas enfermedades aumenta entre las mujeres con ingresos medios o bajos, sin trabajo o con alguna incapacidad previa, según un informe de la OCDE y el Ministerio de Sanidad
Una mujer, con renta media-baja o baja, sin trabajo y con alguna incapacidad previa es el perfil de las personas de más de 45 … años que en España sufren problemas de salud mental, según las conclusiones del Proyecto PaRIS (Patient Reported International Survey), una investigación internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (la OCDE) en la que participa el Ministerio de Sanidad y que pretende reunir «información de calidad» para planificar recursos, evaluar programas y reducir las desigualdades en salud.
Convertida en los últimos años en una prioridad sanitaria, la incidencia de los problemas de salud mental se ha disparado en los jóvenes, una población que ha aumentado sus porcentajes de pacientes de manera notable por motivos como la precariedad laboral o la dificultad de acceso a la vivienda. En los mayores, en cambio, la salud mental ha sido un problema más habitual, pero también más relegado en la agenda pública, aunque nuevos documentos tratan de colocarlo en el primer plano.
El Proyecto PaRIS, que en su parte española utiliza una muestra de 19.067 pacientes que han acudido a los servicios de atención primaria, expone que el 21,4% de la población de más de 45 años sufre algún problema de salud mental, con una acusada mayoría de casos en las mujeres. En concreto, y por grupos etarios más reducidos, el 27,4% de las mujeres de entre 45 y 64 años tiene problemas de salud mental frente al 16,8% de los hombres; entre los 65 y los 84 años, se reducen las tasas, y el 25,8% de ellas y el 10,8% de ellos los padecen; y entre quienes tienen más de 85 años, el 27,6% de las mujeres los sufren en comparación con el 19% de los hombres.
El 21,4% de la población padece enfermedades como la ansiedad o la depresión
Entre los variables analizadas para estudiar la salud mental de la población de más de 45 años, destaca por su importancia el factor económico: el doble de mujeres que de hombres padecen problemas de salud mental por cuestiones de renta. En concreto, el número de hombres con problemas de salud mental no difiere demasiado según el dinero del que dispongan: entre aquellos que ingresan menos de 1.633 euros al mes, el 16,7% declara tener una mala salud mental; en los que ganan entre 1.633 euros y 2.722 euros, la tasa se reduce al 12,4%; y entre quienes perciben más de 2.722 euros al mes, existe hasta un ligero repunte, el 12,5%.
En las mujeres, sin embargo, la correlación es mucho mayor: a menor nivel de renta, más problemas de salud mental. De esta manera, en aquellas con ingresos de menos de 1.633 euros al mes, la prevalencia de los problemas de salud mental es del 30,3%; en el grupo de entre 1.633 y 2.722 euros, el índice disminuye hasta el 24,8%; y en las que tienen rentas superiores a los 2.722 euros al mes, la tasa continúa descendiendo hasta el 21%.
Los autónomos presentan tasas más bajas de problemas de salud mental que los empleados
Por categorías laborales, las mujeres constatan más problemas de ansiedad y depresión que los hombres en todas las clasificaciones. Las personas con incapacidad laboral presentan el porcentaje más elevado de problemas de salud mental (58% en mujeres y 35,5% en hombres) mientras que, por el contrario, las tasas más bajas de estas enfermedades corresponden a los autónomos (12,1% en hombres y 17% en mujeres) y a los jubilados (12,1% en hombres y 24,9% en mujeres), un factor «posiblemente vinculado a una menor exposición a estresores laborales», señalan los autores del documento. En resumen, las mujeres con incapacidad laboral constituyen el grupo más vulnerable, por delante de las mujeres en búsqueda de empleo y las amas de casa. En el otro lado, los autónomos presentan las tasas más bajas de problemas de salud mental, por delante de los empleados y de quienes están en búsqueda.
Hábitos de vida
El informe ofrece conclusiones interesantes sobre los hábitos de vida de las personas con problemas de salud mental. Así, las que tienen entre 45 y 64 años fuman más, pero el tabaquismo disminuye de forma acusada con la edad en todos los grupos. También, el consumo declarado de alcohol es inferior en las personas con problemas de salud mental en todos los grupos de edad y sexo, y disminuye con la edad. Y la investigación encuentra una clara correlación entre el consumo de medicamentos y la salud mental, siempre más elevado en las mujeres. Casi la mitad (48,3%) de las mujeres que consumen cinco o más medicamentos sufren problemas de salud mental.
El informe encuentra otra muy clara correlación entre la salud mental y las enfermedades crónicas. Las personas con ansiedad o depresión declaran sufrir artritis y otros problemas de espalda en el 58,9% de los casos; tensión alta en el 44,5%; enfermedad respiratoria en el 20,9%; enfermedad cardiovascular en el 19,6%; trastorno neurológico en el 18%; diabetes en el 17,4% y otras enfermedades crónicas y otros problemas crónicos en el 30,1%. Las personas sin problemas de salud mental refieren enfermedades crónicas en muchos menos casos.
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