Lo que hacía Fray Martin Alexis González, acusado de apropiarse indebidamente de más de 260.000 euros de los religiosos con demencia y problemas mentales a los que cuidaba, no era un secreto. Lo hablaban entre las trabajadoras de la residencia de los Dominicos El Vedat de Torrent (Valencia), donde viven frailes de edad avanzada que requieren atención específica o que no pueden cuidarse por sí mismos. Además, el denunciante, un antiguo colaborador en ese centro, lo puso en conocimiento del antiguo prior del convento, Juan Mengual, que restó importancia a los hechos y le llegó a pedir que retirase la denuncia. La persona que dio origen a la investigación policial asegura que también reveló lo sucedido a Jesús Díaz Sariego, entonces prior provincial y actual presidente de la Conferencia Española de Religiosos. Díaz Sariego ha declinado hacer ningún comentario a este periódico, mientras que Juan Mengual está recluido en el convento en el que se produjeron los hechos. Consultada por este periódico por los audios, la orden se remite a un comunicado que emitieron hace ocho meses, en el que dicen que están cooperando “plenamente con el juzgado”.
Un prior de la orden le pidió al denunciante, un antiguo colaborador de la residencia, retirar la demanda: “¿Me meto yo si en tu casa se hacen lentejas o garbanzos?»
Lo que hacía Fray Martin Alexis González, acusado de apropiarse indebidamente de más de 260.000 euros de los religiosos con demencia y problemas mentales a los que cuidaba, no era un secreto. Lo hablaban entre las trabajadoras de la residencia de los Dominicos El Vedat de Torrent (Valencia), donde viven frailes de edad avanzada que requieren atención específica o que no pueden cuidarse por sí mismos. Además, el denunciante, un antiguo colaborador en ese centro, lo puso en conocimiento del antiguo prior del convento, Juan Mengual, que restó importancia a los hechos y le llegó a pedir que retirase la denuncia. La persona que dio origen a la investigación policial asegura que también reveló lo sucedido a Jesús Díaz Sariego, entonces prior provincial y actual presidente de la Conferencia Española de Religiosos. Díaz Sariego ha declinado hacer ningún comentario a este periódico, mientras que Juan Mengual está recluido en el convento en el que se produjeron los hechos. Consultada por este periódico por los audios, la orden se remite a un comunicado que emitieron hace ocho meses, en el que dicen que están cooperando “plenamente con el juzgado”.
En la primavera del año 2024, ocho meses después de que la Guardia Civil comenzase a investigar, el denunciante se reunió con el padre Juan Mengual, entonces prior del convento en el que se ubica la enfermería en la que trabajan Fray Martin Alexis González y quien presuntamente es su mano derecha, Luis Carlos Rodríguez.
—Parece mentira que un cura, todo un cura, haga lo que está haciendo. Me da vergüenza, le dijo el denunciante al prior.
—Eso a mí no me importa ahora. Yo he puesto la confianza en ti y la estoy perdiendo.
La conversación forma parte de una grabación de aquel encuentro a la que ha tenido acceso EL PAÍS. El denunciante, Marcos (nombre ficticio porque pide preservar su anonimato), es teólogo de carrera y durante años hizo compañía a algunos de los residentes, especialmente a un fraile al que define como profesor y amigo personal. Fue precisamente ese religioso, exorcista oficial de la diócesis de Barcelona, el que le pidió “mil veces que sacara estos hechos a la luz”, señala.
Según el relato del denunciante, este fraile, poco antes de fallecer, le quiso regalar 7.000 euros que tenía ahorrados y cuando él se negó a recibir semejante regalo, el religioso le dijo: “Si no te lo quedas tú, se lo van a gastar estos dos en comilonas”. Marcos, que en aquel momento se reunía a menudo con el prior porque estaba asesorando a la orden en un proyecto que no llegó a cuajar, dice que tuvo una “buena” relación con Fray Martin, que llegó a Torrent a finales de 2018, hasta que descubrió lo que estaba haciéndole a los religiosos a los que debía cuidar. “Es una persona que aparenta ser muy buena, con carisma, chistoso”, asegura. Otras fuentes consultadas por este periódico que tuvieron contacto con él en el convento de los dominicos de El Vedat lo describen también como “un tipo cercano y campechano”.
La conversación entre el denunciante y el antiguo prior del convento, a cuyo contenido ha tenido acceso este periódico y ha sido verificada de manera independiente, tiene lugar en una cafetería cercana a la residencia en la que Marcos se expresa con suma claridad:
—¿Por qué están tapando a un delincuente?
—¿A qué delincuente?
—A Martín, sabiendo todo lo que ha hecho.
—Eso es otra, ya se ha cagado en los pantalones, quítale eso, quítale eso [en referencia a la denuncia].
—Yo no puedo quitarle nada. Es el fiscal, es la fiscalía la que está investigando. Y son las trabajadoras [del convento] las que han ido con las pruebas a la Guardia Civil.
—Pero vamos a ver, ¿yo me meto en tu casa si tu mujer hace garbanzos o lentejas?
—Pero vamos a ver, si las trabajadoras han visto que ha quitado, que ha maltratado, ¿cómo podemos estar tapando a un delincuente? En la iglesia no podemos. Tú mismo me lo decías: ponle una querella, que se vaya. Tú mismo me lo has dicho alguna vez, que es un ladrón.
(…)
—No podemos hablar de eso. Es secreto, no podemos. Quítale la denuncia esa.
La reunión dura al menos 20 minutos, en los que el prior trata de esquivar el tema en varias ocasiones. La conversación cambia de derroteros y abordan otros asuntos, aunque Marcos vuelve a sacarlo después. Le dice que ha puesto los hechos en conocimiento del entonces prior provincial, Jesús Díaz Sariego, el actual presidente de la Conferencia Española de Religiosos.
Esa reunión con Díaz Sariego, apunta ahora, sucedió en febrero del año 2023 en un despacho en el que también se encontraba una abogada y un encargado de enfermería de los Dominicos. “Se habló de temas económicos y de las malas prácticas de Fray Martin”. Según su relato, Díaz Sariego dijo nada.
—¿Que está cagado Martín?
—Está cagado de miedo.
—Pues que no lo hubiera hecho, porque tú lo sabes igual que yo, que ha quitado dinero.
—Pero si eso es una familia, no ha quitado dinero.
“Yo todo esto lo hice porque la corrupción dentro de la iglesia es inadmisible y hay que sacarla. Son palabras del papa Francisco que intenté hacer mías. Hay quien aplaude esas palabras, pero luego actúa de forma hipócrita”, comenta Marcos.
El fiscal solicita cinco años de prisión para Fray Martin Alexis y para quien considera su cómplice, Luis Carlos Rodríguez, por apropiarse indebidamente de 263.877 euros de cinco religiosos con problemas de demencia a los que debían cuidar. Cuando Fray Martín, al frente de la residencia, detectaba que tenían problemas de salud que suponían una merma en su estado mental, les hacía firmar un documento en el que él figuraba como autorizado en la cuenta bancaria particular, aquella a la que no iba a parar la parte de la pensión que se ingresaba automáticamente en la cuenta común de la residencia. El denunciante y la extrabajadora que han ratificado los hechos creen que la apropiación del dinero por parte de estas dos personas no se limitaba a la descrita por el fiscal, sino que también se hacían con dinero en efectivo que los religiosos tenían en sus habitaciones.
EL PAÍS ha puesto esta información en conocimiento de la orden de los Dominicos a la que pertenecen Fray Martin Alexis y Jesús Díaz Sariego. La orden se remite a un comunicado enviado en octubre de 2025, cuando aún no se sabía si se abriría juicio oral, como ha terminado sucediendo. En ese escrito señalaban que habían cooperado “plenamente con el juzgado” con la documentación requerida. Añaden en el mismo escrito que la orden “no tolera conductas irregulares y, al mismo tiempo, defiende la presunción de inocencia”. También señalan en el texto de hace ocho meses que “las personas citadas como supuestamente afectadas han manifestado que no se consideran perjudicadas” y que, debido al voto de pobreza, los bienes de los frailes dominicos “no son de titularidad individual”. Las pensiones, ahonda la nota, “se destinan a la atención del religioso y a los gastos de la casa, con rendición de cuentas. En consecuencia, cualquier eventual irregularidad afectaría al patrimonio común” de la orden.
Igualmente, este periódico se ha puesto en contacto con la Conferencia Española de Religiosos, de la que Díaz Sariego es presidente, que ha declinado ofrecer su valoración. Fray Martin Alexis no ha respondido a las llamadas efectuadas por este medio, aunque sí lo ha hecho al periódico La Voz del Sur, donde ha asegurado que atraviesa estos momentos con “dolor”. “Todo el que me conoce, ya sabe cómo soy”, se ha limitado a decir. EL PAÍS ha contactado igualmente con Luis Carlos Rodríguez, que también prefiere no decir nada.
La verja exterior del convento está este miércoles abierta de par en par, pero la que da acceso al complejo de edificios de los dominicos está cerrada a cal y canto. No atienden al timbre y solo se puede contactar por teléfono. Fuera, la calle está prácticamente desierta en plena alerta roja por las altas temperaturas. Se escucha el chapoteo de las piscinas de los chalets que circundan el recinto y a un par de obreros que recogen sus herramientas de trabajo. “Estás aquí por lo del cura, ¿no? Lo vi ayer en la tele. Vaya pájaros”, dice uno de ellos.
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