La comida es de lo primero que se extraña al estar lejos de casa. Marta Lorenzo echa de menos los frijoles negros y las carnes mechadas de su Venezuela natal, que dejó hace ocho años para emigrar a España, la tierra que sus padres habían abandonado con su hermano antes de que ella naciera. Tiene 76 años, pero para ella retirarse no es una opción. Cada mes se busca la vida para pagar los 300 euros del alquiler de su habitación en Valencia, donde comparte piso con cuatro personas, y al mismo tiempo poder comprar sus alimentos y sus medicinas. “No estoy comiendo carne todos los días, no puedo darme el lujo de comprar fruta todo el tiempo. No importa, una se va acostumbrando y va aceptando, porque si no lo aceptas, estás frita”, reconoce Lorenzo. Como ella, más de la mitad de los beneficiarios de Cáritas en España sufren necesidades alimentarias. Incluso unas 680.000 personas en el país (1,4%) pasan días enteros sin comer por falta de recursos, según el IX Informe FOESSA, de referencia sobre exclusión y desarrollo social, impulsado por la ONG.
La Memoria Confederal de Cáritas alerta de que “los gastos de vivienda para las familias vulnerables llegan a incidir en una cuestión tan básica como la garantía alimentaria”
La comida es de lo primero que se extraña al estar lejos de casa. Marta Lorenzo echa de menos los frijoles negros y las carnes mechadas de su Venezuela natal, que dejó hace ocho años para emigrar a España, la tierra que sus padres habían abandonado con su hermano antes de que ella naciera. Tiene 76 años, pero para ella retirarse no es una opción. Cada mes se busca la vida para pagar los 300 euros del alquiler de su habitación en Valencia, donde comparte piso con cuatro personas, y al mismo tiempo poder comprar sus alimentos y sus medicinas. “No estoy comiendo carne todos los días, no puedo darme el lujo de comprar fruta todo el tiempo. No importa, una se va acostumbrando y va aceptando, porque si no lo aceptas, estás frita”, reconoce Lorenzo. Como ella, más de la mitad de los beneficiarios de Cáritas en España sufren necesidades alimentarias. Incluso unas 680.000 personas en el país (1,4%) pasan días enteros sin comer por falta de recursos, según el IX Informe FOESSA, de referencia sobre exclusión y desarrollo social, impulsado por la ONG.
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