El fabricante coreano apuesta por un nuevo dispositivo más ancho, ligero y ergonómico, mientras renueva toda su gama de plegables con mejoras en IA, cámaras y autonomía El fabricante coreano apuesta por un nuevo dispositivo más ancho, ligero y ergonómico, mientras renueva toda su gama de plegables con mejoras en IA, cámaras y autonomía
Samsung vuelve a doblar -literalmente- su apuesta por los teléfonos plegables. La compañía ha presentado una nueva generación de su familia Galaxy Z formada por … tres modelos: Fold8, Fold8 Ultra y Flip8. Sin embargo, entre cámaras de 200 megapíxeles e inteligencia artificial, la verdadera novedad está en algo mucho más básico: la forma del teléfono.
El nuevo Galaxy Z Fold8 abandona el diseño estrecho que había caracterizado a las generaciones anteriores y adopta unas proporciones más compactas y cuadradas, similares a las de un pasaporte. Cerrado, ofrece una experiencia mucho más cercana a la de un smartphone convencional; abierto, se convierte en una pequeña tableta pensada para leer, navegar, jugar o ver contenidos. Es un cambio que puede parecer menor sobre el papel, pero que probablemente sea el más importante desde que Samsung inauguró la era de los plegables.
Durante años, el principal obstáculo de este tipo de dispositivos no ha sido la tecnología, sino la ergonomía. Las pantallas exteriores resultaban demasiado estrechas para usarlas con comodidad y el conjunto seguía siendo más pesado y voluminoso que un teléfono tradicional. Con el Fold8, Samsung intenta corregir precisamente ese punto.
Con un peso de 201 gramos, el Fold8 es el Fold más ligero de la compañía hasta la fecha. Su pantalla exterior adopta una relación de aspecto 10:16, mucho más cómoda para responder mensajes, consultar redes sociales o navegar sin necesidad de abrir el terminal. Una vez desplegado, la pantalla interior pasa a un formato 4:3 que resulta especialmente adecuado para leer documentos, disfrutar de vídeos o trabajar con varias aplicaciones al mismo tiempo.

No es una revolución tecnológica en el sentido habitual del término. Es, sobre todo, un cambio de concepto. Y precisamente por eso tiene más posibilidades de marcar la diferencia que un aumento de megapíxeles o unos cuantos puntos más de rendimiento.
La compañía también ha renovado la estructura de la pantalla interior con una tecnología denominada Flex Titanium, que combina una película de aleación de titanio con una placa reforzada para mejorar la resistencia, reducir el grosor y minimizar la visibilidad del pliegue con el paso del tiempo.
A ello se suman hasta 3.000 nits de brillo, un tratamiento antirreflejos y el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, acompañado de una batería de 4.800 mAh.
IA en todas partes
Como ocurre en prácticamente todos los lanzamientos tecnológicos de 2026, la inteligencia artificial ocupa buena parte del protagonismo. Samsung ha adaptado Galaxy AI a los distintos formatos de la nueva familia. En los modelos Fold, la IA aprovecha la pantalla de gran tamaño para facilitar la multitarea, mientras que en el Flip8 cobra protagonismo la FlexWindow, la pantalla exterior desde la que es posible acceder a información, aplicaciones y funciones inteligentes sin abrir el teléfono.
Entre las novedades destacan Now Brief, que ofrece información personalizada según la actividad del usuario; Now Nudge, capaz de sugerir acciones a partir del contexto de una conversación; y una integración más profunda con Gemini para enlazar distintas aplicaciones y completar tareas con menos pasos.
Ultra y Flip completan la gama
Junto al Fold8, Samsung ha presentado el Galaxy Z Fold8 Ultra, orientado a productividad y creación de contenidos. Incorpora una pantalla interior de ocho pulgadas, una cámara principal de 200 megapíxeles, una ultra gran angular de 50 megapíxeles, una batería de 5.000 mAh y carga rápida de 45 W.
La compañía asegura que puede recuperar el 65% de la batería en 30 minutos. El dispositivo incluye además el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy y un sistema de refrigeración de grafito ampliado para controlar la temperatura durante las tareas más exigentes.

Con un grosor de poco más de cuatro milímetros cuando está desplegado y un peso cercano a los 215 gramos, el Ultra busca funcionar como una estación de trabajo de bolsillo. Sin embargo, su orientación profesional y su previsible precio elevado probablemente lo mantendrán como un producto más minoritario.
El tercer integrante de la familia es el Galaxy Z Flip8, que mantiene el formato de concha y apuesta por un diseño aún más fino y ligero. Con 180 gramos de peso y 6,1 milímetros de grosor cuando está desplegado, refuerza el papel de la pantalla exterior como centro de las interacciones rápidas y mejora las funciones de fotografía y vídeo para selfies.
RSS de noticias de tecnologia
