Se prepara en solo cinco minutos y es perfecta para reducir la pesadez tras las comidas Se prepara en solo cinco minutos y es perfecta para reducir la pesadez tras las comidas
Las infusiones pueden aportar muchos beneficios para la salud, dependiendo de la planta que utilices. Pueden ayudarte a relajarte, mejorar la digestión, aliviar algunas molestias … y favorecer el descanso. Son el complemento perfecto de una alimentación equilibrada: preparadas con hierbas, flores, especias o té, aportan variedad, ayudan a mantener una buena hidratación y permiten disfrutar de bebidas aromáticas sin necesidad de añadir azúcar.
Contribuyen a cubrir las necesidades diarias de líquidos y son una alternativa al agua para quienes desean variar sus bebidas, manteniendo el organismo hidratado, lo cual mejora el tránsito intestinal, la funcion cerebral y la piel. Además, sustituir refrescos azucarados o bebidas endulzadas por infusiones naturales puede disminuir la ingesta de azúcares añadidos y facilitar unos hábitos alimentarios más saludables. Se pueden tomar calientes o frías y combinar con limón, menta o canela para disfrutar de diferentes sabores sin recurrir a bebidas muy calóricas.
Sus efectos dependen de con qué hierba las prepares. Si buscas fortalecer las defensas y combatir el envejecimiento, el té verde y el té negro contienen polifenoles, sustancias que ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo. Si lo que necesitas es relajarte y mejorar el descanso, infusiones como la manzanilla o la melisa pueden formar parte de una rutina tranquila antes de dormir. Por otra parte, la menta y el jengibre pueden ayudar a aliviar determinadas molestias digestivas, como la sensación de pesadez o las náuseas.
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Entre las infusiones que puedes probar para desinflamar está la de jengibre y manzanilla, que ayuda a aliviar la hinchazón abdominal, los gases o la pesadez después de comer. El jenjibre contiene gingeroles, compuestos con propiedades antiinflamatorias estudiadas, y también puede ayudar a aliviar las náuseas y favorecer el bienestar digestivo. Por su parte, la manzanilla se utiliza tradicionalmente para aliviar molestias digestivas leves y favorecer la relajación.
Para prepararla, basta con poner a hervir 250 ml de agua junto a tres o cuatro rodajas finas de jengibre fresco, una cucharadita de flores de manzanilla o una bolsita. Retira del fuego tras cinco minutos y después de dejarla reposar, tómala templada, preferiblemente después de una comida si notas pesadez.
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